PLAN B
Reflexión # 248. Lunes 05 - Octubre 2026
Pasos para realizar hoy:
1) Lee y escucha: | 1 Samuel 17
2) Lee y escucha: | 1 Corintios 10
3) Lee y escucha: | Ezequiel 4
4) Ezequiel y su Visión: Un Encuentro con lo Divino en el Exilio.
Ezequiel y la Cruda Realidad del Exilio en Babilonia
Reflexión: Ezequiel: 4: 16 - 17
“Me dijo luego: Hijo de hombre, he aquí quebrantaré el sustento del pan en Jerusalén; y comerán el pan por peso y con angustia, y beberán el agua por medida y con espanto,
para que al faltarles el pan y el agua, se miren unos a otros con espanto, y se consuman en su maldad.” Ezequiel: 4: 16 – 17
La Perspectiva de los Exiliados
Para entender las acciones de Ezequiel en el capítulo 4, es crucial ponerse en el lugar de los exiliados. Al igual que los habitantes de Jerusalén y Judá, muchos no podían imaginar que su ciudad y el templo podrían ser destruidos. La creencia común era que Dios no permitiría tal devastación. En términos generales, los exiliados en Babilonia reaccionan ante Ezequiel como los judíos de Jerusalén lo hacen respecto a Jeremías: con escepticismo.
El Mensaje Profético de Ezequiel
Ezequiel, frente a la incredulidad, no se desanima. Empieza su mensaje creando un dibujado de Jerusalén en una tabla de arcilla, un plano fácilmente reconocible. Aumenta la tensión levantando torres de asalto y máquinas de asedio, simbolizando el inminente asedio de la ciudad. Coloca una plancha de hierro como una amenaza sobre la maqueta, indicando que es Dios quien está amenazando a Jerusalén.
Representación y Advertencia
En los versículos 4:4-8, Ezequiel se acuesta sobre su lado izquierdo durante 390 días, apuntando hacia el norte, simbolizando el juicio sobre Israel. Luego, cambia a su lado derecho, apuntando al sur, advirtiendo sobre el destino de Judá. Para constatar el horror del asedio, narra que la población, al no tener provisiones, tendrá que hacer pan con habas y mucha hambre, cocinando incluso con excrementos de vaca. Estas acciones y advertencias son presentadas «a causa de sus pecados» (4:17), reforzando la difícil situación que enfrentan los exiliados.
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
