PLAN A
Reflexión # 162. Sábado 11 - Julio 2026
Pasos para realizar hoy:
1). Ver el siguiente video explicativo: .º mandamiento: No llevar el nombre en vano
2). Lee y escucha: | Deuteronomio 10
Lee y escucha: Deuteronomio 10 Texto)
Deuteronomio 10
El pacto renovado
1En aquel tiempo Jehová me dijo: Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y sube a mí al monte, y hazte un arca de madera;
2y escribiré en aquellas tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que quebraste; y las pondrás en el arca.
3E hice un arca de madera de acacia, y labré dos tablas de piedra como las primeras, y subí al monte con las dos tablas en mi mano.
4Y escribió en las tablas conforme a la primera escritura, los diez mandamientos que Jehová os había hablado en el monte de en medio del fuego, el día de la asamblea; y me las dio Jehová.
5Y volví y descendí del monte, y puse las tablas en el arca que había hecho; y allí están, como Jehová me mandó.
6(Después salieron los hijos de Israel de Beerot-bene- jaacán a Mosera; allí murió Aarón, y allí fue sepultado, y en lugar suyo tuvo el sacerdocio su hijo Eleazar.
7De allí partieron a Gudgoda, y de Gudgoda a Jotbata, tierra de arroyos de aguas.
8En aquel tiempo apartó Jehová la tribu de Leví para que llevase el arca del pacto de Jehová, para que estuviese delante de Jehová para servirle, y para bendecir en su nombre, hasta hoy,
9por lo cual Leví no tuvo parte ni heredad con sus hermanos; Jehová es su heredad, como Jehová tu Dios le dijo.)
10Y yo estuve en el monte como los primeros días, cuarenta días y cuarenta noches; y Jehová también me escuchó esta vez, y no quiso Jehová destruirte.
11Y me dijo Jehová: Levántate, anda, para que marches delante del pueblo, para que entren y posean la tierra que juré a sus padres que les había de dar.
Lo que Dios exige
12Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma;
13que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?
14He aquí, de Jehová tu Dios son los cielos, y los cielos de los cielos, la tierra, y todas las cosas que hay en ella.
15Solamente de tus padres se agradó Jehová para amarlos, y escogió su descendencia después de ellos, a vosotros, de entre todos los pueblos, como en este día.
16Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz.
17Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni toma cohecho;
18que hace justicia al huérfano y a la viuda; que ama también al extranjero dándole pan y vestido.
19Amaréis, pues, al extranjero; porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto.
20A Jehová tu Dios temerás, a él solo servirás, a él seguirás, y por su nombre jurarás.
21El es el objeto de tu alabanza, y él es tu Dios, que ha hecho contigo estas cosas grandes y terribles que tus ojos han visto.
22Con setenta personas descendieron tus padres a Egipto, y ahora Jehová te ha hecho como las estrellas del cielo en multitud.
3). Lee y escucha: | Salmos 103
Lee y escucha: | Salmos 103 (Texto)
Salmos 103
Alabanza por las bendiciones de Dios
1Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
2Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.
3El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;
4El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias;
5El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.
6Jehová es el que hace justicia Y derecho a todos los que padecen violencia.
7Sus caminos notificó a Moisés, Y a los hijos de Israel sus obras.
8Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia.
9No contenderá para siempre, Ni para siempre guardará el enojo.
10No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.
11Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen.
12Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.
13Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.
14Porque él conoce nuestra condición; Se acuerda de que somos polvo.
15El hombre, como la hierba son sus días; Florece como la flor del campo,
16Que pasó el viento por ella, y pereció, Y su lugar no la conocerá más.
17Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos;
18Sobre los que guardan su pacto, Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.
19Jehová estableció en los cielos su trono, Y su reino domina sobre todos.
20Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, Obedeciendo a la voz de su precepto.
21Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, Ministros suyos, que hacéis su voluntad.
22Bendecid a Jehová, vosotras todas sus obras, En todos los lugares de su señorío. Bendice, alma mía, a Jehová.
4). Lee y escucha: | Isaías 38
Lee y escucha: | Isaías 38 (Texto)
Isaías 38
Enfermedad de Ezequías
1En aquellos días Ezequías enfermó de muerte. Y vino a él el profeta Isaías hijo de Amoz, y le dijo: Jehová dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás.
2Entonces volvió Ezequías su rostro a la pared, e hizo oración a Jehová,
3y dijo: Oh Jehová, te ruego que te acuerdes ahora que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho lo que ha sido agradable delante de tus ojos. Y lloró Ezequías con gran lloro.
4Entonces vino palabra de Jehová a Isaías, diciendo:
5Ve y di a Ezequías: Jehová Dios de David tu padre dice así: He oído tu oración, y visto tus lágrimas; he aquí que yo añado a tus días quince años.
6Y te libraré a ti y a esta ciudad, de mano del rey de Asiria; y a esta ciudad ampararé.
7Y esto te será señal de parte de Jehová, que Jehová hará esto que ha dicho:
8He aquí yo haré volver la sombra por los grados que ha descendido con el sol, en el reloj de Acaz, diez grados atrás. Y volvió el sol diez grados atrás, por los cuales había ya descendido.
9Escritura de Ezequías rey de Judá, de cuando enfermó y sanó de su enfermedad:
10Yo dije: A la mitad de mis días iré a las puertas del Seol; privado soy del resto de mis años.
11Dije: No veré a JAH, a JAH en la tierra de los vivientes; ya no veré más hombre con los moradores del mundo.
12Mi morada ha sido movida y traspasada de mí, como tienda de pastor. Como tejedor corté mi vida; me cortará con la enfermedad; me consumirás entre el día y la noche.
13Contaba yo hasta la mañana. Como un león molió todos mis huesos; de la mañana a la noche me acabarás.
14Como la grulla y como la golondrina me quejaba; gemía como la paloma; alzaba en alto mis ojos. Jehová, violencia padezco; fortaléceme.
15¿Qué diré? El que me lo dijo, él mismo lo ha hecho. Andaré humildemente todos mis años, a causa de aquella amargura de mi alma.
16Oh Señor, por todas estas cosas los hombres vivirán, y en todas ellas está la vida de mi espíritu; pues tú me restablecerás, y harás que viva.
17He aquí, amargura grande me sobrevino en la paz, mas a ti agradó librar mi vida del hoyo de corrupción; porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados.
18Porque el Seol no te exaltará, ni te alabará la muerte; ni los que descienden al sepulcro esperarán tu verdad.
19El que vive, el que vive, éste te dará alabanza, como yo hoy; el padre hará notoria tu verdad a los hijos.
20Jehová me salvará; por tanto cantaremos nuestros cánticos en la casa de Jehová todos los días de nuestra vida.
21Y había dicho Isaías: Tomen masa de higos, y pónganla en la llaga, y sanará.
22Había asimismo dicho Ezequías: ¿Qué señal tendré de que subiré a la casa de Jehová?
La Misericordia de Dios en Salmo 103:8
Reflexión: Salmos 103:8
“Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia.” Salmos 103:8
Introducción a Salmo 103
Salmo 103 es un capítulo que nos invita a reflexionar sobre la grandeza de Dios y sus innumerables beneficios hacia la humanidad. Este salmo destaca, en especial, el versículo 8, que se erige como el eje que sostiene todo el capítulo. Los versículos que lo preceden enumeran las bendiciones como el perdón y la sanidad, mientras que aquellos que lo siguen explican cómo la misericordia de Dios se extiende sobre aquellos que le temen.
La Esencia de Dios
El versículo 8 actúa como un puente entre dos movimientos temáticos en este salmo. Aquí, se revela el carácter de Dios. Este pasaje destaca no solo lo que Dios hace, sino quién es en su esencia: misericordioso, paciente y lleno de gracia. Se convierte en un punto de giro emocional, transformando la invocación a bendecir a Dios en una profunda contemplación de su naturaleza.
Reflexiones sobre la Misericordia de Dios
Cuando reflexionamos sobre Salmo 103:8, encontramos respuestas a preguntas cruciales sobre la relación entre Dios y sus criaturas:
– ¿Por qué perdona? Porque su misericordia es infinita.
– ¿Por qué no nos paga conforme a nuestros pecados? Porque su grandeza es mayor que nuestro débil estado.
– ¿Por qué recuerda que somos polvo? Porque su compasión es profunda.
En resumen, este versículo no solo ilumina el carácter de Dios, sino que también explica la razón detrás de las bendiciones que se celebran a lo largo del salmo. Salmo 103:8 es, sin duda, el corazón del capítulo.
Preguntas para reflexionar y comentar:
¿Qué parte de la misericordia de Dios descrita en Salmo 103:8 te habla más hoy: su paciencia, su compasión o su gracia?
¿En qué momento de tu vida sentiste que Dios fue “lento para la ira y grande en misericordia” contigo?
¿Cómo te ayuda este versículo a comprender mejor el carácter de Dios y tu relación con Él?
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
¿Quieres ver el Plan B de lectura bíblica?
![]()
