PLAN B

Reflexión # 267. Sábado 24 - Octubre 2026

Pasos para realizar hoy:

1) Ver el siguiente video explicativo: Dios te creó para ser... ¿sacerdote?
2) Lee y escucha: | 2 Samuel 7
3) Lee y escucha: | 2 Corintios 13
4) Lee y escucha: | Ezequiel 23
Reflexiones sobre la fidelidad a través de Ezequiel 23:20

“Y se entregaba a sus amantes, cuyo cuerpo era como el de los asnos, y su semen como el de los caballos.” Ezequiel 23:20

La llamada a la reflexión

 Ezequiel 23:20 nos invita a mirar con profundidad la fidelidad en medio de un mundo saturado de seducciones y promesas efímeras. Este versículo no busca escandalizar, sino despertar conciencia: nos enfrenta al peso de nuestras decisiones y al valor de permanecer leales, tanto en lo humano como en lo espiritual. La fidelidad se revela como una elección constante, una respuesta de amor que resiste la atracción de lo pasajero.

La infidelidad en nuestras vidas

 El mensaje del profeta trasciende lo romántico. La infidelidad es toda desviación del corazón hacia aquello que promete plenitud sin Dios. Cuando el alma se entrega a “amantes” como el poder, la riqueza o el reconocimiento, se erosiona la integridad interior y la fe bíblica. Ezequiel nos muestra que la búsqueda de seguridad fuera del Creador termina vacía, porque lo temporal no puede llenar el espacio reservado para lo eterno.

Regresar a la fidelidad Divina

 La crudeza del lenguaje tiene un propósito redentor: sacudirnos del letargo espiritual y recordarnos que el amor de Dios no se negocia. Este pasaje nos llama a examinar si nuestra vida refleja devoción- amor o distracción, si el altar del corazón está consagrado o contaminado. Volver a la fidelidad Divina es reencontrar el sentido, restaurar la comunión y permitir que la gracia purifique lo que se ha corrompido.

Conclusión

 Ezequiel 23:20 se convierte así en un espejo que revela nuestra necesidad de autenticidad. En Dios hallamos la fuente que sacia y el propósito que perdura. Vivir con lealtad y compromiso no es una carga, sino una liberación: la certeza de que la fidelidad al SEÑOR es el camino hacia una vida plena y luminosa.

 Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!