PLAN B

Reflexión # 265. Jueves 22 - Octubre 2026

Pasos para realizar hoy:

1) Ver el siguiente video explicativo: David el rey sacerdotal
2) Lee y escucha: | 2 Samuel 4
2) Lee y escucha: | 2 Samuel 5
3) Lee y escucha: | 2 Corintios 11
4) Lee y escucha: | Ezequiel 21
Un compromiso fiel con Cristo: reflexión sobre 2 Corintios 11:2

“Porque estoy celoso de ustedes con celo de Dios; pues los he desposado con un solo esposo, para presentarles como una virgen pura a Cristo.” 2 Corintios 11:2

En 2 Corintios 11:2, Pablo expresa su preocupación por la iglesia de Corinto con una imagen intensa: desea presentarla ante Cristo como una virgen pura, comprometida con un solo esposo. Esta metáfora habla de fidelidad espiritual y de una relación con Jesús que merece cuidado, atención y dedicación.

El celo que nace del amor

El celo de Pablo no es afán de controlar, sino preocupación por el bienestar espiritual de la comunidad – Iglesia. Como un guía que protege a quienes ama, advierte sobre las ideas engañosas capaces de apartar a los creyentes de la sencillez y la verdad del evangelio. Su ejemplo invita a preguntarnos qué voces influyen en nuestra fe y si nos acercan a Cristo.

Fidelidad en medio de las distracciones

La imagen de pureza no exige una vida sin errores. Señala, más bien, una disposición sincera a permanecer unidos a Jesús, reconocer nuestras faltas y volver a él. En un mundo de opiniones cambiantes y mensajes contradictorios, cuidar esa relación implica discernir, conocer las enseñanzas cristianas y evitar que el temor, la indiferencia o las falsas promesas ocupen el lugar de la fe.

Una fe que se cultiva cada día

La fidelidad espiritual se expresa en acciones cotidianas: orar, leer y reflexionar en la Palabra, participar en una comunidad de fe – Iglesia y tratar a los demás con amor. Estas prácticas no son una garantía automática de santidad, sino caminos para fortalecer nuestra confianza en Dios y vivir de acuerdo con el evangelio.

Una invitación a examinar el corazón

Este versículo nos anima a revisar nuestro compromiso sin caer en la culpa ni en el orgullo. ¿Qué podemos hacer para honrar nuestra relación con Cristo y proteger la verdad bíblica con humildad? La respuesta empieza al mantenerlo en el centro de nuestras decisiones, buscando una fe íntegra, perseverante y abierta a la guía de Dios.

  Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!