PLAN B
Reflexión # 131. Miércoles 10- Junio 2026
Pasos para realizar hoy:
1) Ver el siguiente video explicativo: La Misericordia que Sostiene al Pueblo en el Libro de Números
2) Lee y escucha: | Números 15
3) Lee y escucha: | Salmos 58
3) Lee y escucha: | Salmos 59
4). Lee y escucha: | Isaías 5
El Significado del Hilo Azul: Un Recordatorio Constante de Dios
Reflexión: Números 15:37-41
“Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles que en las orillas de sus vestiduras hagan bordes de hilo azul. Y tendrán en los bordes un hilo de azul, y os será por bordes, para que, viendo el borde, os acordéis de todos los mandamientos de Jehová, y los cumpláis, y no sigáis a vuestros propios corazones y a vuestros propios ojos, después de los cuales fornicáis; para que os acordéis y cumpláis todos mis mandamientos y seáis santos a vuestro Dios. Yo soy Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios. Yo soy Jehová vuestro Dios.” Números 15:37-41
Introducción al Hilo Azul
En Números 15:37–41, Dios instruye a Israel a conservar un detalle pequeño pero significativo: un hilo azul en el borde de sus vestiduras. Aunque puede parecer insignificante, este hilo azul tenía un propósito profundo: recordar. Era una señal para que el pueblo no solo recordara quién es Dios, sino también su propia identidad como pueblo de Dios.
La Importancia de Recordar
El acto de recordar es revestido de poder en la Escritura. Dios reconoce que el corazón humano es propenso a desviarse, y este hilo azul servía como un recordatorio constante de su guía y su voz. No debemos seguir nuestros impulsos, sino más bien las directrices que Dios nos ha proporcionado. Así, hoy en día, aunque no llevamos bordes azules visibles, todavía tenemos maneras de establecer esos recordatorios en nuestra vida diaria.
Señales de Santidad en el Día a Día
En nuestra vida moderna, ¿cómo mantenemos esos recordatorios visibles? Puede ser a través de una palabra motivadora en el espejo, un versículo en nuestro teléfono, o incluso un momento de oración antes de cada jornada. Estos elementos sencillos crean señales que nos acercan al centro de nuestra fe. La santidad no proviene únicamente de un esfuerzo humano, sino de mantener viva la memoria de quién es nuestro Dios y quiénes somos en Él. Recuerda, cuando recordamos, obedecemos; y cuando obedecemos, caminamos en libertad.
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
¿Quieres ver el Plan A de lectura bíblica?
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