PLAN B
Reflexión # 186. Martes 04 - Agosto 2026
Pasos para realizar hoy:
1) Ver el siguiente video explicativo Resumen del libro de Josué
2) Lee y escucha: | Josué 1
2) Lee y escucha: | Salmos 137
3) Lee y escucha: | Salmos 138
4) Lee y escucha: | Isaías 62
El llamado a la intercesión en Isaías 62
Reflexión: Isaías 62: 4
“Nunca más te llamarán Abandonada, ni tu tierra será llamada Desolada; sino que serás llamada Hefzibá… porque el Señor se deleita en ti.” Isaías 62:4
El contexto de Isaías 62
La poesía del profeta Isaías, particularmente en el capítulo 62, toca profundamente las circunstancias de Sion. Aunque se dirige a la Jerusalén física, el lenguaje y las promesas que utiliza son elevadas y tienen un alcance mayor, insinuando un mensaje que trasciende la simple restauración de esta ciudad tras el exilio. Isaías enfatiza y celebra el triunfo del siervo-mesías que transforma al pueblo de Dios.
La tarea de los centinelas
En este capítulo, el profeta afirma que, en virtud de las gloriosas promesas para Sion, no guardará silencio hasta que se establezcan la paz y la gloria. Esto implica que su rol va más allá de la proclamación: los centinelas, designados en los muros de Jerusalén, tienen la responsabilidad de advertir sobre el juicio a aquellos que viven en pecado y no se arrepienten. Isaías invoca una intercesión activa y vertical, instando a quienes invocan al SEÑOR a no descansar hasta que las promesas sobre Jerusalén se cumplan.
La nueva identidad de Sion
La Sion renovada recibirá un ‘nombre nuevo’, haciendo referencia a su nueva identidad. Ya no será conocida como ‘abandonada’ o ‘desolada’, sino como ‘mi deleite’ y ‘mi esposa’. El versículo 12 reviste a Sion de nombres que van más allá de la realidad terrenal, reflejando su significado en el contexto del pueblo del pacto. Este simbolismo enfatiza la conexión entre el SEÑOR soberano como el esposo y Sion como la novia, sugiriendo una hermandad que promete culminar en la nueva Jerusalén celestial, donde la glorificación y redención serán completas.
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
