PLAN B
Reflexión # 207. Martes 25 - Agosto 2026
Pasos para realizar hoy:
1) Lee y escucha: | Josué 22
2) Lee y escucha: | Hechos 13
3) Ver el siguiente video explicativo: Las Raíces que alimentan nuestra fe: Reflexiones sobre Jeremías 17: 8.
4) Lee y escucha: | Jeremías 17
Fuerza y Fe: Reflexiones sobre Jeremías 17:8
Reflexión: Jeremías 17: 8
“Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.” Jeremías 17:8
Las raíces de nuestra fe
En Jeremías 17:8, encontramos una profunda imagen que nos invita a meditar sobre nuestras raíces espirituales. Este versículo nos presenta a un árbol plantado junto a las aguas, un símbolo de seguridad y vitalidad en medio de la adversidad. Las raíces de ese árbol, profundas y extendidas, nos recuerdan la importancia de nuestra confianza en Dios. En un tiempo de crisis nacional, donde el pueblo de Judá enfrentaba inminentes peligros, Dios les ofreció un mensaje claro: la verdadera protección no se encuentra en las estrategias humanas, sino en la fe auténtica en Él.
En tiempos de crisis
El contexto histórico en el que Jeremías profetiza es crítico. Judá, desesperada y a punto de ser invadida, se aferra a la esperanza de soluciones terrenales. Sin embargo, Dios les muestra que, aunque las circunstancias parecen sombrías, quienes confían en su fidelidad no solo sobreviven, sino que prosperan. Las pruebas, representadas por el calor y la sequía, son inevitables, pero son también oportunidades para demostrar la fuerza de nuestras raíces en la fe.
Un llamado a la reflexión
Este mensaje nos invita a examinar la profundidad de nuestras propias raíces espirituales. ¿Dónde estamos buscando sustento? ¿En fuentes temporales o en la Palabra de Dios? Cuando nuestras vidas están verdaderamente arraigadas en la fe, podemos florecer en tiempos adversos, convirtiéndonos en testigos vivos de esperanza y resiliencia. La invitación es clara: profundicemos nuestras raíces mediante la oración, el estudio de la Escritura y la vida comunitaria- Iglesia para que podamos seguir dando fruto aun en los momentos difíciles.
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
