PLAN B

Reflexión # 198. Domingo 16 - Agosto 2026

Pasos para realizar hoy:

1) Lee y escucha: | Josué 13
2) Lee y escucha: | Hechos 4
3) Lee y escucha: | Jeremías 8
4) Ver el siguiente video explicativo: Lecciones de rebeldía: ¿Por Qué No Aprende Israel?
El Ciclo del Pecado en la Rebelión de Judá

“Aun la cigüeña en el cielo conoce su tiempo, y la tórtola y la grulla y la golondrina guardan el tiempo de su venida; pero mi pueblo no conoce el juicio de Jehová.”  Jeremías 8: 7

El Desvío de Israel y su Incapacidad para Aprender

En el capítulo 8 de Jeremías, se destaca la negativa del pueblo de Dios a aprender de sus errores y a arrepentirse de sus pecados. Este comportamiento es presentado de manera poderosa utilizando un juego de palabras. El término hebreo que se traduce como «volverse» o «arrepentirse» también significa «regresar». Normalmente, uno que se desvía eventualmente vuelve a reconocer su error, pero el pueblo de Israel sigue desviándose, sin aprender de las consecuencias amargas de sus actos. La razón es clara: aman su pecado y se aferran al engaño, sin el deseo de regresar al SEÑOR.

La Naturaleza Humana y el Pecado Inherente

La historia que se repite a lo largo de las Escrituras no es una cuestión de torpeza aislada, sino una manifestación de la naturaleza humana caída. Judá, a través de sus múltiples ciclos de rebelión y castigo, no logra repensar su historia, lo que suscita la pregunta:

¿por qué no aprenden del pasado?

Aunque existen métodos para mejorar la conducta, la narrativa bíblica muestra que el problema es más profundo. Los seres humanos simplemente seguirán pecando.

Los Escribas y la Corrupción de la Verdad

Además, muchos en Judá consideran que son «sabios» porque creen que «la ley del Señor nos apoya». Sin embargo, Jeremías expone el problema de los escribas, quienes, con su pluma engañosa, han falsificado la verdad. Esta primera mención de los escribas resalta cómo algunos, encargados de estudiar, preservar y exponer las Escrituras, distorsionan el mensaje de la ley, adaptándolo a sus propias creencias y necesidades. La historia se repite y se torna alarmantemente familiar, mostrando cómo la influencia errónea puede llevar al pueblo lejos de la verdad de Dios.

Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!