PLAN B

Reflexión # 232. Sábado 19 - Septiembre 2026

Pasos para realizar hoy:

1) Lee y escucha: | Rut 2
2) Lee y escucha: | Romanos 10
3) Ver el siguiente video explicativo: Cartas del Nuevo Testamento: Contexto Literario
4) Lee y escucha: | Jeremías 42
La Búsqueda de la Voluntad Divina: Reflexiones desde Jeremías.

“Aconteció que al cabo de diez días vino palabra de Jehová a Jeremías.” 9y les dijo…Si os quedareis quietos en esta tierra, os edificaré, y no os destruiré; os plantaré, y no os arrancaré”.   Jer. 42; 9, 10

La Anécdota del Hombre Disoluto

Se cuenta una vieja anécdota de un hombre disoluto que, tras escuchar un mensaje evangelístico, decide reordenar su vida. Al acudir a hablar con un hombre de Dios, este le aconseja dejar atrás el alcohol, las mujeres y el juego. Sin embargo, el hombre, tras unos momentos de reflexión, responde: “¿sabe? creo que no merezco lo mejor. ¿Qué es lo segundo mejor?” Esta respuesta plantea una pregunta desafiante sobre lo que realmente buscamos en nuestra vida.

El Caso de Jeremías y el Pueblo de Judá

Después de la catastrófica destrucción de Jerusalén, Jeremías se convierte en una figura consultada por los supervivientes, no porque deseen lo mejor de Dios, sino porque buscan su aprobación para sus propios planes. Mientras que Jeremías intenta transmitir un mensaje claro: “permaneced en Judá y Dios os protegerá”, pronto se vuelve evidente que muchos prefieren huir a Egipto pensando que allí encontrarán seguridad. Esta tendencia refleja una preocupación común en la humanidad: la inclinación de apoyarse en nuestras decisiones antes que en la voluntad Divina.

La Reflexión sobre la Voluntad de Dios

Es fácil caer en la trampa de buscar la aprobación Divina solo cuando nuestras decisiones parecen alinearse con lo que creemos deseado. Al final, el deseo de que Dios respalde nuestras preferencias puede impedirnos abrazar su verdadera voluntad. En el camino de la fe, debemos preguntarnos con sinceridad: ¿estamos dispuestos a escuchar lo que Dios realmente quiere, o solo lo que queremos oír? La respuesta a esta pregunta puede guiarnos en nuestra lectura bíblica diaria. amén.

 Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!