PLAN B
Reflexión # 217. Viernes 04 - Septiembre 2026
Pasos para realizar hoy:
1) Lee y escucha: | Jueces 8
2) Lee y escucha: | Hechos 23
3) La Profecía de Jeremías 27: Lecciones para Sedequías y sus Contemporáneos
4) Lee y escucha: | Jeremías 27
Reflexiones sobre la Profecía de Jeremías 27
Reflexión: Jeremías 27: 5
“Yo hice la tierra, los hombres y los animales que están sobre la faz de la tierra con mi gran poder y con mi brazo extendido, y la di a quien me pareció bien.” Jeremías 27:5.
Introducción a la Profecía de Jeremías 27
La profecía de Jeremías 27, que se sitúa al inicio del reinado de Sedequías, nos ofrece una visión profunda sobre la soberanía de Dios y la respuesta de las naciones ante sus advertencias. En este contexto, encontramos a Sedequías enfrentando un dilema: ¿debería someterse al poder de Babilonia o intentar rebelarse contra él?
El mensaje de advertencia de Jeremías
Dios instruye a Jeremías no solo a comunicar verbalmente su mensaje, sino también a ilustrarlo de manera práctica para que Sedequías y los líderes de las pequeñas naciones vecinas comprendan la gravedad de su situación. La advertencia era clara: la sumisión al poder babilónico significaría salvación, mientras que la rebelión conllevaría a la destrucción.
El desafío de las predicciones humanas
A lo largo del tiempo, varios astrólogos y futurólogos han intentado predecir el futuro basándose en distintas premisas. Sin embargo, muchas de estas predicciones no han resultado certeras. En un ensayo de 1968 sobre la situación de la religión en Canadá, se hicieron anticipaciones que no se concretaron. Esto nos lleva a una lección importante: las advertencias de Dios deben ser escuchadas antes que las palabras de los falsos profetas. Solo el Dios de Israel conoce verdaderamente lo que sucederá.
Conclusión
Ante las profecías y advertencias, es vital prestar atención a las palabras del SEÑOR. En vez de preocuparnos por las predicciones de quienes afirman conocer el futuro, busquemos la dirección Divina y aprendamos a discernir entre lo verdadero y lo falso. Su mensaje siempre nos ofrece la guía necesaria para tiempos inciertos.
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
