PLAN A
Reflexión # 119. Viernes 29 - Mayo 2026
Pasos para realizar hoy:
1). Lee y escucha: | Números 2
Lee y escucha: Números 2 Texto)
Números 2
Campamentos y jefes de las tribus
1Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:
2Los hijos de Israel acamparán cada uno junto a su bandera, bajo las enseñas de las casas de sus padres; alrededor del tabernáculo de reunión acamparán.
3Estos acamparán al oriente, al este: la bandera del campamento de Judá, por sus ejércitos; y el jefe de los hijos de Judá, Naasón hijo de Aminadab.
4Su cuerpo de ejército, con sus contados, setenta y cuatro mil seiscientos.
5Junto a él acamparán los de la tribu de Isacar; y el jefe de los hijos de Isacar, Natanael hijo de Zuar.
6Su cuerpo de ejército, con sus contados, cincuenta y cuatro mil cuatrocientos.
7Y la tribu de Zabulón; y el jefe de los hijos de Zabulón, Eliab hijo de Helón.
8Su cuerpo de ejército, con sus contados, cincuenta y siete mil cuatrocientos.
9Todos los contados en el campamento de Judá, ciento ochenta y seis mil cuatrocientos, por sus ejércitos, marcharán delante.
10La bandera del campamento de Rubén estará al sur, por sus ejércitos; y el jefe de los hijos de Rubén, Elisur hijo de Sedeur.
11Su cuerpo de ejército, con sus contados, cuarenta y seis mil quinientos.
12Acamparán junto a él los de la tribu de Simeón; y el jefe de los hijos de Simeón, Selumiel hijo de Zurisadai.
13Su cuerpo de ejército, con sus contados, cincuenta y nueve mil trescientos.
14Y la tribu de Gad; y el jefe de los hijos de Gad, Eliasaf hijo de Reuel.
15Su cuerpo de ejército, con sus contados, cuarenta y cinco mil seiscientos cincuenta.
16Todos los contados en el campamento de Rubén, ciento cincuenta y un mil cuatrocientos cincuenta, por sus ejércitos, marcharán los segundos.
17Luego irá el tabernáculo de reunión, con el campamento de los levitas, en medio de los campamentos en el orden en que acampan; así marchará cada uno junto a su bandera.
18La bandera del campamento de Efraín por sus ejércitos, al occidente; y el jefe de los hijos de Efraín, Elisama hijo de Amiud.
19Su cuerpo de ejército, con sus contados, cuarenta mil quinientos.
20Junto a él estará la tribu de Manasés; y el jefe de los hijos de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.
21Su cuerpo de ejército, con sus contados, treinta y dos mil doscientos.
22Y la tribu de Benjamín; y el jefe de los hijos de Benjamín, Abidán hijo de Gedeoni.
23Y su cuerpo de ejército, con sus contados, treinta y cinco mil cuatrocientos.
24Todos los contados en el campamento de Efraín, ciento ocho mil cien, por sus ejércitos, irán los terceros.
25La bandera del campamento de Dan estará al norte, por sus ejércitos; y el jefe de los hijos de Dan, Ahiezer hijo de Amisadai.
26Su cuerpo de ejército, con sus contados, sesenta y dos mil setecientos.
27Junto a él acamparán los de la tribu de Aser; y el jefe de los hijos de Aser, Pagiel hijo de Ocrán.
28Su cuerpo de ejército, con sus contados, cuarenta y un mil quinientos.
29Y la tribu de Neftalí; y el jefe de los hijos de Neftalí, Ahira hijo de Enán.
30Su cuerpo de ejército, con sus contados, cincuenta y tres mil cuatrocientos.
31Todos los contados en el campamento de Dan, ciento cincuenta y siete mil seiscientos, irán los últimos tras sus banderas.
32Estos son los contados de los hijos de Israel, según las casas de sus padres; todos los contados por campamentos, por sus ejércitos, seiscientos tres mil quinientos cincuenta.
33Mas los levitas no fueron contados entre los hijos de Israel, como Jehová lo mandó a Moisés.
34E hicieron los hijos de Israel conforme a todas las cosas que Jehová mandó a Moisés; así acamparon por sus banderas, y así marcharon cada uno por sus familias, según las casas de sus padres.
2). Lee y escucha: | Salmos 40
Lee y escucha: | Salmos 40 (Texto)
Salmos 40
Alabanza por la liberación divina
1Pacientemente esperé a Jehová,
Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.
2Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso;
Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
3Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.
Verán esto muchos, y temerán,
Y confiarán en Jehová.
4Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza,
Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira.
5Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas;
Y tus pensamientos para con nosotros,
No es posible contarlos ante ti.
Si yo anunciare y hablare de ellos,
No pueden ser enumerados.
6Sacrificio y ofrenda no te agrada;
Has abierto mis oídos;
Holocausto y expiación no has demandado.
7Entonces dije: He aquí, vengo;
En el rollo del libro está escrito de mí;
8El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado,
Y tu ley está en medio de mi corazón.
9He anunciado justicia en grande congregación;
He aquí, no refrené mis labios, Jehová, tú lo sabes.
10No encubrí tu justicia dentro de mi corazón;
He publicado tu fidelidad y tu salvación;
No oculté tu misericordia y tu verdad en grande asamblea.
11Jehová, no retengas de mí tus misericordias;
Tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.
12Porque me han rodeado males sin número;
Me han alcanzado mis maldades, y no puedo levantar la vista.
Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falla.
13Quieras, oh Jehová, librarme;
Jehová, apresúrate a socorrerme.
14Sean avergonzados y confundidos a una
Los que buscan mi vida para destruirla.
Vuelvan atrás y avergüéncense
Los que mi mal desean;
15Sean asolados en pago de su afrenta
Los que me dicen: ¡Ea, ea!
16Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan,
Y digan siempre los que aman tu salvación:
Jehová sea enaltecido.
17Aunque afligido yo y necesitado,
Jehová pensará en mí.
Mi ayuda y mi libertador eres tú;
Dios mío, no te tardes.
2). Lee y escucha: | Salmos 41
Lee y escucha: | Salmos 41 (Texto)
Salmos 41
Oración pidiendo salud
1Bienaventurado el que piensa en el pobre;
En el día malo lo librará Jehová.
2Jehová lo guardará, y le dará vida;
Será bienaventurado en la tierra,
Y no lo entregarás a la voluntad de sus enemigos.
3Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor;
Mullirás toda su cama en su enfermedad.
4Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí;
Sana mi alma, porque contra ti he pecado.
5Mis enemigos dicen mal de mí, preguntando:
¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre?
6Y si vienen a verme, hablan mentira;
Su corazón recoge para sí iniquidad,
Y al salir fuera la divulgan.
7Reunidos murmuran contra mí todos los que me aborrecen;
Contra mí piensan mal, diciendo de mí:
8Cosa pestilencial se ha apoderado de él;
Y el que cayó en cama no volverá a levantarse.
9Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía,
Alzó contra mí el calcañar.
10Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar,
Y les daré el pago.
11En esto conoceré que te he agradado,
Que mi enemigo no se huelgue de mí.
12En cuanto a mí, en mi integridad me has sustentado,
Y me has hecho estar delante de ti para siempre.
13Bendito sea Jehová, el Dios de Israel,
Por los siglos de los siglos. Amén y Amén.
3). Lee y escucha: | Cantares 1
Lee y escucha: | Cantares 1 (Texto)
Cantares 1
La esposa y las hijas de Jerusalén
1Cantar de los cantares, el cual es de Salomón.
2¡Oh, si él me besara con besos de su boca!
Porque mejores son tus amores que el vino.
3A más del olor de tus suaves ungüentos,
Tu nombre es como ungüento derramado;
Por eso las doncellas te aman.
4Atráeme; en pos de ti correremos.
El rey me ha metido en sus cámaras;
Nos gozaremos y alegraremos en ti;
Nos acordaremos de tus amores más que del vino;
Con razón te aman.
5Morena soy, oh hijas de Jerusalén, pero codiciable
Como las tiendas de Cedar,
Como las cortinas de Salomón.
6No reparéis en que soy morena,
Porque el sol me miró.
Los hijos de mi madre se airaron contra mí;
Me pusieron a guardar las viñas;
Y mi viña, que era mía, no guardé.
7Hazme saber, oh tú a quien ama mi alma,
Dónde apacientas, dónde sesteas al mediodía;
Pues ¿por qué había de estar yo como errante
Junto a los rebaños de tus compañeros?
8Si tú no lo sabes, oh hermosa entre las mujeres,
Ve, sigue las huellas del rebaño,
Y apacienta tus cabritas junto a las cabañas de los pastores.
La esposa y el esposo
9A yegua de los carros de Faraón
Te he comparado, amiga mía.
10Hermosas son tus mejillas entre los pendientes,
Tu cuello entre los collares.
11Zarcillos de oro te haremos,
Tachonados de plata.
12Mientras el rey estaba en su reclinatorio,
Mi nardo dio su olor.
13Mi amado es para mí un manojito de mirra,
Que reposa entre mis pechos.
14Racimo de flores de alheña en las viñas de En-gadi
Es para mí mi amado.
15He aquí que tú eres hermosa, amiga mía;
He aquí eres bella; tus ojos son como palomas.
16He aquí que tú eres hermoso, amado mío, y dulce;
Nuestro lecho es de flores.
17Las vigas de nuestra casa son de cedro,
Y de ciprés los artesonados.
4) Ver el siguiente video explicativo: Resumen del libro de Cantar de los Cantares
La Singularidad de Cada Individuo en la Comunidad de Fe
Reflexión: Números 2:5
“Y los hijos de Simeón: por sus ejércitos, el príncipe de los hijos de Simeón, será Salumiel hijo de Zuriasad.” Números 2:5.
Reflexionando sobre Números 2:5
La mención de la tribu de Simeón y su príncipe en Números 2:5 nos invita a reflexionar no solo sobre la historia antigua, sino también sobre la singularidad de cada individuo dentro de nuestra comunidad de creyentes. Cada tribu tenía su propio lugar y propósito, lo que nos lleva a cuestionarnos: ¿estamos cumpliendo con nuestro rol único en la obra de Dios?
El Llamado a Servir
Números 2:5 nos plantea un reto importante: debemos estar dispuestos a servir y colaborar con nuestros hermanos en Cristo. En la obra colectiva de la fe, cada uno de nosotros posee un rol valioso. La unidad en la diversidad es esencial. Así, al conocer nuestras contribuciones individuales, podemos trabajar juntos para cumplir la misión Divina.
El Orden que Dios Establece
Este versículo también nos recuerda que Dios es un Dios de orden. Aunque a menudo enfrentamos diferentes tipos de caos y desorganización, podemos encontrar paz al someternos a su voluntad. La estructura que Dios estableció para el pueblo de Israel no era solo práctica, sino que simbolizaba su autoridad y cuidado. A través del reconocimiento de nuestro lugar en el cuerpo de Cristo, encontramos significado y propósito espiritual.
En conclusión, Números 2:5 no solo es un dato histórico sobre la organización de las tribus de Israel, sino que nos invita a una reflexión profunda. Aceptemos el llamado a ser parte activa de la comunidad de fe, viviendo en armonía, tal como Dios lo diseñó desde el principio.
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
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