PLAN A
Reflexión # 113. Sábado 23 - Mayo 2026
Pasos para realizar hoy:
1). Lee y escucha: | Levítico 23
Lee y escucha: Levítico 23 (Texto)
Levítico 23
Las fiestas solemnes
1Habló Jehová a Moisés, diciendo:
2Habla a los hijos de Israel y diles: Las fiestas solemnes de Jehová, las cuales proclamaréis como santas convocaciones, serán estas:
3Seis días se trabajará, mas el séptimo día será de reposo, santa convocación; ningún trabajo haréis; día de reposo es de Jehová en dondequiera que habitéis.
4Estas son las fiestas solemnes de Jehová, las convocaciones santas, a las cuales convocaréis en sus tiempos:
5En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, pascua es de Jehová.
6Y a los quince días de este mes es la fiesta solemne de los panes sin levadura a Jehová; siete días comeréis panes sin levadura.
7El primer día tendréis santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis.
8Y ofreceréis a Jehová siete días ofrenda encendida; el séptimo día será santa convocación; ningún trabajo de siervo haréis.
9Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
10Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega.
11Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de Jehová, para que seáis aceptos; el día siguiente del día de reposo la mecerá.
12Y el día que ofrezcáis la gavilla, ofreceréis un cordero de un año, sin defecto, en holocausto a Jehová.
13Su ofrenda será dos décimas de efa de flor de harina amasada con aceite, ofrenda encendida a Jehová en olor gratísimo; y su libación será de vino, la cuarta parte de un hin.
14No comeréis pan, ni grano tostado, ni espiga fresca, hasta este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de vuestro Dios; estatuto perpetuo es por vuestras edades en dondequiera que habitéis.
15Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas serán.
16Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a Jehová.
17De vuestras habitaciones traeréis dos panes para ofrenda mecida, que serán de dos décimas de efa de flor de harina, cocidos con levadura, como primicias para Jehová.
18Y ofreceréis con el pan siete corderos de un año, sin defecto, un becerro de la vacada, y dos carneros; serán holocausto a Jehová, con su ofrenda y sus libaciones, ofrenda encendida de olor grato para Jehová.
19Ofreceréis además un macho cabrío por expiación, y dos corderos de un año en sacrificio de ofrenda de paz.
20Y el sacerdote los presentará como ofrenda mecida delante de Jehová, con el pan de las primicias y los dos corderos; serán cosa sagrada a Jehová para el sacerdote.
21Y convocaréis en este mismo día santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis; estatuto perpetuo en dondequiera que habitéis por vuestras generaciones.
22Cuando segareis la mies de vuestra tierra, no segaréis hasta el último rincón de ella, ni espigarás tu siega; para el pobre y para el extranjero la dejarás. Yo Jehová vuestro Dios.
23Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
24Habla a los hijos de Israel y diles: En el mes séptimo, al primero del mes tendréis día de reposo, una conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación.
25Ningún trabajo de siervos haréis; y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová.
26También habló Jehová a Moisés, diciendo:
27A los diez días de este mes séptimo será el día de expiación; tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová.
28Ningún trabajo haréis en este día; porque es día de expiación, para reconciliaros delante de Jehová vuestro Dios.
29Porque toda persona que no se afligiere en este mismo día, será cortada de su pueblo.
30Y cualquiera persona que hiciere trabajo alguno en este día, yo destruiré a la tal persona de entre su pueblo.
31Ningún trabajo haréis; estatuto perpetuo es por vuestras generaciones en dondequiera que habitéis.
32Día de reposo será a vosotros, y afligiréis vuestras almas, comenzando a los nueve días del mes en la tarde; de tarde a tarde guardaréis vuestro reposo.
33Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
34Habla a los hijos de Israel y diles: A los quince días de este mes séptimo será la fiesta solemne de los tabernáculos a Jehová por siete días.
35El primer día habrá santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis.
36Siete días ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; el octavo día tendréis santa convocación, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; es fiesta, ningún trabajo de siervos haréis.
37Estas son las fiestas solemnes de Jehová, a las que convocaréis santas reuniones, para ofrecer ofrenda encendida a Jehová, holocausto y ofrenda, sacrificio y libaciones, cada cosa en su tiempo,
38además de los días de reposo de Jehová, de vuestros dones, de todos vuestros votos, y de todas vuestras ofrendas voluntarias que acostumbráis dar a Jehová.
39Pero a los quince días del mes séptimo, cuando hayáis recogido el fruto de la tierra, haréis fiesta a Jehová por siete días; el primer día será de reposo, y el octavo día será también día de reposo.
40Y tomaréis el primer día ramas con fruto de árbol hermoso, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos, y sauces de los arroyos, y os regocijaréis delante de Jehová vuestro Dios por siete días.
41Y le haréis fiesta a Jehová por siete días cada año; será estatuto perpetuo por vuestras generaciones; en el mes séptimo la haréis.
42En tabernáculos habitaréis siete días; todo natural de Israel habitará en tabernáculos,
43para que sepan vuestros descendientes que en tabernáculos hice yo habitar a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios.
44Así habló Moisés a los hijos de Israel sobre las fiestas solemnes de Jehová.
2) Ver el siguiente video explicativo: La respuesta constante de Dios a pesar de tus errores
3). Lee y escucha: | Salmos 34
Salmos 34 (Texto)
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Salmos 34
La protección divina
1Bendeciré a Jehová en todo tiempo;
Su alabanza estará de continuo en mi boca.
2En Jehová se gloriará mi alma;
Lo oirán los mansos, y se alegrarán.
3Engrandeced a Jehová conmigo,
Y exaltemos a una su nombre.
4Busqué a Jehová, y él me oyó,
Y me libró de todos mis temores.
5Los que miraron a él fueron alumbrados,
Y sus rostros no fueron avergonzados.
6Este pobre clamó, y le oyó Jehová,
Y lo libró de todas sus angustias.
7El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,
Y los defiende.
8Gustad, y ved que es bueno Jehová;
Dichoso el hombre que confía en él.
9Temed a Jehová, vosotros sus santos,
Pues nada falta a los que le temen.
10Los leoncillos necesitan, y tienen hambre;
Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.
11Venid, hijos, oídme;
El temor de Jehová os enseñaré.
12¿Quién es el hombre que desea vida,
Que desea muchos días para ver el bien?
13Guarda tu lengua del mal,
Y tus labios de hablar engaño.
14Apártate del mal, y haz el bien;
Busca la paz, y síguela.
15Los ojos de Jehová están sobre los justos,
Y atentos sus oídos al clamor de ellos.
16La ira de Jehová contra los que hacen mal,
Para cortar de la tierra la memoria de ellos.
17Claman los justos, y Jehová oye,
Y los libra de todas sus angustias.
18Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón;
Y salva a los contritos de espíritu.
19Muchas son las aflicciones del justo,
Pero de todas ellas le librará Jehová.
20El guarda todos sus huesos;
Ni uno de ellos será quebrantado.
21Matará al malo la maldad,
Y los que aborrecen al justo serán condenados.
22Jehová redime el alma de sus siervos,
Y no serán condenados cuantos en él confían.
4). Lee y escucha: | Eclesiastés 7
Eclesiastés 7 (Texto)
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Eclesiastés 7
Contraste entre la sabiduría y la insensatez
1Mejor es la buena fama que el buen ungüento; y mejor el día de la muerte que el día del nacimiento.
2Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del banquete; porque aquello es el fin de todos los hombres, y el que vive lo pondrá en su corazón.
3Mejor es el pesar que la risa; porque con la tristeza del rostro se enmendará el corazón.
4El corazón de los sabios está en la casa del luto; mas el corazón de los insensatos, en la casa en que hay alegría.
5Mejor es oír la reprensión del sabio que la canción de los necios.
6Porque la risa del necio es como el estrépito de los espinos debajo de la olla. Y también esto es vanidad.
7Ciertamente la opresión hace entontecer al sabio, y las dádivas corrompen el corazón.
8Mejor es el fin del negocio que su principio; mejor es el sufrido de espíritu que el altivo de espíritu.
9No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios.
10Nunca digas: ¿Cuál es la causa de que los tiempos pasados fueron mejores que estos? Porque nunca de esto preguntarás con sabiduría.
11Buena es la ciencia con herencia, y provechosa para los que ven el sol.
12Porque escudo es la ciencia, y escudo es el dinero; mas la sabiduría excede, en que da vida a sus poseedores.
13Mira la obra de Dios; porque ¿quién podrá enderezar lo que él torció?
14En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera. Dios hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle después de él.
15Todo esto he visto en los días de mi vanidad. Justo hay que perece por su justicia, y hay impío que por su maldad alarga sus días.
16No seas demasiado justo, ni seas sabio con exceso; ¿por qué habrás de destruirte?
17No hagas mucho mal, ni seas insensato; ¿por qué habrás de morir antes de tu tiempo?
18Bueno es que tomes esto, y también de aquello no apartes tu mano; porque aquel que a Dios teme, saldrá bien en todo.
19La sabiduría fortalece al sabio más que diez poderosos que haya en una ciudad.
20Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.
21Tampoco apliques tu corazón a todas las cosas que se hablan, para que no oigas a tu siervo cuando dice mal de ti;
22porque tu corazón sabe que tú también dijiste mal de otros muchas veces.
23Todas estas cosas probé con sabiduría, diciendo: Seré sabio; pero la sabiduría se alejó de mí.
24Lejos está lo que fue; y lo muy profundo, ¿quién lo hallará?
25Me volví y fijé mi corazón para saber y examinar e inquirir la sabiduría y la razón, y para conocer la maldad de la insensatez y el desvarío del error.
26Y he hallado más amarga que la muerte a la mujer cuyo corazón es lazos y redes, y sus manos ligaduras. El que agrada a Dios escapará de ella; mas el pecador quedará en ella preso.
27He aquí que esto he hallado, dice el Predicador, pesando las cosas una por una para hallar la razón;
28lo que aún busca mi alma, y no lo encuentra: un hombre entre mil he hallado, pero mujer entre todas éstas nunca hallé.
29He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones.
La Importancia del Arrepentimiento y la Reconciliación en Levítico 23:32
Reflexión: Levítico 23:32
“Desde la tarde del día noveno del mes, hasta la tarde del día diez del mes, haréis reposo; es un día de expiación. Humillaréis vuestras almas; es un estatuto perpetuo.” Levítico 23:32
Reflexiones sobre Levítico 23:32
El versículo de Levítico 23:32 nos invita a reflexionar sobre la importancia del arrepentimiento y la búsqueda de la reconciliación. Este mensaje abarca no solo el ámbito religioso, sino que se extiende a nuestras vidas cotidianas. En un contexto donde a menudo prevalece la autoexaltación, se nos recuerda la esencia de ‘humillar nuestras almas’.
Humildad como Clave para el Crecimiento Espiritual
La instrucción de humillarse puede interpretarse como una invitación a la humildad. Reconocer nuestras faltas es un paso fundamental hacia el crecimiento espiritual. Al aceptar nuestras debilidades, creamos el espacio necesario para mejorar y evolucionar. Este día se presenta como un ‘estatuto perpetuo’, lo que nos lleva a considerar la continuidad de nuestra relación con Dios.
Prácticas Espirituales: Más Allá de Rituales
Las prácticas espirituales y las tradiciones no deben ser vistas como rituales vacíos. Por el contrario, tienen el potencial de transformar nuestras vidas si nos acercamos a ellas con sinceridad. La observancia de días de reposo y momentos de reflexión puede ser un refugio en el caos de la vida moderna, proporcionando la paz interior necesaria para el crecimiento espiritual. Al dedicar tiempo para reflexionar y reconectar con nuestra esencia, encontramos los recursos para seguir adelante en nuestro camino espiritual.
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
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