PLAN A
Reflexión # 107. Domingo 17 - Mayo 2026
Pasos para realizar hoy:
1). Lee y escucha: | Levítico 17
Lee y escucha: Levítico 17 Texto)
Levítico 17
El santuario único
1Habló Jehová a Moisés, diciendo:
2Habla a Aarón y a sus hijos, y a todos los hijos de Israel, y diles: Esto es lo que ha mandado Jehová:
3Cualquier varón de la casa de Israel que degollare buey o cordero o cabra, en el campamento o fuera de él,
4y no lo trajere a la puerta del tabernáculo de reunión para ofrecer ofrenda a Jehová delante del tabernáculo de Jehová, será culpado de sangre el tal varón; sangre derramó; será cortado el tal varón de entre su pueblo,
5a fin de que traigan los hijos de Israel sus sacrificios, los que sacrifican en medio del campo, para que los traigan a Jehová a la puerta del tabernáculo de reunión al sacerdote, y sacrifiquen ellos sacrificios de paz a Jehová.
6Y el sacerdote esparcirá la sangre sobre el altar de Jehová a la puerta del tabernáculo de reunión, y quemará la grosura en olor grato a Jehová.
7Y nunca más sacrificarán sus sacrificios a los demonios, tras de los cuales han fornicado; tendrán esto por estatuto perpetuo por sus edades.
8Les dirás también: Cualquier varón de la casa de Israel, o de los extranjeros que moran entre vosotros, que ofreciere holocausto o sacrificio,
9y no lo trajere a la puerta del tabernáculo de reunión para hacerlo a Jehová, el tal varón será igualmente cortado de su pueblo.
Prohibición de comer la sangre
10Si cualquier varón de la casa de Israel, o de los extranjeros que moran entre ellos, comiere alguna sangre, yo pondré mi rostro contra la persona que comiere sangre, y la cortaré de entre su pueblo.
11Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona.
12Por tanto, he dicho a los hijos de Israel: Ninguna persona de vosotros comerá sangre, ni el extranjero que mora entre vosotros comerá sangre.
13Y cualquier varón de los hijos de Israel, o de los extranjeros que moran entre ellos, que cazare animal o ave que sea de comer, derramará su sangre y la cubrirá con tierra.
14Porque la vida de toda carne es su sangre; por tanto, he dicho a los hijos de Israel: No comeréis la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre; cualquiera que la comiere será cortado.
15Y cualquier persona, así de los naturales como de los extranjeros, que comiere animal mortecino o despedazado por fiera, lavará sus vestidos y a sí misma se lavará con agua, y será inmunda hasta la noche; entonces será limpia.
16Y si no los lavare, ni lavare su cuerpo, llevará su iniquidad.
2). Lee y escucha: | Salmos 26
Lee y escucha: | Salmos 26 (Texto)
Salmos 26
Declaración de integridad
1Júzgame, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado;
He confiado asimismo en Jehová sin titubear.
2Escudríñame, oh Jehová, y pruébame;
Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón.
3Porque tu misericordia está delante de mis ojos,
Y ando en tu verdad.
4No me he sentado con hombres hipócritas,
Ni entré con los que andan simuladamente.
5Aborrecí la reunión de los malignos,
Y con los impíos nunca me senté.
6Lavaré en inocencia mis manos,
Y así andaré alrededor de tu altar, oh Jehová,
7Para exclamar con voz de acción de gracias,
Y para contar todas tus maravillas.
8Jehová, la habitación de tu casa he amado,
Y el lugar de la morada de tu gloria.
9No arrebates con los pecadores mi alma,
Ni mi vida con hombres sanguinarios,
10En cuyas manos está el mal,
Y su diestra está llena de sobornos.
11Mas yo andaré en mi integridad;
Redímeme, y ten misericordia de mí.
12Mi pie ha estado en rectitud;
En las congregaciones bendeciré a Jehová.
2). Lee y escucha: | Salmos 27
Lee y escucha: | Salmos 27 (Texto)
Salmos 27
Jehová es mi luz y mi salvación
1Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
2Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos,
Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
3Aunque un ejército acampe contra mí,
No temerá mi corazón;
Aunque contra mí se levante guerra,
Yo estaré confiado.
4Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré;
Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida,
Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
5Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal;
Me ocultará en lo reservado de su morada;
Sobre una roca me pondrá en alto.
6Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean,
Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo;
Cantaré y entonaré alabanzas a Jehová.
7Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo;
Ten misericordia de mí, y respóndeme.
8Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro.
Tu rostro buscaré, oh Jehová;
9No escondas tu rostro de mí.
No apartes con ira a tu siervo;
Mi ayuda has sido.
No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.
10Aunque mi padre y mi madre me dejaran,
Con todo, Jehová me recogerá.
11Enséñame, oh Jehová, tu camino,
Y guíame por senda de rectitud
A causa de mis enemigos.
12No me entregues a la voluntad de mis enemigos;
Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.
13Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová
En la tierra de los vivientes.
14Aguarda a Jehová;
Esfuérzate, y aliéntese tu corazón;
Sí, espera a Jehová.
3). Lee y escucha: | Eclesiastés 1
Lee y escucha: | Eclesiastés 1 (Texto)
Eclesiastés 1
Todo es vanidad
1Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén.
2Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad.
3¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol?
4Generación va, y generación viene; mas la tierra siempre permanece.
5Sale el sol, y se pone el sol, y se apresura a volver al lugar de donde se levanta.
6El viento tira hacia el sur, y rodea al norte; va girando de continuo, y a sus giros vuelve el viento de nuevo.
7Los ríos todos van al mar, y el mar no se llena; al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo.
8Todas las cosas son fatigosas más de lo que el hombre puede expresar; nunca se sacia el ojo de ver, ni el oído de oír.
9¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol.
10¿Hay algo de que se puede decir: He aquí esto es nuevo? Ya fue en los siglos que nos han precedido.
11No hay memoria de lo que precedió, ni tampoco de lo que sucederá habrá memoria en los que serán después.
La experiencia del predicador
12Yo el Predicador fui rey sobre Israel en Jerusalén.
13Y di mi corazón a inquirir y a buscar con sabiduría sobre todo lo que se hace debajo del cielo; este penoso trabajo dio Dios a los hijos de los hombres, para que se ocupen en él.
14Miré todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción de espíritu.
15Lo torcido no se puede enderezar, y lo incompleto no puede contarse.
16Hablé yo en mi corazón, diciendo: He aquí yo me he engrandecido, y he crecido en sabiduría sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; y mi corazón ha percibido mucha sabiduría y ciencia.
17Y dediqué mi corazón a conocer la sabiduría, y también a entender las locuras y los desvaríos; conocí que aun esto era aflicción de espíritu.
18Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor.
4) Ver el siguiente video explicativo: Resumen del libro de Eclesiastés
La Prohibición de Comer Sangre en Levítico 17:14 y su Significado Espiritual
Reflexión: Levítico 17:14
«No comerás la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre; cualquiera que la comiere, será cortada.» Levítico 17:14
Introducción a la Prohibición de Comer Sangre
La prohibición de comer sangre expuesta en Levítico 17:14 es una ley que nos invita a reflexionar sobre el valor y la santificación de la vida. Este mandato no solo tiene una dimensión práctica, sino que también posee un profundo significado espiritual.
El Valor de la Vida y los Mandamientos Divinos
La restricción de consumir sangre nos enseña la importancia de seguir los mandamientos Divinos y honrar la autoridad de Dios sobre nuestras vidas. Este enfoque se relaciona con la comprensión de que la vida es un regalo sagrado de Dios. Al abstenernos de consumir sangre, se nos recuerda que debemos valorar la vida y reconocer que proviene de su creación Divina.
Conexión con el Sacrificio de Jesucristo
Además, esta ley anticipa y prepara el terreno para el sacrificio supremo de Jesucristo, cuya sangre derramada en la cruz nos ofrece salvación y vida eterna. Aunque en la actualidad este mandato específico puede no ser relevante para los cristianos, su esencia sobre la dignidad de la vida es universalmente válida. Respetar y honrar la vida que Dios nos ha dado es fundamental, así como vivir en obediencia a sus mandamientos, que se resumen en amar a Dios y al prójimo.
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
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