PLAN A

Reflexión # 125. Jueves 04- Junio 2026

Pasos para realizar hoy:

1) Ver el siguiente video explicativo: Cómo es que Dios es uno y tres al mismo tiempo
2). Lee y escucha: | Números 8

Números 8

Aarón enciende las lámparas

1Habló Jehová a Moisés, diciendo:
2Habla a Aarón y dile: Cuando enciendas las lámparas, las siete lámparas alumbrarán hacia adelante del candelero.
3Y Aarón lo hizo así; encendió hacia la parte anterior del candelero sus lámparas, como Jehová lo mandó a Moisés.
4Y esta era la hechura del candelero, de oro labrado a martillo; desde su pie hasta sus flores era labrado a martillo; conforme al modelo que Jehová mostró a Moisés, así hizo el candelero.

Consagración de los levitas

5También Jehová habló a Moisés, diciendo:
6Toma a los levitas de entre los hijos de Israel, y haz expiación por ellos.
7Así harás para expiación por ellos: Rocía sobre ellos el agua de la expiación, y haz pasar la navaja sobre todo su cuerpo, y lavarán sus vestidos, y serán purificados.
8Luego tomarán un novillo, con su ofrenda de flor de harina amasada con aceite; y tomarás otro novillo para expiación.
9Y harás que los levitas se acerquen delante del tabernáculo de reunión, y reunirás a toda la congregación de los hijos de Israel.
10Y cuando hayas acercado a los levitas delante de Jehová, pondrán los hijos de Israel sus manos sobre los levitas;
11y ofrecerá Aarón los levitas delante de Jehová en ofrenda de los hijos de Israel, y servirán en el ministerio de Jehová.
12Y los levitas pondrán sus manos sobre las cabezas de los novillos; y ofrecerás el uno por expiación, y el otro en holocausto a Jehová, para hacer expiación por los levitas.
13Y presentarás a los levitas delante de Aarón, y delante de sus hijos, y los ofrecerás en ofrenda a Jehová.
14Así apartarás a los levitas de entre los hijos de Israel, y serán míos los levitas.
15Después de eso vendrán los levitas a ministrar en el tabernáculo de reunión; serán purificados, y los ofrecerás en ofrenda.
16Porque enteramente me son dedicados a mí los levitas de entre los hijos de Israel, en lugar de todo primer nacido; los he tomado para mí en lugar de los primogénitos de todos los hijos de Israel.
17Porque mío es todo primogénito de entre los hijos de Israel, así de hombres como de animales; desde el día que yo herí a todo primogénito en la tierra de Egipto, los santifiqué para mí.
18Y he tomado a los levitas en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel.
19Y yo he dado en don los levitas a Aarón y a sus hijos de entre los hijos de Israel, para que ejerzan el ministerio de los hijos de Israel en el tabernáculo de reunión, y reconcilien a los hijos de Israel; para que no haya plaga en los hijos de Israel, al acercarse los hijos de Israel al santuario.
20Y Moisés y Aarón y toda la congregación de los hijos de Israel hicieron con los levitas conforme a todas las cosas que mandó Jehová a Moisés acerca de los levitas; así hicieron con ellos los hijos de Israel.
21Y los levitas se purificaron, y lavaron sus vestidos; y Aarón los ofreció en ofrenda delante de Jehová, e hizo Aarón expiación por ellos para purificarlos.
22Así vinieron después los levitas para ejercer su ministerio en el tabernáculo de reunión delante de Aarón y delante de sus hijos; de la manera que mandó Jehová a Moisés acerca de los levitas, así hicieron con ellos.
23Luego habló Jehová a Moisés, diciendo:
24Los levitas de veinticinco años arriba entrarán a ejercer su ministerio en el servicio del tabernáculo de reunión.
25Pero desde los cincuenta años cesarán de ejercer su ministerio, y nunca más lo ejercerán.
26Servirán con sus hermanos en el tabernáculo de reunión, para hacer la guardia, pero no servirán en el ministerio. Así harás con los levitas en cuanto a su ministerio.

3). Lee y escucha: | Salmos 49

Salmos 49

La insensatez de confiar en las riquezas

1Oíd esto, pueblos todos;
Escuchad, habitantes todos del mundo,
2Así los plebeyos como los nobles,
El rico y el pobre juntamente.
3Mi boca hablará sabiduría,
Y el pensamiento de mi corazón inteligencia.
4Inclinaré al proverbio mi oído;
Declararé con el arpa mi enigma.
5¿Por qué he de temer en los días de adversidad,
Cuando la iniquidad de mis opresores me rodeare?
6Los que confían en sus bienes,
Y de la muchedumbre de sus riquezas se jactan,
7Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano,
Ni dar a Dios su rescate
8(Porque la redención de su vida es de gran precio,
Y no se logrará jamás),
9Para que viva en adelante para siempre,
Y nunca vea corrupción.
10Pues verá que aun los sabios mueren;
Que perecen del mismo modo que el insensato y el necio,
Y dejan a otros sus riquezas.
11Su íntimo pensamiento es que sus casas serán eternas,
Y sus habitaciones para generación y generación;
Dan sus nombres a sus tierras.
12Mas el hombre no permanecerá en honra;
Es semejante a las bestias que perecen.
13Este su camino es locura;
Con todo, sus descendientes se complacen en el dicho de ellos. Selah
14Como a rebaños que son conducidos al Seol,
La muerte los pastoreará,
Y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana;
Se consumirá su buen parecer, y el Seol será su morada.
15Pero Dios redimirá mi vida del poder del Seol,
Porque él me tomará consigo. Selah
16No temas cuando se enriquece alguno,
Cuando aumenta la gloria de su casa;
17Porque cuando muera no llevará nada,
Ni descenderá tras él su gloria.
18Aunque mientras viva, llame dichosa a su alma,
Y sea loado cuando prospere,
19Entrará en la generación de sus padres,
Y nunca más verá la luz.
20El hombre que está en honra y no entiende,
Semejante es a las bestias que perecen.

4). Lee y escucha: | Cantares 7

Cantares 7

1¡Cuán hermosos son tus pies en las sandalias,
Oh hija de príncipe!
Los contornos de tus muslos son como joyas,
Obra de mano de excelente maestro.
2Tu ombligo como una taza redonda
Que no le falta bebida.
Tu vientre como montón de trigo
Cercado de lirios.
3Tus dos pechos, como gemelos de gacela.
4Tu cuello, como torre de marfil;
Tus ojos, como los estanques de Hesbón junto a la puerta de Bat-rabim;
Tu nariz, como la torre del Líbano,
Que mira hacia Damasco.
5Tu cabeza encima de ti, como el Carmelo;
Y el cabello de tu cabeza, como la púrpura del rey
Suspendida en los corredores.
6¡Qué hermosa eres, y cuán suave,
Oh amor deleitoso!
7Tu estatura es semejante a la palmera,
Y tus pechos a los racimos.
8Yo dije: Subiré a la palmera,
Asiré sus ramas.
Deja que tus pechos sean como racimos de vid,
Y el olor de tu boca como de manzanas,
9Y tu paladar como el buen vino,
Que se entra a mi amado suavemente,
Y hace hablar los labios de los viejos.
10Yo soy de mi amado,
Y conmigo tiene su contentamiento.
11Ven, oh amado mío, salgamos al campo,
Moremos en las aldeas.
12Levantémonos de mañana a las viñas;
Veamos si brotan las vides, si están en cierne,
Si han florecido los granados;
Allí te daré mis amores.
13Las mandrágoras han dado olor,
Y a nuestras puertas hay toda suerte de dulces frutas,
Nuevas y añejas, que para ti, oh amado mío, he guardado.

La Belleza de Cantares 7:10: Un Susurro al Alma.

« Yo soy de mi amado,
Y conmigo tiene su contentamiento.”  Cantares 7:10

La Identidad en el Amor

Cantares 7:10 es un pasaje bíblico que resuena profundamente con quienes lo leen. Con la afirmación «yo soy de mi amado, y su deseo es hacia mí», encontramos una pintoresca representación de la identidad. Este verso nos invita a abrazar quiénes somos: amados y deseados por Dios. No somos simples observadores de la vida; somos parte activa de una historia de amor que trasciende lo mundano.

El Amor que Levanta

La belleza de este pasaje es que el amado contempla a la amada con amor genuino y afirmativo, evitando todo tipo de humillación. En lugar de un amor que exige, encontramos uno que eleva. Cada imagen presentada en el texto, desde la belleza hasta los frutos que brotan, forman un jardín cultivado por Dios. Esta poesía del alma revela que el amor Divino nos invita a florecer, a ser más de lo que alguna vez imaginamos.

Caminando en Su Presencia

La declaración que continua, «su deseo es hacia mí», no solo nos habla de pertenencia, sino también del deseo activo de Dios por nosotros. Nos busca con amor paciente, fiel y apasionado. Cuando aceptamos su amor, nuestro espíritu se renueva. Como dice el versículo, Dios nos invita a caminar con Él, a explorar la vida en compañerismo y plenitud. Este viaje espiritual es un romance, donde cada paso que tomamos hacia Él nos permite crecer y florecer.

SEÑOR, gracias porque tu deseo es hacia nosotros. Enséñanos a caminar contigo, a florecer en tu presencia y a vivir desde la certeza de tu amor. Haznos recordar cada día que somos tuyos, y que en tus manos nuestra vida encuentra sentido. Amén.

Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!

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