PLAN A
Reflexión # 149. Domingo 28 - Junio 2026
Pasos para realizar hoy:
1). Lee y escucha: | Números 33
Lee y escucha: Números 33 Texto)
Números 33
Jornadas de Israel desde Egipto hasta el Jordán
1Estas son las jornadas de los hijos de Israel, que salieron de la tierra de Egipto por sus ejércitos, bajo el mando de Moisés y Aarón.
2Moisés escribió sus salidas conforme a sus jornadas por mandato de Jehová. Estas, pues, son sus jornadas con arreglo a sus salidas.
3De Ramesés salieron en el mes primero, a los quince días del mes primero; el segundo día de la pascua salieron los hijos de Israel con mano poderosa, a vista de todos los egipcios,
4mientras enterraban los egipcios a los que Jehová había herido de muerte de entre ellos, a todo primogénito; también había hecho Jehová juicios contra sus dioses.
5Salieron, pues, los hijos de Israel de Ramesés, y acamparon en Sucot.
6Salieron de Sucot y acamparon en Etam, que está al confín del desierto.
7Salieron de Etam y volvieron sobre Pi-hahirot, que está delante de Baal-zefón, y acamparon delante de Migdol.
8Salieron de Pi-hahirot y pasaron por en medio del mar al desierto, y anduvieron tres días de camino por el desierto de Etam, y acamparon en Mara.
9Salieron de Mara y vinieron a Elim, donde había doce fuentes de aguas, y setenta palmeras; y acamparon allí.
10Salieron de Elim y acamparon junto al Mar Rojo.
11Salieron del Mar Rojo y acamparon en el desierto de Sin.
12Salieron del desierto de Sin y acamparon en Dofca.
13Salieron de Dofca y acamparon en Alús.
14Salieron de Alús y acamparon en Refidim, donde el pueblo no tuvo aguas para beber.
15Salieron de Refidim y acamparon en el desierto de Sinaí.
16Salieron del desierto de Sinaí y acamparon en Kibrot-hataava.
17Salieron de Kibrot-hataava y acamparon en Hazerot.
18Salieron de Hazerot y acamparon en Ritma.
19Salieron de Ritma y acamparon en Rimón-peres.
20Salieron de Rimón-peres y acamparon en Libna.
21Salieron de Libna y acamparon en Rissa.
22Salieron de Rissa y acamparon en Ceelata.
23Salieron de Ceelata y acamparon en el monte de Sefer.
24Salieron del monte de Sefer y acamparon en Harada.
25Salieron de Harada y acamparon en Macelot.
26Salieron de Macelot y acamparon en Tahat.
27Salieron de Tahat y acamparon en Tara.
28Salieron de Tara y acamparon en Mitca.
29Salieron de Mitca y acamparon en Hasmona.
30Salieron de Hasmona y acamparon en Moserot.
31Salieron de Moserot y acamparon en Bene-jaacán.
32Salieron de Bene-jaacán y acamparon en el monte de Gidgad.
33Salieron del monte de Gidgad y acamparon en Jotbata.
34Salieron de Jotbata y acamparon en Abrona.
35Salieron de Abrona y acamparon en Ezión-geber.
36Salieron de Ezión-geber y acamparon en el desierto de Zin, que es Cades.
37Y salieron de Cades y acamparon en el monte de Hor, en la extremidad del país de Edom.
38Y subió el sacerdote Aarón al monte de Hor, conforme al dicho de Jehová, y allí murió a los cuarenta años de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en el mes quinto, en el primero del mes.
39Era Aarón de edad de ciento veintitrés años, cuando murió en el monte de Hor.
40Y el cananeo, rey de Arad, que habitaba en el Neguev en la tierra de Canaán, oyó que habían venido los hijos de Israel.
41Y salieron del monte de Hor y acamparon en Zalmona.
42Salieron de Zalmona y acamparon en Punón.
43Salieron de Punón y acamparon en Obot.
44Salieron de Obot y acamparon en Ije-abarim, en la frontera de Moab.
45Salieron de Ije-abarim y acamparon en Dibón-gad.
46Salieron de Dibón-gad y acamparon en Almón-diblataim.
47Salieron de Almón-diblataim y acamparon en los montes de Abarim, delante de Nebo.
48Salieron de los montes de Abarim y acamparon en los campos de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.
49Finalmente acamparon junto al Jordán, desde Bet-jesimot hasta Abel-sitim, en los campos de Moab.
Límites y repartición de Canaán
50Y habló Jehová a Moisés en los campos de Moab junto al Jordán frente a Jericó, diciendo:
51Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis pasado el Jordán entrando en la tierra de Canaán,
52echaréis de delante de vosotros a todos los moradores del país, y destruiréis todos sus ídolos de piedra, y todas sus imágenes de fundición, y destruiréis todos sus lugares altos;
53y echaréis a los moradores de la tierra, y habitaréis en ella; porque yo os la he dado para que sea vuestra propiedad.
54Y heredaréis la tierra por sorteo por vuestras familias; a los muchos daréis mucho por herencia, y a los pocos daréis menos por herencia; donde le cayere la suerte, allí la tendrá cada uno; por las tribus de vuestros padres heredaréis.
55Y si no echareis a los moradores del país de delante de vosotros, sucederá que los que dejareis de ellos serán por aguijones en vuestros ojos y por espinas en vuestros costados, y os afligirán sobre la tierra en que vosotros habitareis.
56Además, haré a vosotros como yo pensé hacerles a ellos.
2). Lee y escucha: | Salmos 83
Lee y escucha: | Salmos 83 (Texto)
Salmos 83
Plegaria pidiendo la destrucción de los enemigos de Israel
1Oh Dios, no guardes silencio;
No calles, oh Dios, ni te estés quieto.
2Porque he aquí que rugen tus enemigos,
Y los que te aborrecen alzan cabeza.
3Contra tu pueblo han consultado astuta y secretamente,
Y han entrado en consejo contra tus protegidos.
4Han dicho: Venid, y destruyámoslos para que no sean nación,
Y no haya más memoria del nombre de Israel.
5Porque se confabulan de corazón a una,
Contra ti han hecho alianza
6Las tiendas de los edomitas y de los ismaelitas,
Moab y los agarenos;
7Gebal, Amón y Amalec,
Los filisteos y los habitantes de Tiro.
8También el asirio se ha juntado con ellos;
Sirven de brazo a los hijos de Lot. Selah
9Hazles como a Madián,
Como a Sísara, como a Jabín en el arroyo de Cisón;
10Que perecieron en Endor,
Fueron hechos como estiércol para la tierra.
11Pon a sus capitanes como a Oreb y a Zeeb;
Como a Zeba y a Zalmuna a todos sus príncipes,
12Que han dicho: Heredemos para nosotros
Las moradas de Dios.
13Dios mío, ponlos como torbellinos,
Como hojarascas delante del viento,
14Como fuego que quema el monte,
Como llama que abrasa el bosque.
15Persíguelos así con tu tempestad,
Y atérralos con tu torbellino.
16Llena sus rostros de vergüenza,
Y busquen tu nombre, oh Jehová.
17Sean afrentados y turbados para siempre;
Sean deshonrados, y perezcan.
18Y conozcan que tu nombre es Jehová;
Tú solo Altísimo sobre toda la tierra.
2). Ver el siguiente video explicativo: El Verdadero Camino hacia Dios en Salmos 84:5
3). Lee y escucha: | Salmos 84
Lee y escucha: | Salmos 84 (Texto)
Salmos 84
Anhelo por la casa de Dios
1¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!
2Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová;
Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.
3Aun el gorrión halla casa,
Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos,
Cerca de tus altares, oh Jehová de los ejércitos,
Rey mío, y Dios mío.
4Bienaventurados los que habitan en tu casa;
Perpetuamente te alabarán. Selah
5Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas,
En cuyo corazón están tus caminos.
6Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente,
Cuando la lluvia llena los estanques.
7Irán de poder en poder;
Verán a Dios en Sion.
8Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración;
Escucha, oh Dios de Jacob. Selah
9Mira, oh Dios, escudo nuestro,
Y pon los ojos en el rostro de tu ungido.
10Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos.
Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios,
Que habitar en las moradas de maldad.
11Porque sol y escudo es Jehová Dios;
Gracia y gloria dará Jehová.
No quitará el bien a los que andan en integridad.
12Jehová de los ejércitos,
Dichoso el hombre que en ti confía.
4). Lee y escucha: | Isaías 25
Lee y escucha: | Isaías 25 (Texto)
Isaías 25
Cántico de alabanza por el favor de Jehová
1Jehová, tú eres mi Dios; te exaltaré, alabaré tu nombre, porque has hecho maravillas; tus consejos antiguos son verdad y firmeza.
2Porque convertiste la ciudad en montón, la ciudad fortificada en ruina; el alcázar de los extraños para que no sea ciudad, ni nunca jamás sea reedificado.
3Por esto te dará gloria el pueblo fuerte, te temerá la ciudad de gentes robustas.
4Porque fuiste fortaleza al pobre, fortaleza al menesteroso en su aflicción, refugio contra el turbión, sombra contra el calor; porque el ímpetu de los violentos es como turbión contra el muro.
5Como el calor en lugar seco, así humillarás el orgullo de los extraños; y como calor debajo de nube harás marchitar el renuevo de los robustos.
6Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de gruesos tuétanos y de vinos purificados.
7Y destruirá en este monte la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, y el velo que envuelve a todas las naciones.
8Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho.
9Y se dirá en aquel día: He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación.
10Porque la mano de Jehová reposará en este monte; pero Moab será hollado en su mismo sitio, como es hollada la paja en el muladar.
11Y extenderá su mano por en medio de él, como la extiende el nadador para nadar; y abatirá su soberbia y la destreza de sus manos;
12Y abatirá la fortaleza de tus altos muros; la humillará y la echará a tierra, hasta el polvo.
El Verdadero Camino hacia Dios en Salmos 84:5
Reflexión: Salmos 84:5
“Bienaventurado el hombre cuya fuerza está en ti, en cuyo corazón están tus caminos.” Salmos 84:5
Introducción al Salmo 84
El Salmo 84 es un hermoso canto de peregrinación que refleja el profundo anhelo por la presencia de Dios. En particular, el verso 5 —»bienaventurado el hombre cuya fuerza está en ti, en cuyo corazón están tus caminos»— se alza como el núcleo espiritual del salmo y une el deseo de acercarse a Dios con la experiencia del peregrino.
La Fuerza del Corazón Orientado hacia Dios
Este versículo nos muestra que la verdadera fuerza nace del deseo de caminar hacia Dios. La frase «cuyo corazón está en tus caminos» enfatiza que el camino del cristiano comienza en el corazón. Un corazón orientado hacia Dios es lo que sostiene cada paso en la vida y transforma la experiencia del peregrino.
De la Sequedad al Fluir de Vida
El salmo plantea un contraste poderoso: el valle que suele representar dificultad se convierte en una fuente de renovación y vida. Esta transformación se produce porque el peregrino, al fijar su mirada en Dios, encuentra la fuerza necesaria para avanzar. El corazón que busca a Dios no solo sobrevive las pruebas, sino que florece y se convierte en un manantial de gracia.
Por lo tanto, al meditar en Salmos 84:5, recordemos que nuestra fuerza proviene del deseo de seguir los caminos Divinos. Lo que parece ser un viaje arduo se convierte en una bendición cuando el corazón se alinea con el propósito Divino.
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
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