PLAN A

Reflexión # 148. Sábado 27 - Junio 2026

Pasos para realizar hoy:

1). Lee y escucha: | Números 32

Números 32

Rubén y Gad se establecen al oriente del Jordán

1Los hijos de Rubén y los hijos de Gad tenían una muy inmensa muchedumbre de ganado; y vieron la tierra de Jazer y de Galaad, y les pareció el país lugar de ganado.
2Vinieron, pues, los hijos de Gad y los hijos de Rubén, y hablaron a Moisés y al sacerdote Eleazar, y a los príncipes de la congregación, diciendo:
3Atarot, Dibón, Jazer, Nimra, Hesbón, Eleale, Sebam, Nebo y Beón,
4la tierra que Jehová hirió delante de la congregación de Israel, es tierra de ganado, y tus siervos tienen ganado.
5Por tanto, dijeron, si hallamos gracia en tus ojos, dése esta tierra a tus siervos en heredad, y no nos hagas pasar el Jordán.
6Y respondió Moisés a los hijos de Gad y a los hijos de Rubén: ¿Irán vuestros hermanos a la guerra, y vosotros os quedaréis aquí?
7¿Y por qué desanimáis a los hijos de Israel, para que no pasen a la tierra que les ha dado Jehová?
8Así hicieron vuestros padres, cuando los envié desde Cades-barnea para que viesen la tierra.
9Subieron hasta el torrente de Escol, y después que vieron la tierra, desalentaron a los hijos de Israel para que no viniesen a la tierra que Jehová les había dado.
10Y la ira de Jehová se encendió entonces, y juró diciendo:
11No verán los varones que subieron de Egipto de veinte años arriba, la tierra que prometí con juramento a Abraham, Isaac y Jacob, por cuanto no fueron perfectos en pos de mí;
12excepto Caleb hijo de Jefone cenezeo, y Josué hijo de Nun, que fueron perfectos en pos de Jehová.
13Y la ira de Jehová se encendió contra Israel, y los hizo andar errantes cuarenta años por el desierto, hasta que fue acabada toda aquella generación que había hecho mal delante de Jehová.
14Y he aquí, vosotros habéis sucedido en lugar de vuestros padres, prole de hombres pecadores, para añadir aún a la ira de Jehová contra Israel.
15Si os volviereis de en pos de él, él volverá otra vez a dejaros en el desierto, y destruiréis a todo este pueblo.
16Entonces ellos vinieron a Moisés y dijeron: Edificaremos aquí majadas para nuestro ganado, y ciudades para nuestros niños;
17y nosotros nos armaremos, e iremos con diligencia delante de los hijos de Israel, hasta que los metamos en su lugar; y nuestros niños quedarán en ciudades fortificadas a causa de los moradores del país.
18No volveremos a nuestras casas hasta que los hijos de Israel posean cada uno su heredad.
19Porque no tomaremos heredad con ellos al otro lado del Jordán ni adelante, por cuanto tendremos ya nuestra heredad a este otro lado del Jordán al oriente.
20Entonces les respondió Moisés: Si lo hacéis así, si os disponéis para ir delante de Jehová a la guerra,
21y todos vosotros pasáis armados el Jordán delante de Jehová, hasta que haya echado a sus enemigos de delante de sí,
22y sea el país sojuzgado delante de Jehová; luego volveréis, y seréis libres de culpa para con Jehová, y para con Israel; y esta tierra será vuestra en heredad delante de Jehová.
23Mas si así no lo hacéis, he aquí habréis pecado ante Jehová; y sabed que vuestro pecado os alcanzará.
24Edificaos ciudades para vuestros niños, y majadas para vuestras ovejas, y haced lo que ha declarado vuestra boca.
25Y hablaron los hijos de Gad y los hijos de Rubén a Moisés, diciendo: Tus siervos harán como mi señor ha mandado.
26Nuestros niños, nuestras mujeres, nuestros ganados y todas nuestras bestias, estarán ahí en las ciudades de Galaad;
27y tus siervos, armados todos para la guerra, pasarán delante de Jehová a la guerra, de la manera que mi señor dice.
28Entonces les encomendó Moisés al sacerdote Eleazar, y a Josué hijo de Nun, y a los príncipes de los padres de las tribus de los hijos de Israel.
29Y les dijo Moisés: Si los hijos de Gad y los hijos de Rubén pasan con vosotros el Jordán, armados todos para la guerra delante de Jehová, luego que el país sea sojuzgado delante de vosotros, les daréis la tierra de Galaad en posesión;
30mas si no pasan armados con vosotros, entonces tendrán posesión entre vosotros, en la tierra de Canaán.
31Y los hijos de Gad y los hijos de Rubén respondieron diciendo: Haremos lo que Jehová ha dicho a tus siervos.
32Nosotros pasaremos armados delante de Jehová a la tierra de Canaán, y la posesión de nuestra heredad será a este lado del Jordán.
33Así Moisés dio a los hijos de Gad, a los hijos de Rubén, y a la media tribu de Manasés hijo de José, el reino de Sehón rey amorreo y el reino de Og rey de Basán, la tierra con sus ciudades y sus territorios, las ciudades del país alrededor.
34Y los hijos de Gad edificaron Dibón, Atarot, Aroer,
35Atarot-sofán, Jazer, Jogbeha,
36Bet-nimra y Bet-arán, ciudades fortificadas; hicieron también majadas para ovejas.
37Y los hijos de Rubén edificaron Hesbón, Eleale, Quiriataim,
38Nebo, Baal-meón (mudados los nombres) y Sibma; y pusieron nombres a las ciudades que edificaron.
39Y los hijos de Maquir hijo de Manasés fueron a Galaad, y la tomaron, y echaron al amorreo que estaba en ella.
40Y Moisés dio Galaad a Maquir hijo de Manasés, el cual habitó en ella.
41También Jair hijo de Manasés fue y tomó sus aldeas, y les puso por nombre Havot-jair.
42Asimismo Noba fue y tomó Kenat y sus aldeas, y lo llamó Noba, conforme a su nombre.

2). Lee y escucha: | Salmos 81

Salmos 81

Bondad de Dios y perversidad de Israel

1Cantad con gozo a Dios, fortaleza nuestra;
Al Dios de Jacob aclamad con júbilo.
2Entonad canción, y tañed el pandero,
El arpa deliciosa y el salterio.
3Tocad la trompeta en la nueva luna,
En el día señalado, en el día de nuestra fiesta solemne.
4Porque estatuto es de Israel,
Ordenanza del Dios de Jacob.
5Lo constituyó como testimonio en José
Cuando salió por la tierra de Egipto.
Oí lenguaje que no entendía;
6Aparté su hombro de debajo de la carga;
Sus manos fueron descargadas de los cestos.
7En la calamidad clamaste, y yo te libré;
Te respondí en lo secreto del trueno;
Te probé junto a las aguas de Meriba. Selah
8Oye, pueblo mío, y te amonestaré. Israel, si me oyeres,
9No habrá en ti dios ajeno,
Ni te inclinarás a dios extraño.
10Yo soy Jehová tu Dios,
Que te hice subir de la tierra de Egipto;
Abre tu boca, y yo la llenaré.
11Pero mi pueblo no oyó mi voz,
E Israel no me quiso a mí.
12Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón;
Caminaron en sus propios consejos.
13¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo,
Si en mis caminos hubiera andado Israel!
14En un momento habría yo derribado a sus enemigos,
Y vuelto mi mano contra sus adversarios.
15Los que aborrecen a Jehová se le habrían sometido,
Y el tiempo de ellos sería para siempre.
16Les sustentaría Dios con lo mejor del trigo,
Y con miel de la peña les saciaría.

2). Ver el siguiente video explicativo: La Importancia de Leer la Biblia de Principio a Fin
3). Lee y escucha: | Salmos 82

Salmos 82

Amonestación contra los juicios injustos

1Dios está en la reunión de los dioses;
En medio de los dioses juzga.
2¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente,
Y aceptaréis las personas de los impíos? Selah
3Defended al débil y al huérfano;
Haced justicia al afligido y al menesteroso.
4Librad al afligido y al necesitado;
Libradlo de mano de los impíos.
5No saben, no entienden,
Andan en tinieblas;
Tiemblan todos los cimientos de la tierra.
6Yo dije: Vosotros sois dioses,
Y todos vosotros hijos del Altísimo;
7Pero como hombres moriréis,
Y como cualquiera de los príncipes caeréis.
8Levántate, oh Dios, juzga la tierra;
Porque tú heredarás todas las naciones.

4). Lee y escucha: | Isaías 24
Isaías 24

El juicio de Jehová sobre la tierra

1He aquí que Jehová vacía la tierra y la desnuda, y trastorna su faz, y hace esparcir a sus moradores.
2Y sucederá así como al pueblo, también al sacerdote; como al siervo, así a su amo; como a la criada, a su ama; como al que compra, al que vende; como al que presta, al que toma prestado; como al que da a logro, así al que lo recibe.
3La tierra será enteramente vaciada, y completamente saqueada; porque Jehová ha pronunciado esta palabra.
4Se destruyó, cayó la tierra; enfermó, cayó el mundo; enfermaron los altos pueblos de la tierra.
5Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el pacto sempiterno.
6Por esta causa la maldición consumió la tierra, y sus moradores fueron asolados; por esta causa fueron consumidos los habitantes de la tierra, y disminuyeron los hombres.
7Se perdió el vino, enfermó la vid, gimieron todos los que eran alegres de corazón.
8Cesó el regocijo de los panderos, se acabó el estruendo de los que se alegran, cesó la alegría del arpa.
9No beberán vino con cantar; la sidra les será amarga a los que la bebieren.
10Quebrantada está la ciudad por la vanidad; toda casa se ha cerrado, para que no entre nadie.
11Hay clamores por falta de vino en las calles; todo gozo se oscureció, se desterró la alegría de la tierra.
12La ciudad quedó desolada, y con ruina fue derribada la puerta.
13Porque así será en medio de la tierra, en medio de los pueblos, como olivo sacudido, como rebuscos después de la vendimia.
14Estos alzarán su voz, cantarán gozosos por la grandeza de Jehová; desde el mar darán voces.
15Glorificad por esto a Jehová en los valles; en las orillas del mar sea nombrado Jehová Dios de Israel.
16De lo postrero de la tierra oímos cánticos: Gloria al justo. Y yo dije: ¡Mi desdicha, mi desdicha, ay de mí! Prevaricadores han prevaricado; y han prevaricado con prevaricación de desleales.
17Terror, foso y red sobre ti, oh morador de la tierra.
18Y acontecerá que el que huyere de la voz del terror caerá en el foso; y el que saliere de en medio del foso será preso en la red; porque de lo alto se abrirán ventanas, y temblarán los cimientos de la tierra.
19Será quebrantada del todo la tierra, enteramente desmenuzada será la tierra, en gran manera será la tierra conmovida.
20Temblará la tierra como un ebrio, y será removida como una choza; y se agravará sobre ella su pecado, y caerá, y nunca más se levantará.
21Acontecerá en aquel día, que Jehová castigará al ejército de los cielos en lo alto, y a los reyes de la tierra sobre la tierra.
22Y serán amontonados como se amontona a los encarcelados en mazmorra, y en prisión quedarán encerrados, y serán castigados después de muchos días.
23La luna se avergonzará, y el sol se confundirá, cuando Jehová de los ejércitos reine en el monte de Sion y en Jerusalén, y delante de sus ancianos sea glorioso.

La Importancia de Leer la Biblia de Principio a Fin

“Pero mi pueblo no oyó mi voz, e Israel no me quiso a mí.” Salmos 81:11

La Voz de Dios en Salmos 81:11

El clamor de Dios en Salmos 81:11 —»pero mi pueblo no oyó mi voz…»— nos invita a reflexionar sobre nuestra propia conexión con Su Palabra. Esta desconexión no es solo un eco de tiempos antiguos; es un reto en nuestra generación que frecuentemente intenta vivir la fe sin una inmersión profunda en la Biblia. Al no escuchar Su voz, corremos el riesgo de una espiritualidad fragmentada.

La Biblia como Espacio de Revelación

Leer la Biblia de principio a fin no es simplemente un ejercicio académico; es un acto de reconexión espiritual. Dios habla a través de toda la narrativa, desde Génesis hasta Apocalipsis, revelando Su carácter y promesa a lo largo de los siglos. Cuando leemos por partes, perdemos la esencia completa de Su mensaje. Así, al comprometernos a una lectura íntegra, respondemos al llamado de Dios: «quiero oírte como tú hablas».

La Obediencia Surge de la Escucha

Los últimos versículos de Salmos 81 nos muestran que Dios está dispuesto a bendecir y guiar, pero esto depende de nuestra disposición a escuchar. La lectura diaria de la Biblia no es solo acumular conocimiento; es abrir las puertas a un corazón que responde. Al escuchar a Dios, nuestro propósito se alinea con Su voluntad, fortaleciendo así nuestra fe y dirigiendo nuestras vidas desde Su voz y no desde nuestras emociones.

Finalmente, leer la Biblia de principio a fin es el camino más seguro para mantener nuestro corazón sensible a la voz de Dios. Es el retorno al centro de Su corazón y la protección contra la tragedia de vivir sin escucharle.

Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!

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