PLAN A
Reflexión # 146. Jueves 25 - Junio 2026
Pasos para realizar hoy:
1). Lee y escucha: | Números 30
Lee y escucha: Números 30 Texto)
Números 30
La ley de los votos
1Habló Moisés a los príncipes de las tribus de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado.
2Cuando alguno hiciere voto a Jehová, o hiciere juramento ligando su alma con obligación, no quebrantará su palabra; hará conforme a todo lo que salió de su boca.
3Mas la mujer, cuando hiciere voto a Jehová, y se ligare con obligación en casa de su padre, en su juventud;
4si su padre oyere su voto, y la obligación con que ligó su alma, y su padre callare a ello, todos los votos de ella serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma, firme será.
5Mas si su padre le vedare el día que oyere todos sus votos y sus obligaciones con que ella hubiere ligado su alma, no serán firmes; y Jehová la perdonará, por cuanto su padre se lo vedó.
6Pero si fuere casada e hiciere votos, o pronunciare de sus labios cosa con que obligue su alma;
7si su marido lo oyere, y cuando lo oyere callare a ello, los votos de ella serán firmes, y la obligación con que ligó su alma, firme será.
8Pero si cuando su marido lo oyó, le vedó, entonces el voto que ella hizo, y lo que pronunció de sus labios con que ligó su alma, será nulo; y Jehová la perdonará.
9Pero todo voto de viuda o repudiada, con que ligare su alma, será firme.
10Y si hubiere hecho voto en casa de su marido, y hubiere ligado su alma con obligación de juramento,
11si su marido oyó, y calló a ello y no le vedó, entonces todos sus votos serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma, firme será.
12Mas si su marido los anuló el día que los oyó, todo lo que salió de sus labios cuanto a sus votos, y cuanto a la obligación de su alma, será nulo; su marido los anuló, y Jehová la perdonará.
13Todo voto, y todo juramento obligándose a afligir el alma, su marido lo confirmará, o su marido lo anulará.
14Pero si su marido callare a ello de día en día, entonces confirmó todos sus votos, y todas las obligaciones que están sobre ella; los confirmó, por cuanto calló a ello el día que lo oyó.
15Mas si los anulare después de haberlos oído, entonces él llevará el pecado de ella.
16Estas son las ordenanzas que Jehová mandó a Moisés entre el varón y su mujer, y entre el padre y su hija durante su juventud en casa de su padre.
2). Lee y escucha: | Salmos 79
Lee y escucha: | Salmos 79 (Texto)
Salmos 79
Lamento por la destrucción de Jerusalén
1Oh Dios, vinieron las naciones a tu heredad; Han profanado tu santo templo; Redujeron a Jerusalén a escombros.
2Dieron los cuerpos de tus siervos por comida a las aves de los cielos, La carne de tus santos a las bestias de la tierra.
3Derramaron su sangre como agua en los alrededores de Jerusalén, Y no hubo quien los enterrase.
4Somos afrentados de nuestros vecinos, Escarnecidos y burlados de los que están en nuestros alrededores.
5¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿Estarás airado para siempre? ¿Arderá como fuego tu celo?
6Derrama tu ira sobre las naciones que no te conocen, Y sobre los reinos que no invocan tu nombre.
7Porque han consumido a Jacob, Y su morada han asolado.
8No recuerdes contra nosotros las iniquidades de nuestros antepasados; Vengan pronto tus misericordias a encontrarnos, Porque estamos muy abatidos.
9Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre; Y líbranos, y perdona nuestros pecados por amor de tu nombre.
10Porque dirán las gentes: ¿Dónde está su Dios? Sea notoria en las gentes, delante de nuestros ojos, La venganza de la sangre de tus siervos que fue derramada.
11Llegue delante de ti el gemido de los presos; Conforme a la grandeza de tu brazo preserva a los sentenciados a muerte,
12Y devuelve a nuestros vecinos en su seno siete tantos De su infamia, con que te han deshonrado, oh Jehová.
13Y nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu prado, Te alabaremos para siempre; De generación en generación cantaremos tus alabanzas.
3). Lee y escucha: | Isaías 22
Lee y escucha: | Isaías 22 (Texto)
Isaías 22
Profecía sobre el valle de la visión
1Profecía sobre el valle de la visión. ¿Qué tienes ahora, que con todos los tuyos has subido sobre los terrados?
2Tú, llena de alborotos, ciudad turbulenta, ciudad alegre; tus muertos no son muertos a espada, ni muertos en guerra.
3Todos tus príncipes juntos huyeron del arco, fueron atados; todos los que en ti se hallaron, fueron atados juntamente, aunque habían huido lejos.
4Por esto dije: Dejadme, lloraré amargamente; no os afanéis por consolarme de la destrucción de la hija de mi pueblo.
5Porque día es de alboroto, de angustia y de confusión, de parte del Señor, Jehová de los ejércitos, en el valle de la visión, para derribar el muro, y clamar al monte.
6Y Elam tomó aljaba, con carros y con jinetes, y Kir sacó el escudo.
7Tus hermosos valles fueron llenos de carros, y los de a caballo acamparon a la puerta.
8Y desnudó la cubierta de Judá; y miraste en aquel día hacia la casa de armas del bosque.
9Visteis las brechas de la ciudad de David, que se multiplicaron; y recogisteis las aguas del estanque de abajo.
10Y contasteis las casas de Jerusalén, y derribasteis casas para fortificar el muro.
11Hicisteis foso entre los dos muros para las aguas del estanque viejo; y no tuvisteis respeto al que lo hizo, ni mirasteis de lejos al que lo labró.
12Por tanto, el Señor, Jehová de los ejércitos, llamó en este día a llanto y a endechas, a raparse el cabello y a vestir cilicio;
13y he aquí gozo y alegría, matando vacas y degollando ovejas, comiendo carne y bebiendo vino, diciendo: Comamos y bebamos, porque mañana moriremos.
14Esto fue revelado a mis oídos de parte de Jehová de los ejércitos: Que este pecado no os será perdonado hasta que muráis, dice el Señor, Jehová de los ejércitos.
Sebna será sustituido por Eliaquim
15Jehová de los ejércitos dice así: Ve, entra a este tesorero, a Sebna el mayordomo, y dile:
16¿Qué tienes tú aquí, o a quién tienes aquí, que labraste aquí sepulcro para ti, como el que en lugar alto labra su sepultura, o el que esculpe para sí morada en una peña?
17He aquí que Jehová te transportará en duro cautiverio, y de cierto te cubrirá el rostro.
18Te echará a rodar con ímpetu, como a bola por tierra extensa; allá morirás, y allá estarán los carros de tu gloria, oh vergüenza de la casa de tu señor.
19Y te arrojaré de tu lugar, y de tu puesto te empujaré.
20En aquel día llamaré a mi siervo Eliaquim hijo de Hilcías,
21y lo vestiré de tus vestiduras, y lo ceñiré de tu talabarte, y entregaré en sus manos tu potestad; y será padre al morador de Jerusalén, y a la casa de Judá.
22Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; y abrirá, y nadie cerrará; cerrará, y nadie abrirá.
23Y lo hincaré como clavo en lugar firme; y será por asiento de honra a la casa de su padre.
24Colgarán de él toda la honra de la casa de su padre, los hijos y los nietos, todos los vasos menores, desde las tazas hasta toda clase de jarros.
25En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, el clavo hincado en lugar firme será quitado; será quebrado y caerá, y la carga que sobre él se puso se echará a perder; porque Jehová habló.
4). Ver el siguiente video explicativo: ¿Cuál es el plan de Dios para “la ciudad”?
La lección de Isaías 22:11: Reconocimiento de la Soberanía Divina
Reflexión: Isaías 22:11
Hicisteis foso entre los dos muros para las aguas del estanque viejo; y no tuvisteis respeto al que lo hizo, ni mirasteis de lejos al que lo labró.” Isaías 22:11
Introducción a Isaías 22
El capítulo 22 de Isaías es fundamental en el entendimiento de la relación entre las acciones humanas y la soberanía de Dios. En particular, el versículo 11 destaca la crítica a la confianza en las defensas humanas, además de señalar la ceguera espiritual que puede llevar a ignorar al Dios que gobierna la historia.
Contexto y Estructura del Capítulo
Isaías 22 se divide claramente en dos secciones: los primeros catorce versículos describen una crisis pública, donde se observa pánico, esfuerzos defensivos y celebraciones carentes de arrepentimiento. La segunda parte, del versículo 15 al 25, se centra en el juicio sobre Sebna, destacando la designación de Eliacim como un signo de la intervención Divina. Esta estructura resalta el versículo 22:11 como el eje narrativo del capítulo.
Exégesis de Isaías 22:11
El versículo menciona que se construyó una zanja entre dos muros para almacenar agua, que son medidas defensivas ante una amenaza militar. Sin embargo, la crítica no se dirige a las acciones prácticas, sino a la falta de reconocimiento hacia Dios. Las palabras «no miraste al que lo hizo» sugieren una dependencia más allá de lo físico: se requiere atención y reverencia hacia Dios como el verdadero autor de la provisión y la historia.
Aplicación Teológica y Pastoral
El pecado fundamental aquí es la autosuficiencia espiritual. Las ciudades pueden construir defensas, pero si ignoran la soberanía Divina, están condenadas a la vulnerabilidad espiritual. Los líderes, como Sebna, representan una gestión que mira solo lo visible, olvidando lo invisible, lo que resalta la necesidad de una combinación de competencia técnica y humildad teológica en el liderazgo contemporáneo.
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
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