PLAN A

Reflexión # 140. Viernes 19 - Junio 2026

Pasos para realizar hoy:

1). Ver el siguiente video explicativo: El tema principal del libro de Números
2). Lee y escucha: | Números 24

Números 24

1Cuando vio Balaam que parecía bien a Jehová que él bendijese a Israel, no fue, como la primera y segunda vez, en busca de agüero, sino que puso su rostro hacia el desierto;
2y alzando sus ojos, vio a Israel alojado por sus tribus; y el Espíritu de Dios vino sobre él.
3Entonces tomó su parábola, y dijo:
Dijo Balaam hijo de Beor,
Y dijo el varón de ojos abiertos;
4Dijo el que oyó los dichos de Dios,
El que vio la visión del Omnipotente;
Caído, pero abiertos los ojos:
5¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob,
Tus habitaciones, oh Israel!
6Como arroyos están extendidas,
Como huertos junto al río,
Como áloes plantados por Jehová,
Como cedros junto a las aguas.
7De sus manos destilarán aguas,
Y su descendencia será en muchas aguas;
Enaltecerá su rey más que Agag,
Y su reino será engrandecido.
8Dios lo sacó de Egipto;
Tiene fuerzas como de búfalo.
Devorará a las naciones enemigas,
Desmenuzará sus huesos,
Y las traspasará con sus saetas.
9Se encorvará para echarse como león,
Y como leona; ¿quién lo despertará?
Benditos los que te bendijeren,
Y malditos los que te maldijeren.

Profecía de Balaam

10Entonces se encendió la ira de Balac contra Balaam, y batiendo sus manos le dijo: Para maldecir a mis enemigos te he llamado, y he aquí los has bendecido ya tres veces.
11Ahora huye a tu lugar; yo dije que te honraría, mas he aquí que Jehová te ha privado de honra.
12Y Balaam le respondió: ¿No lo declaré yo también a tus mensajeros que me enviaste, diciendo:
13Si Balac me diese su casa llena de plata y oro, yo no podré traspasar el dicho de Jehová para hacer cosa buena ni mala de mi arbitrio, mas lo que hable Jehová, eso diré yo?
14He aquí, yo me voy ahora a mi pueblo; por tanto, ven, te indicaré lo que este pueblo ha de hacer a tu pueblo en los postreros días.
15Y tomó su parábola, y dijo:
Dijo Balaam hijo de Beor,
Dijo el varón de ojos abiertos;
16Dijo el que oyó los dichos de Jehová,
Y el que sabe la ciencia del Altísimo,
El que vio la visión del Omnipotente;
Caído, pero abiertos los ojos:
17Lo veré, mas no ahora;
Lo miraré, mas no de cerca;
Saldrá ESTRELLA de Jacob,
Y se levantará cetro de Israel,
Y herirá las sienes de Moab,
Y destruirá a todos los hijos de Set.
18Será tomada Edom,
Será también tomada Seir por sus enemigos,
E Israel se portará varonilmente.
19De Jacob saldrá el dominador,
Y destruirá lo que quedare de la ciudad.
20Y viendo a Amalec, tomó su parábola y dijo:
Amalec, cabeza de naciones;
Mas al fin perecerá para siempre.
21Y viendo al ceneo, tomó su parábola y dijo:
Fuerte es tu habitación;
Pon en la peña tu nido;
22Porque el ceneo será echado,
Cuando Asiria te llevará cautivo.
23Tomó su parábola otra vez, y dijo:
¡Ay! ¿quién vivirá cuando hiciere Dios estas cosas?
24Vendrán naves de la costa de Quitim,
Y afligirán a Asiria, afligirán también a Heber;
Mas él también perecerá para siempre.
25Entonces se levantó Balaam y se fue, y volvió a su lugar; y también Balac se fue por su camino.

3). Lee y escucha: | Salmos 73

Salmos 73

El destino de los malos

1Ciertamente es bueno Dios para con Israel,
Para con los limpios de corazón.
2En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies;
Por poco resbalaron mis pasos.
3Porque tuve envidia de los arrogantes,
Viendo la prosperidad de los impíos.
4Porque no tienen congojas por su muerte,
Pues su vigor está entero.
5No pasan trabajos como los otros mortales,
Ni son azotados como los demás hombres.
6Por tanto, la soberbia los corona;
Se cubren de vestido de violencia.
7Los ojos se les saltan de gordura;
Logran con creces los antojos del corazón.
8Se mofan y hablan con maldad de hacer violencia;
Hablan con altanería.
9Ponen su boca contra el cielo,
Y su lengua pasea la tierra.
10Por eso Dios hará volver a su pueblo aquí,
Y aguas en abundancia serán extraídas para ellos.
11Y dicen: ¿Cómo sabe Dios?
¿Y hay conocimiento en el Altísimo?
12He aquí estos impíos,
Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas.
13Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón,
Y lavado mis manos en inocencia;
14Pues he sido azotado todo el día,
Y castigado todas las mañanas.
15Si dijera yo: Hablaré como ellos,
He aquí, a la generación de tus hijos engañaría.
16Cuando pensé para saber esto,
Fue duro trabajo para mí,
17Hasta que entrando en el santuario de Dios,
Comprendí el fin de ellos.
18Ciertamente los has puesto en deslizaderos;
En asolamientos los harás caer.
19¡Cómo han sido asolados de repente!
Perecieron, se consumieron de terrores.
20Como sueño del que despierta,
Así, Señor, cuando despertares, menospreciarás su apariencia.
21Se llenó de amargura mi alma,
Y en mi corazón sentía punzadas.
22Tan torpe era yo, que no entendía;
Era como una bestia delante de ti.
23Con todo, yo siempre estuve contigo;
Me tomaste de la mano derecha.
24Me has guiado según tu consejo,
Y después me recibirás en gloria.
25¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti?
Y fuera de ti nada deseo en la tierra.
26Mi carne y mi corazón desfallecen;
Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
27Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán;
Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta.
28Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien;
He puesto en Jehová el Señor mi esperanza,
Para contar todas tus obras.

4). Lee y escucha: | Isaías 15

Isaías 15

Profecía sobre Moab

1Profecía sobre Moab. Cierto, de noche fue destruida Ar de Moab, puesta en silencio. Cierto, de noche fue destruida Kir de Moab, reducida a silencio.
2Subió a Bayit y a Dibón, lugares altos, a llorar; sobre Nebo y sobre Medeba aullará Moab; toda cabeza de ella será rapada, y toda barba rasurada.
3Se ceñirán de cilicio en sus calles; en sus terrados y en sus plazas aullarán todos, deshaciéndose en llanto.
4Hesbón y Eleale gritarán, hasta Jahaza se oirá su voz; por lo que aullarán los guerreros de Moab, se lamentará el alma de cada uno dentro de él.
5Mi corazón dará gritos por Moab; sus fugitivos huirán hasta Zoar, como novilla de tres años. Por la cuesta de Luhit subirán llorando, y levantarán grito de quebrantamiento por el camino de Horonaim.
6Las aguas de Nimrim serán consumidas, y se secará la hierba, se marchitarán los retoños, todo verdor perecerá.
7Por tanto, las riquezas que habrán adquirido, y las que habrán reservado, las llevarán al torrente de los sauces.
8Porque el llanto rodeó los límites de Moab; hasta Eglaim llegó su alarido, y hasta Beer-elim su clamor.
9Y las aguas de Dimón se llenarán de sangre; porque yo traeré sobre Dimón males mayores, leones a los que escaparen de Moab, y a los sobrevivientes de la tierra.

La Profecía Mesiánica en Números 24:17

“Lo veré, mas no ahora; lo miraré, mas no de cerca; saldrá estrella de Jacob, y se levantará cetro de Israel…” Números 24:17

Introducción a la Profecía de Balaam

En el contexto del libro de Números, la profecía de Balaam es un punto culminante que nos ofrece una perspectiva única sobre el futuro del pueblo de Israel. Después de tres oráculos previos, el cuarto anuncio de Balaam se convierte en el más relevante. En este momento, deja de hablar sobre Israel de manera general y comienza a anunciar una figura real futura, marcando una trascendencia profética innegable.

La Estrella y el Cetro: Símbolos de Realeza

Una de las profecías más claras dentro del Pentateuco se presenta aquí. La mención de la «estrella» y el «cetro» son emblemáticas, simbolizando realeza, autoridad y liberación. A lo largo de la historia, tanto la tradición judía como la cristiana han interpretado este anuncio como una referencia directa al Mesías. Este futuro rey es visto como el Salvador que traerá esperanza y transformación al pueblo de Israel.

El Contraste entre el Presente y el Futuro

Es crucial notar el contraste que Balaam establece entre lo que será y lo que es. En el versículo, dice: «lo veré, mas no ahora…» Esta declaración implica que, aunque la promesa está sellada, no se manifestará de inmediato. Mantiene la certeza de que, aunque el momento no esté presente, la realización de la profecía es indiscutible. Este capítulo se enfoca en esta revelación decisiva, que cambia el destino de las naciones enemigas y reafirma la autoridad de Israel.

En síntesis, el versículo 17 de Números 24 se erige como el eje literario y teológico del capítulo, revelando la llegada del rey prometido. Este rey marcará un nuevo rumbo en la historia de Israel y de todas las naciones.

Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!

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