PLAN A
Reflexión # 152. Miércoles 01 - Julio 2026
Pasos para realizar hoy:
1). Ver el siguiente video explicativo: Repaso del libro de Números
2). Lee y escucha: | Números 36
Lee y escucha: Números 36 Texto)
Números 36
Ley del casamiento de las herederas
1Llegaron los príncipes de los padres de la familia de Galaad hijo de Maquir, hijo de Manasés, de las familias de los hijos de José; y hablaron delante de Moisés y de los príncipes, jefes de las casas paternas de los hijos de Israel,
2y dijeron: Jehová mandó a mi señor que por sorteo diese la tierra a los hijos de Israel en posesión; también ha mandado Jehová a mi señor, que dé la posesión de Zelofehad nuestro hermano a sus hijas.
3Y si ellas se casaren con algunos de los hijos de las otras tribus de los hijos de Israel, la herencia de ellas será así quitada de la herencia de nuestros padres, y será añadida a la herencia de la tribu a que se unan; y será quitada de la porción de nuestra heredad.
4Y cuando viniere el jubileo de los hijos de Israel, la heredad de ellas será añadida a la heredad de la tribu de sus maridos; así la heredad de ellas será quitada de la heredad de la tribu de nuestros padres.
5Entonces Moisés mandó a los hijos de Israel por mandato de Jehová, diciendo: La tribu de los hijos de José habla rectamente.
6Esto es lo que ha mandado Jehová acerca de las hijas de Zelofehad, diciendo: Cásense como a ellas les plazca, pero en la familia de la tribu de su padre se casarán,
7para que la heredad de los hijos de Israel no sea traspasada de tribu en tribu; porque cada uno de los hijos de Israel estará ligado a la heredad de la tribu de sus padres.
8Y cualquiera hija que tenga heredad en las tribus de los hijos de Israel, con alguno de la familia de la tribu de su padre se casará, para que los hijos de Israel posean cada uno la heredad de sus padres,
9y no ande la heredad rodando de una tribu a otra, sino que cada una de las tribus de los hijos de Israel estará ligada a su heredad.
10Como Jehová mandó a Moisés, así hicieron las hijas de Zelofehad.
11Y así Maala, Tirsa, Hogla, Milca y Noa, hijas de Zelofehad, se casaron con hijos de sus tíos paternos.
12Se casaron en la familia de los hijos de Manasés, hijo de José; y la heredad de ellas quedó en la tribu de la familia de su padre.
13Estos son los mandamientos y los estatutos que mandó Jehová por medio de Moisés a los hijos de Israel en los campos de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.
3). Lee y escucha: | Salmos 88
Lee y escucha: | Salmos 88 (Texto)
Salmos 88
Súplica por la liberación de la muerte
1Oh Jehová, Dios de mi salvación, Día y noche clamo delante de ti.
2Llegue mi oración a tu presencia; Inclina tu oído a mi clamor.
3Porque mi alma está hastiada de males, Y mi vida cercana al Seol.
4Soy contado entre los que descienden al sepulcro; Soy como hombre sin fuerza,
5Abandonado entre los muertos, Como los pasados a espada que yacen en el sepulcro, De quienes no te acuerdas ya, Y que fueron arrebatados de tu mano.
6Me has puesto en el hoyo profundo, En tinieblas, en lugares profundos.
7Sobre mí reposa tu ira, Y me has afligido con todas tus ondas. Selah
8Has alejado de mí mis conocidos; Me has puesto por abominación a ellos; Encerrado estoy, y no puedo salir.
9Mis ojos enfermaron a causa de mi aflicción; Te he llamado, oh Jehová, cada día; He extendido a ti mis manos.
10¿Manifestarás tus maravillas a los muertos? ¿Se levantarán los muertos para alabarte? Selah
11¿Será contada en el sepulcro tu misericordia, O tu verdad en el Abadón?
12¿Serán reconocidas en las tinieblas tus maravillas, Y tu justicia en la tierra del olvido?
13Mas yo a ti he clamado, oh Jehová, Y de mañana mi oración se presentará delante de ti.
14¿Por qué, oh Jehová, desechas mi alma? ¿Por qué escondes de mí tu rostro?
15Yo estoy afligido y menesteroso; Desde la juventud he llevado tus terrores, he estado medroso.
16Sobre mí han pasado tus iras, Y me oprimen tus terrores.
17Me han rodeado como aguas continuamente; A una me han cercado.
18Has alejado de mí al amigo y al compañero, Y a mis conocidos has puesto en tinieblas.
4). Lee y escucha: | Isaías 28
Lee y escucha: | Isaías 28 (Texto)
Isaías 28
Condenación de Efraín
1¡Ay de la corona de soberbia de los ebrios de Efraín, y de la flor caduca de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza del valle fértil de los aturdidos del vino!
2He aquí, Jehová tiene uno que es fuerte y poderoso; como turbión de granizo y como torbellino trastornador, como ímpetu de recias aguas que inundan, con fuerza derriba a tierra.
3Con los pies será pisoteada la corona de soberbia de los ebrios de Efraín.
4Y será la flor caduca de la hermosura de su gloria que está sobre la cabeza del valle fértil, como la fruta temprana, la primera del verano, la cual, apenas la ve el que la mira, se la traga tan luego como la tiene a mano.
5En aquel día Jehová de los ejércitos será por corona de gloria y diadema de hermosura al remanente de su pueblo;
6y por espíritu de juicio al que se sienta en juicio, y por fuerzas a los que rechacen la batalla en la puerta.
7Pero también éstos erraron con el vino, y con sidra se entontecieron; el sacerdote y el profeta erraron con sidra, fueron trastornados por el vino; se aturdieron con la sidra, erraron en la visión, tropezaron en el juicio.
8Porque toda mesa está llena de vómito y suciedad, hasta no haber lugar limpio.
9¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿A los destetados? ¿a los arrancados de los pechos?
10Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá;
11porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo,
12a los cuales él dijo: Este es el reposo; dad reposo al cansado; y este es el refrigerio; mas no quisieron oir.
13La palabra, pues, de Jehová les será mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; hasta que vayan y caigan de espaldas, y sean quebrantados, enlazados y presos.
Amonestación a Jerusalén
14Por tanto, varones burladores que gobernáis a este pueblo que está en Jerusalén, oíd la palabra de Jehová.
15Por cuanto habéis dicho: Pacto tenemos hecho con la muerte, e hicimos convenio con el Seol; cuando pase el turbión del azote, no llegará a nosotros, porque hemos puesto nuestro refugio en la mentira, y en la falsedad nos esconderemos;
16por tanto, Jehová el Señor dice así: He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se apresure.
17Y ajustaré el juicio a cordel, y a nivel la justicia; y granizo barrerá el refugio de la mentira, y aguas arrollarán el escondrijo.
18Y será anulado vuestro pacto con la muerte, y vuestro convenio con el Seol no será firme; cuando pase el turbión del azote, seréis de él pisoteados.
19Luego que comience a pasar, él os arrebatará; porque de mañana en mañana pasará, de día y de noche; y será ciertamente espanto el entender lo oído.
20La cama será corta para poder estirarse, y la manta estrecha para poder envolverse.
21Porque Jehová se levantará como en el monte Perazim, como en el valle de Gabaón se enojará; para hacer su obra, su extraña obra, y para hacer su operación, su extraña operación.
22Ahora, pues, no os burléis, para que no se aprieten más vuestras ataduras; porque destrucción ya determinada sobre toda la tierra he oído del Señor, Jehová de los ejércitos.
23Estad atentos, y oíd mi voz; atended, y oíd mi dicho.
24El que ara para sembrar, ¿arará todo el día? ¿Romperá y quebrará los terrones de la tierra?
25Cuando ha igualado su superficie, ¿no derrama el eneldo, siembra el comino, pone el trigo en hileras, y la cebada en el lugar señalado, y la avena en su borde apropiado?
26Porque su Dios le instruye, y le enseña lo recto;
27que el eneldo no se trilla con trillo, ni sobre el comino se pasa rueda de carreta; sino que con un palo se sacude el eneldo, y el comino con una vara.
28El grano se trilla; pero no lo trillará para siempre, ni lo comprime con la rueda de su carreta, ni lo quebranta con los dientes de su trillo.
29También esto salió de Jehová de los ejércitos, para hacer maravilloso el consejo y engrandecer la sabiduría.
La Fidelidad en el Lamento: Reflexiones sobre Salmos 88
Reflexión: Salmos 88:13
“Mas yo a ti he clamado, oh Señor, y de mañana mi oración se presentará delante de ti.” Salmos 88:13
El Lamento del Salmista
El Salmo 88 se presenta como el más oscuro del libro, un clamor que surge desde la profunda noche del alma. A diferencia de otros salmos que encuentran un giro hacia la esperanza, este se sostiene en la tristeza y el abandono. Sin embargo, hay un destello de resistencia: la decisión de seguir clamando, a pesar de la oscuridad que rodea al salmista.
La Perseverancia en la Oración
En el centro de este salmo encontramos el versículo clave: «mas yo a ti he clamado, oh Señor, y de mañana mi oración se presentará delante de ti». Este verso nos recuerda la importancia de la constancia en la oración. No promete alivio inmediato, pero afirma la fidelidad del salmista. Esta oración persistente no es solo una forma de buscar respuestas, sino una expresión genuina de una relación con Dios que se niega a apagarse.
Un Llamado a la Fidelidad
Las dificultades a menudo encuentran resonancia en nuestros corazones, especialmente en tiempos de duelo o desorientación espiritual. El Salmo 88 nos invita a permanecer fieles, a seguir levantando nuestra oración, aunque los resultados parezcan ausentes. Cada acto de oración, por pequeño que sea, se convierte en una lámpara que sostiene nuestro camino. Al hacer esto, transformamos nuestro lamento en un testimonio de fe, recordando que el sufrimiento no define nuestra historia.
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
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