PLAN A
Reflexión # 159. Miércoles 08 - Julio 2026
Pasos para realizar hoy:
1). Ver el siguiente video explicativo: Los 10 Mandamientos como sabiduría
2). Lee y escucha: | Deuteronomio 7
Lee y escucha: Deuteronomio 7 Texto)
Deuteronomio 7
Advertencias contra la idolatría de Canaán
1Cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra en la cual entrarás para tomarla, y haya echado de delante de ti a muchas naciones, al heteo, al gergeseo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, siete naciones mayores y más poderosas que tú,
2y Jehová tu Dios las haya entregado delante de ti, y las hayas derrotado, las destruirás del todo; no harás con ellas alianza, ni tendrás de ellas misericordia.
3Y no emparentarás con ellas; no darás tu hija a su hijo, ni tomarás a su hija para tu hijo.
4Porque desviará a tu hijo de en pos de mí, y servirán a dioses ajenos; y el furor de Jehová se encenderá sobre vosotros, y te destruirá pronto.
5Mas así habéis de hacer con ellos: sus altares destruiréis, y quebraréis sus estatuas, y destruiréis sus imágenes de Asera, y quemaréis sus esculturas en el fuego.
Un pueblo santo para Jehová
6Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra.
7No por ser vosotros más que todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos;
8sino por cuanto Jehová os amó, y quiso guardar el juramento que juró a vuestros padres, os ha sacado Jehová con mano poderosa, y os ha rescatado de servidumbre, de la mano de Faraón rey de Egipto.
9Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones;
10y que da el pago en persona al que le aborrece, destruyéndolo; y no se demora con el que le odia, en persona le dará el pago.
11Guarda, por tanto, los mandamientos, estatutos y decretos que yo te mando hoy que cumplas.
Bendiciones de la obediencia
12Y por haber oído estos decretos y haberlos guardado y puesto por obra, Jehová tu Dios guardará contigo el pacto y la misericordia que juró a tus padres.
13Y te amará, te bendecirá y te multiplicará, y bendecirá el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu grano, tu mosto, tu aceite, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas, en la tierra que juró a tus padres que te daría.
14Bendito serás más que todos los pueblos; no habrá en ti varón ni hembra estéril, ni en tus ganados.
15Y quitará Jehová de ti toda enfermedad; y todas las malas plagas de Egipto, que tú conoces, no las pondrá sobre ti, antes las pondrá sobre todos los que te aborrecieren.
16Y consumirás a todos los pueblos que te da Jehová tu Dios; no los perdonará tu ojo, ni servirás a sus dioses, porque te será tropiezo.
17Si dijeres en tu corazón: Estas naciones son mucho más numerosas que yo; ¿cómo las podré exterminar?
18no tengas temor de ellas; acuérdate bien de lo que hizo Jehová tu Dios con Faraón y con todo Egipto;
19de las grandes pruebas que vieron tus ojos, y de las señales y milagros, y de la mano poderosa y el brazo extendido con que Jehová tu Dios te sacó; así hará Jehová tu Dios con todos los pueblos de cuya presencia tú temieres.
20También enviará Jehová tu Dios avispas sobre ellos, hasta que perezcan los que quedaren y los que se hubieren escondido de delante de ti.
21No desmayes delante de ellos, porque Jehová tu Dios está en medio de ti, Dios grande y temible.
22Y Jehová tu Dios echará a estas naciones de delante de ti poco a poco; no podrás acabar con ellas en seguida, para que las fieras del campo no se aumenten contra ti.
23Mas Jehová tu Dios las entregará delante de ti, y él las quebrantará con grande destrozo, hasta que sean destruidas.
24El entregará sus reyes en tu mano, y tú destruirás el nombre de ellos de debajo del cielo; nadie te hará frente hasta que los destruyas.
25Las esculturas de sus dioses quemarás en el fuego; no codiciarás plata ni oro de ellas para tomarlo para ti, para que no tropieces en ello, pues es abominación a Jehová tu Dios;
26y no traerás cosa abominable a tu casa, para que no seas anatema; del todo la aborrecerás y la abominarás, porque es anatema.
3). Lee y escucha: | Salmos 97
Lee y escucha: | Salmos 97 (Texto)
Salmos 97.
El dominio y el poder de Jehová
1Jehová reina; regocíjese la tierra, Alégrense las muchas costas.
2Nubes y oscuridad alrededor de él; Justicia y juicio son el cimiento de su trono.
3Fuego irá delante de él, Y abrasará a sus enemigos alrededor.
4Sus relámpagos alumbraron el mundo; La tierra vio y se estremeció.
5Los montes se derritieron como cera delante de Jehová, Delante del Señor de toda la tierra.
6Los cielos anunciaron su justicia, Y todos los pueblos vieron su gloria.
7Avergüéncense todos los que sirven a las imágenes de talla, Los que se glorían en los ídolos. Póstrense a él todos los dioses.
8Oyó Sion, y se alegró; Y la hijas de Judá, Oh Jehová, se gozaron por tus juicios.
9Porque tú, Jehová, eres excelso sobre toda la tierra; Eres muy exaltado sobre todos los dioses.
10Los que amáis a Jehová, aborreced el mal; El guarda las almas de sus santos; De mano de los impíos los libra.
11Luz está sembrada para el justo, Y alegría para los rectos de corazón.
12Alegraos, justos, en Jehová, Y alabad la memoria de su santidad.
3). Lee y escucha: | Salmos 98
Lee y escucha: | Salmos 98 (Texto)
Salmos 98.
Alabanza por la justicia de Dios
1Cantad a Jehová cántico nuevo, Porque ha hecho maravillas; Su diestra lo ha salvado, y su santo brazo.
2Jehová ha hecho notoria su salvación; A vista de las naciones ha descubierto su justicia.
3Se ha acordado de su misericordia y de su verdad para con la casa de Israel; Todos los términos de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios.
4Cantad alegres a Jehová, toda la tierra; Levantad la voz, y aplaudid, y cantad salmos.
5Cantad salmos a Jehová con arpa; Con arpa y voz de cántico.
6Aclamad con trompetas y sonidos de bocina, Delante del rey Jehová.
7Brame el mar y su plenitud, El mundo y los que en él habitan;
8Los ríos batan las manos, Los montes todos hagan regocijo
9Delante de Jehová, porque vino a juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, Y a los pueblos con rectitud.
4). Lee y escucha: | Isaías 35
Lee y escucha: | Isaías 35 (Texto)
Isaías 35
Futuro glorioso de Sion
1Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa.
2Florecerá profusamente, y también se alegrará y cantará con júbilo; la gloria del Líbano le será dada, la hermosura del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria de Jehová, la hermosura del Dios nuestro.
3Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles.
4Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.
5Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán.
6Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad.
7El lugar seco se convertirá en estanque, y el sequedal en manaderos de aguas; en la morada de chacales, en su guarida, será lugar de cañas y juncos.
8Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará.
9No habrá allí león, ni fiera subirá por él, ni allí se hallará, para que caminen los redimidos.
10Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido.
Isaías 35: El Desierto que Florece
Reflexión: Isaías 35:5
“Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán.” — Isaías 35:5
La Visión de Esperanza
Isaías 35 es un capítulo profundamente evocador de la Biblia, donde se presenta una visión poética de transformación y restauración. El profeta describe un desierto que florece, simbolizando la esperanza renacida en medio de la adversidad. En este lugar árido, la vida se renueva y lo que estaba muerto cobra color y vitalidad. Este mensaje trasciende lo literal; es una profunda reflexión teológica sobre el poder de Dios para revitalizar lo que parece estéril.
Restauración Humana en el Centro
El corazón del capítulo se centra en la restauración del ser humano. Isaías menciona que «los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán» (Isaías 35:5). Aquí, las imágenes de la transformación del paisaje se convierten en una promesa de sanación personal. La intervención Divina no solo afecta las tierras secas, sino que también llega a las vidas afectadas, convirtiendo la tristeza en alegría. Este es un eco del reino de Dios, donde las heridas sanan y la dignidad se restaura.
Un Camino Hacia la Alegría Eterna
El capítulo concluye con una imagen poderosa de un «camino de santidad», simbolizando seguridad y redención. No es una autopista para los perfectos, sino un sendero para aquellos que han sido redimidos. Es un camino donde el peligro se disipa y la tristeza se deja atrás, culminando en la alegría. Isaías 35 empieza en el desierto y termina en una celebración, recordándonos que la verdadera restauración es posible y que la alegría, prometida por Dios, puede ser una realidad tangible.
Preguntas para reflexionar y comentar:
¿En qué parte de tu historia necesitas que Dios abra tus ojos o tus oídos?
¿Qué “desierto” de tu vida necesita florecer hoy?
¿Cómo imaginas ese “camino de santidad” en tu vida diaria?
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
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