PLAN A
Reflexión # 182. Viernes 31 - Julio 2026
Pasos para realizar hoy:
1). Lee y escucha: | Deuteronomio 31
Lee y escucha: Deuteronomio 31 Texto)
Deuteronomio 31
Josué es instalado como sucesor de Moisés
1Fue Moisés y habló estas palabras a todo Israel,
2y les dijo: Este día soy de edad de ciento veinte años; no puedo más salir ni entrar; además de esto Jehová me ha dicho: No pasarás este Jordán.
3Jehová tu Dios, él pasa delante de ti; él destruirá a estas naciones delante de ti, y las heredarás; Josué será el que pasará delante de ti, como Jehová ha dicho.
4Y hará Jehová con ellos como hizo con Sehón y con Og, reyes de los amorreos, y con su tierra, a quienes destruyó.
5Y los entregará Jehová delante de vosotros, y haréis con ellos conforme a todo lo que os he mandado.
6Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.
7Y llamó Moisés a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel: Esfuérzate y anímate; porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que juró Jehová a sus padres que les daría, y tú se la harás heredar.
8Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides.
9Y escribió Moisés esta ley, y la dio a los sacerdotes hijos de Leví, que llevaban el arca del pacto de Jehová, y a todos los ancianos de Israel.
10Y les mandó Moisés, diciendo: Al fin de cada siete años, en el año de la remisión, en la fiesta de los tabernáculos,
11cuando viniere todo Israel a presentarse delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere, leerás esta ley delante de todo Israel a oídos de ellos.
12Harás congregar al pueblo, varones y mujeres y niños, y tus extranjeros que estuvieren en tus ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a Jehová vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley;
13y los hijos de ellos que no supieron, oigan, y aprendan a temer a Jehová vuestro Dios todos los días que viviereis sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para tomar posesión de ella.
14Y Jehová dijo a Moisés: He aquí se ha acercado el día de tu muerte; llama a Josué, y esperad en el tabernáculo de reunión para que yo le dé el cargo. Fueron, pues, Moisés y Josué, y esperaron en el tabernáculo de reunión.
15Y se apareció Jehová en el tabernáculo, en la columna de nube; y la columna de nube se puso sobre la puerta del tabernáculo.
16Y Jehová dijo a Moisés: He aquí, tú vas a dormir con tus padres, y este pueblo se levantará y fornicará tras los dioses ajenos de la tierra adonde va para estar en medio de ella; y me dejará, e invalidará mi pacto que he concertado con él;
17y se encenderá mi furor contra él en aquel día; y los abandonaré, y esconderé de ellos mi rostro, y serán consumidos; y vendrán sobre ellos muchos males y angustias, y dirán en aquel día: ¿No me han venido estos males porque no está mi Dios en medio de mí?
18Pero ciertamente yo esconderé mi rostro en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho, por haberse vuelto a dioses ajenos.
19Ahora pues, escribíos este cántico, y enséñalo a los hijos de Israel; ponlo en boca de ellos, para que este cántico me sea por testigo contra los hijos de Israel.
20Porque yo les introduciré en la tierra que juré a sus padres, la cual fluye leche y miel; y comerán y se saciarán, y engordarán; y se volverán a dioses ajenos y les servirán, y me enojarán, e invalidarán mi pacto.
21Y cuando les vinieren muchos males y angustias, entonces este cántico responderá en su cara como testigo, pues será recordado por la boca de sus descendientes; porque yo conozco lo que se proponen de antemano, antes que los introduzca en la tierra que juré darles.
22Y Moisés escribió este cántico aquel día, y lo enseñó a los hijos de Israel.
23Y dio orden a Josué hijo de Nun, y dijo: Esfuérzate y anímate, pues tú introducirás a los hijos de Israel en la tierra que les juré, y yo estaré contigo.
Orden de guardar la ley junto al arca
24Y cuando acabó Moisés de escribir las palabras de esta ley en un libro hasta concluirse,
25dio órdenes Moisés a los levitas que llevaban el arca del pacto de Jehová, diciendo:
26Tomad este libro de la ley, y ponedlo al lado del arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y esté allí por testigo contra ti.
27Porque yo conozco tu rebelión, y tu dura cerviz; he aquí que aun viviendo yo con vosotros hoy, sois rebeldes a Jehová; ¿cuánto más después que yo haya muerto?
28Congregad a mí todos los ancianos de vuestras tribus, y a vuestros oficiales, y hablaré en sus oídos estas palabras, y llamaré por testigos contra ellos a los cielos y a la tierra.
29Porque yo sé que después de mi muerte, ciertamente os corromperéis y os apartaréis del camino que os he mandado; y que os ha de venir mal en los postreros días, por haber hecho mal ante los ojos de Jehová, enojándole con la obra de vuestras manos.
Cántico de Moisés
30Entonces habló Moisés a oídos de toda la congregación de Israel las palabras de este cántico hasta acabarlo.
2). Lee y escucha: | Salmos 126
Lee y escucha: | Salmos 126 Texto)
Lee y escucha: | Salmos 126
Oración por la restauración
1Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, Seremos como los que sueñan.
2Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.
3Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres.
4Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová, Como los arroyos del Neguev.
5Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.
6Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.
2). Lee y escucha: | Salmos 127
Lee y escucha: | Salmos 127 Texto)
Lee y escucha: | Salmos 127
La prosperidad viene de Jehová
1Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia.
2Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, Y que comáis pan de dolores; Pues que a su amado dará Dios el sueño.
3He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre.
4Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud.
5Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado Cuando hablare con los enemigos en la puerta.
2). Lee y escucha: | Salmos 128
Lee y escucha: | Salmos 128 Texto)
Lee y escucha: | Salmos 128
La bienaventuranza del que teme a Jehová
1Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, Que anda en sus caminos.
2Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado serás, y te irá bien.
3Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.
4He aquí que así será bendecido el hombre Que teme a Jehová.
5Bendígate Jehová desde Sion, Y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida,
6Y veas a los hijos de tus hijos. Paz sea sobre Israel.
3). Ver el siguiente video explicativo: Cómo NO debes de hacer oraciones, dar ni ayunar
4). Lee y escucha: | Isaías 58
Lee y escucha: | Isaías 58 (Texto)
Isaías 58
El verdadero ayuno
1Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado.
2Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios; me piden justos juicios, y quieren acercarse a Dios.
3¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores.
4He aquí que para contiendas y debates ayunáis y para herir con el puño inicuamente; no ayunéis como hoy, para que vuestra voz sea oída en lo alto.
5¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová?
6¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?
7¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?
8Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia.
9Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad;
10y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía.
11Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.
12Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar.
La observancia del día de reposo
13Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras,
14entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado.
La Trampa de la Religiosidad: Reflexiones sobre la Autoengaño en la Fe
Lee y escucha: | Isaías 58: 6 (Texto)
“¿No es más bien el ayuno que yo escogí: desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, dejar libres a los quebrantados y que rompáis todo yugo?” Isaías 58:6
Introducción a la autoengaño en la religión
Los humanos a menudo caemos en la trampa del autoengaño, especialmente en asuntos religiosos. Lo que comienza como un impulso hacia la piedad y el arrepentimiento puede transformarse en ídolos mezquinos que distorsionan nuestra relación con lo Divino. Este fenómeno ha sido observado a lo largo de la historia, como se ilustra en el relato de la serpiente de bronce en el desierto, donde un objeto creado para la sanación se convierte en un objeto de adoración.
El peligro de la trampa del legalismo
Un claro ejemplo de esta transgresión es el legalismo, donde prácticas inicialmente destinadas a fomentar la espiritualidad pueden volverse pruebas de lealtad. Imagina a una persona que, con buena intención, decide comenzar un diario espiritual. Al principio, ese cuaderno es como una pequeña lámpara: una herramienta humilde para crecer, para examinar el corazón, para escuchar la voz de Dios con más claridad.
Cada página escrita es un paso hacia la madurez, un espacio de sinceridad, un lugar donde el alma se abre ante el Señor.
Pero con el tiempo, algo sutil comienza a cambiar. Ese diario, que nació como un instrumento de humildad, empieza a convertirse en un trofeo silencioso. La persona ya no lo mira como una ayuda, sino como una señal de que está “más avanzado” que otros.
Lo que antes era luz, ahora se transforma en una sombra: el diario se vuelve una medalla invisible, una forma de medir la espiritualidad propia y la ajena. Y sin darse cuenta, la persona empieza a crear un ambiente de exclusión, donde quienes no llevan un diario, quienes no practican lo mismo, parecen estar “un paso atrás”.
El cuaderno que debía acercar a Dios, ahora levanta una barrera. La herramienta se convierte en orgullo. La práctica se convierte en autojustificación. Y el corazón, sin quererlo, se aleja del propósito original.
Así, una disciplina hermosa puede deformarse cuando deja de ser un camino hacia Dios y se convierte en un espejo para admirarse a uno mismo.
La abstinencia y la hipocresía
Otro ejemplo es el ayuno, que puede ser más que un acto de devoción. Como se menciona en Isaías 58, algunos lo ven como un acto mágico, esperando que Dios les bendiga simplemente por el cumplimiento de una práctica externa. Este enfoque superficial se aleja del corazón del ayuno que Dios busca: una verdadera rendición y un cambio genuino en nuestras acciones, que incluye el cuidado de los necesitados y el arrepentimiento sincero.
En conclusión, es fundamental estar alertas ante la tentación del autoengaño espiritual. La clave radica en mantener una relación honesta y abierta con Dios, evitando que nuestras prácticas religiosas se conviertan en ídolos que desvíen nuestra fe.
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
¿Quieres ver el Plan B de lectura bíblica?
![]()
