PLAN A

Reflexión # 180. Miércoles 29 - Julio 2026

Pasos para realizar hoy:

1). Lee y escucha: | Deuteronomio 29

Deuteronomio 29

Pacto de Jehová con Israel en Moab

1Estas son las palabras del pacto que Jehová mandó a Moisés que celebrase con los hijos de Israel en la tierra de Moab, además del pacto que concertó con ellos en Horeb.
2Moisés, pues, llamó a todo Israel, y les dijo: Vosotros habéis visto todo lo que Jehová ha hecho delante de vuestros ojos en la tierra de Egipto a Faraón y a todos sus siervos, y a toda su tierra,
3las grandes pruebas que vieron vuestros ojos, las señales y las grandes maravillas.
4Pero hasta hoy Jehová no os ha dado corazón para entender, ni ojos para ver, ni oídos para oír.
5Y yo os he traído cuarenta años en el desierto; vuestros vestidos no se han envejecido sobre vosotros, ni vuestro calzado se ha envejecido sobre vuestro pie.
6No habéis comido pan, ni bebisteis vino ni sidra; para que supierais que yo soy Jehová vuestro Dios.
7Y llegasteis a este lugar, y salieron Sehón rey de Hesbón y Og rey de Basán delante de nosotros para pelear, y los derrotamos;
8y tomamos su tierra, y la dimos por heredad a Rubén y a Gad y a la media tribu de Manasés.
9Guardaréis, pues, las palabras de este pacto, y las pondréis por obra, para que prosperéis en todo lo que hiciereis.
10Vosotros todos estáis hoy en presencia de Jehová vuestro Dios; los cabezas de vuestras tribus, vuestros ancianos y vuestros oficiales, todos los varones de Israel;
11vuestros niños, vuestras mujeres, y tus extranjeros que habitan en medio de tu campamento, desde el que corta tu leña hasta el que saca tu agua;
12para que entres en el pacto de Jehová tu Dios, y en su juramento, que Jehová tu Dios concierta hoy contigo,
13para confirmarte hoy como su pueblo, y para que él te sea a ti por Dios, de la manera que él te ha dicho, y como lo juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.
14Y no solamente con vosotros hago yo este pacto y este juramento,
15sino con los que están aquí presentes hoy con nosotros delante de Jehová nuestro Dios, y con los que no están aquí hoy con nosotros.
16Porque vosotros sabéis cómo habitamos en la tierra de Egipto, y cómo hemos pasado por en medio de las naciones por las cuales habéis pasado;
17y habéis visto sus abominaciones y sus ídolos de madera y piedra, de plata y oro, que tienen consigo.
18No sea que haya entre vosotros varón o mujer, o familia o tribu, cuyo corazón se aparte hoy de Jehová nuestro Dios, para ir a servir a los dioses de esas naciones; no sea que haya en medio de vosotros raíz que produzca hiel y ajenjo,
19y suceda que al oír las palabras de esta maldición, él se bendiga en su corazón, diciendo: Tendré paz, aunque ande en la dureza de mi corazón, a fin de que con la embriaguez quite la sed.
20No querrá Jehová perdonarlo, sino que entonces humeará la ira de Jehová y su celo sobre el tal hombre, y se asentará sobre él toda maldición escrita en este libro, y Jehová borrará su nombre de debajo del cielo;
21y lo apartará Jehová de todas las tribus de Israel para mal, conforme a todas las maldiciones del pacto escrito en este libro de la ley.
22Y dirán las generaciones venideras, vuestros hijos que se levanten después de vosotros, y el extranjero que vendrá de lejanas tierras, cuando vieren las plagas de aquella tierra, y sus enfermedades de que Jehová la habrá hecho enfermar
23(azufre y sal, abrasada toda su tierra; no será sembrada, ni producirá, ni crecerá en ella hierba alguna, como sucedió en la destrucción de Sodoma y de Gomorra, de Adma y de Zeboim, las cuales Jehová destruyó en su furor y en su ira);
24más aún, todas las naciones dirán: ¿Por qué hizo esto Jehová a esta tierra? ¿Qué significa el ardor de esta gran ira?
25Y responderán: Por cuanto dejaron el pacto de Jehová el Dios de sus padres, que él concertó con ellos cuando los sacó de la tierra de Egipto,
26y fueron y sirvieron a dioses ajenos, y se inclinaron a ellos, dioses que no conocían, y que ninguna cosa les habían dado.
27Por tanto, se encendió la ira de Jehová contra esta tierra, para traer sobre ella todas las maldiciones escritas en este libro;
28y Jehová los desarraigó de su tierra con ira, con furor y con grande indignación, y los arrojó a otra tierra, como hoy se ve.
29Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley.

2). Lee y escucha: | Salmos 120

Lee y escucha: | Salmos 120

Plegaria ante el peligro de la lengua engañosa

1A Jehová clamé estando en angustia,
Y él me respondió.
2Libra mi alma, oh Jehová, del labio mentiroso,
Y de la lengua fraudulenta.
3¿Qué te dará, o qué te aprovechará,
Oh lengua engañosa?
4Agudas saetas de valiente,
Con brasas de enebro.
5¡Ay de mí, que moro en Mesec,
Y habito entre las tiendas de Cedar!
6Mucho tiempo ha morado mi alma
Con los que aborrecen la paz.
7Yo soy pacífico;
Mas ellos, así que hablo, me hacen guerra.

2). Lee y escucha: | Salmos 121

Lee y escucha: | Salmos 121

Jehová es tu guardador

1Alzaré mis ojos a los montes;
¿De dónde vendrá mi socorro?
2Mi socorro viene de Jehová,
Que hizo los cielos y la tierra.
3No dará tu pie al resbaladero,
Ni se dormirá el que te guarda.
4He aquí, no se adormecerá ni dormirá
El que guarda a Israel.
5Jehová es tu guardador;
Jehová es tu sombra a tu mano derecha.
6El sol no te fatigará de día,
Ni la luna de noche.
7Jehová te guardará de todo mal;
El guardará tu alma.
8Jehová guardará tu salida y tu entrada
Desde ahora y para siempre.

2). Lee y escucha: | Salmos 122

Lee y escucha: | Salmos 122

Oración por la paz de Jerusalén

1Yo me alegré con los que me decían:
A la casa de Jehová iremos.
2Nuestros pies estuvieron
Dentro de tus puertas, oh Jerusalén.
3Jerusalén, que se ha edificado
Como una ciudad que está bien unida entre sí.
4Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH,
Conforme al testimonio dado a Israel,
Para alabar el nombre de Jehová.
5Porque allá están las sillas del juicio,
Los tronos de la casa de David.
6Pedid por la paz de Jerusalén;
Sean prosperados los que te aman.
7Sea la paz dentro de tus muros,
Y el descanso dentro de tus palacios.
8Por amor de mis hermanos y mis compañeros
Diré yo: La paz sea contigo.
9Por amor a la casa de Jehová nuestro Dios
Buscaré tu bien.

3). Ver el siguiente video explicativo: Una forma en la que Dios quiere conectarse contigo.
4). Lee y escucha: | Isaías 56

Isaías 56

Recompensa de los que guardan el pacto de Dios

1.Así dijo Jehová: Guardad derecho, y haced justicia; porque cercana está mi salvación para venir, y mi justicia para manifestarse.
2Bienaventurado el hombre que hace esto, y el hijo de hombre que lo abraza; que guarda el día de reposo para no profanarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal.
3Y el extranjero que sigue a Jehová no hable diciendo: Me apartará totalmente Jehová de su pueblo. Ni diga el eunuco: He aquí yo soy árbol seco.
4Porque así dijo Jehová: A los eunucos que guarden mis días de reposo, y escojan lo que yo quiero, y abracen mi pacto,
5yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros, y nombre mejor que el de hijos e hijas; nombre perpetuo les daré, que nunca perecerá.
6Y a los hijos de los extranjeros que sigan a Jehová para servirle, y que amen el nombre de Jehová para ser sus siervos; a todos los que guarden el día de reposo para no profanarlo, y abracen mi pacto,
7yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos.
8Dice Jehová el Señor, el que reúne a los dispersos de Israel: Aún juntaré sobre él a sus congregados.
9Todas las bestias del campo, todas las fieras del bosque, venid a devorar.
10Sus atalayas son ciegos, todos ellos ignorantes; todos ellos perros mudos, no pueden ladrar; soñolientos, echados, aman el dormir.
11Y esos perros comilones son insaciables; y los pastores mismos no saben entender; todos ellos siguen sus propios caminos, cada uno busca su propio provecho, cada uno por su lado.
12Venid, dicen, tomemos vino, embriaguémonos de sidra; y será el día de mañana como este, o mucho más excelente.

La última parte de Isaías: esperanza y justicia

“Así dice Jehová: Guardad la justicia y haced derecho; porque cercana está mi salvación para venir, y mi justicia para manifestarse.” Isaías 56:1

La era del retorno y sus desafíos

La última parte del libro de Isaías, que abarca los capítulos 56 a 66, se centra en el periodo posterior al retorno de los primeros exiliados de Babilonia. Este momento histórico fue testigo de grandes convulsiones, como se evidencia en otros pasajes de las Escrituras, incluidos Esdras, Nehemías, Hageo y Zacarías. Sin embargo, las visiones descritas por Isaías trascienden el retorno inmediato, extendiéndose hacia la esperanza de un nuevo cielo y una nueva tierra, como se menciona en Isaías 65:17.

Vivir entre el pasado y el futuro

La situación que enfrentaba el pueblo de Dios en estos capítulos refleja en muchos aspectos la nuestra. Al igual que ellos, vivimos entre el «ya» de lo que Dios ha realizado y el «aún no» de lo que ha prometido hacer. Los primeros versos de Isaías 56:1-8 resaltan dos temas fundamentales: en primer lugar, el SEÑOR exhorta a aquellos que esperan su salvación a «observar la justicia y practicar el derecho». Esta conducta justa no solo es un deber, sino un adelanto de la justicia consumada que está por venir.

Inclusión y promesas Divinas

El segundo tema poderoso en esta sección es la promesa Divina de bendiciones futuras para aquellos que históricamente han sido rechazados. Pasajes de la ley de Moisés excluían a los eunucos y extranjeros, pero claramente no estaba destinada a apartar a aquellos que se volvían a Dios. El SEÑOR mismo promete que los convertidos, independientemente de su origen, recibirán un «nombre eterno». Esta inclusión refleja la visión de un pueblo purificado y reconciliado con Dios.

Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!

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