PLAN A

Reflexión # 174. Jueves 23 - Julio 2026

Pasos para realizar hoy:

1). Lee y escucha: | Deuteronomio 23

Deuteronomio 23

Los excluidos de la congregación

1No entrará en la congregación de Jehová el que tenga magullados los testículos, o amputado su miembro viril.
2No entrará bastardo en la congregación de Jehová; ni hasta la décima generación no entrarán en la congregación de Jehová.
3No entrará amonita ni moabita en la congregación de Jehová, ni hasta la décima generación de ellos; no entrarán en la congregación de Jehová para siempre,
4por cuanto no os salieron a recibir con pan y agua al camino, cuando salisteis de Egipto, y porque alquilaron contra ti a Balaam hijo de Beor, de Petor en Mesopotamia, para maldecirte.
5Mas no quiso Jehová tu Dios oír a Balaam; y Jehová tu Dios te convirtió la maldición en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba.
6No procurarás la paz de ellos ni su bien en todos los días para siempre.
7No aborrecerás al edomita, porque es tu hermano; no aborrecerás al egipcio, porque forastero fuiste en su tierra.
8Los hijos que nacieren de ellos, en la tercera generación entrarán en la congregación de Jehová.
Leyes sanitarias

9Cuando salieres a campaña contra tus enemigos, te guardarás de toda cosa mala.
10Si hubiere en medio de ti alguno que no fuere limpio, por razón de alguna impureza acontecida de noche, saldrá fuera del campamento, y no entrará en él.
11Pero al caer la noche se lavará con agua, y cuando se hubiere puesto el sol, podrá entrar en el campamento.
12Tendrás un lugar fuera del campamento adonde salgas;
13tendrás también entre tus armas una estaca; y cuando estuvieres allí fuera, cavarás con ella, y luego al volverte cubrirás tu excremento;
14porque Jehová tu Dios anda en medio de tu campamento, para librarte y para entregar a tus enemigos delante de ti; por tanto, tu campamento ha de ser santo, para que él no vea en ti cosa inmunda, y se vuelva de en pos de ti.

Leyes humanitarias

15No entregarás a su señor el siervo que se huyere a ti de su amo.
16Morará contigo, en medio de ti, en el lugar que escogiere en alguna de tus ciudades, donde a bien tuviere; no le oprimirás.
17No haya ramera de entre las hijas de Israel, ni haya sodomita de entre los hijos de Israel.
18No traerás la paga de una ramera ni el precio de un perro a la casa de Jehová tu Dios por ningún voto; porque abominación es a Jehová tu Dios tanto lo uno como lo otro.
19No exigirás de tu hermano interés de dinero, ni interés de comestibles, ni de cosa alguna de que se suele exigir interés.
20Del extraño podrás exigir interés, mas de tu hermano no lo exigirás, para que te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos en la tierra adonde vas para tomar posesión de ella.
21Cuando haces voto a Jehová tu Dios, no tardes en pagarlo; porque ciertamente lo demandará Jehová tu Dios de ti, y sería pecado en ti.
22Mas cuando te abstengas de prometer, no habrá en ti pecado.
23Pero lo que hubiere salido de tus labios, lo guardarás y lo cumplirás, conforme lo prometiste a Jehová tu Dios, pagando la ofrenda voluntaria que prometiste con tu boca.
24Cuando entres en la viña de tu prójimo, podrás comer uvas hasta saciarte; mas no pondrás en tu cesto.
25Cuando entres en la mies de tu prójimo, podrás arrancar espigas con tu mano; mas no aplicarás hoz a la mies de tu prójimo.

2). Lee y escucha: | Salmos 119:25- 42

Salmos 119:25- 42

25Abatida hasta el polvo está mi alma; Vivifícame según tu palabra.
26Te he manifestado mis caminos, y me has respondido; Enséñame tus estatutos.
27Hazme entender el camino de tus mandamientos, Para que medite en tus maravillas.
28Se deshace mi alma de ansiedad; Susténtame según tu palabra.
29Aparta de mí el camino de la mentira, Y en tu misericordia concédeme tu ley.
30Escogí el camino de la verdad; He puesto tus juicios delante de mí.
31Me he apegado a tus testimonios; Oh Jehová, no me avergüences.
32Por el camino de tus mandamientos correré, Cuando ensanches mi corazón. He
33Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos, Y lo guardaré hasta el fin.
34Dame entendimiento, y guardaré tu ley, Y la cumpliré de todo corazón.
35Guíame por la senda de tus mandamientos, Porque en ella tengo mi voluntad.
36Inclina mi corazón a tus testimonios, Y no a la avaricia.
37Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino.
38Confirma tu palabra a tu siervo, Que te teme.
39Quita de mí el oprobio que he temido, Porque buenos son tus juicios.
40He aquí yo he anhelado tus mandamientos; Vivifícame en tu justicia. Vau
41Venga a mí tu misericordia, oh Jehová; Tu salvación, conforme a tu dicho.
42Y daré por respuesta a mi avergonzador, Que en tu palabra he confiado.

3). Ver el siguiente video explicativo: Despreciado, pero Portador de Gloria: Una Mirada a Isaías 53: 3.
4). Lee y escucha: | Isaías 50

Isaías 50

Jehová ayuda a quienes confían en él

1Así dijo Jehová: ¿Qué es de la carta de repudio de vuestra madre, con la cual yo la repudié? ¿O quiénes son mis acreedores, a quienes yo os he vendido? He aquí que por vuestras maldades sois vendidos, y por vuestras rebeliones fue repudiada vuestra madre.
2¿Por qué cuando vine, no hallé a nadie, y cuando llamé, nadie respondió? ¿Acaso se ha acortado mi mano para no redimir? ¿No hay en mí poder para librar? He aquí que con mi reprensión hago secar el mar; convierto los ríos en desierto; sus peces se pudren por falta de agua, y mueren de sed.
3Visto de oscuridad los cielos, y hago como cilicio su cubierta.
4Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios.
5Jehová el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás.
6Di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y de esputos.
7Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado.
8Cercano está de mí el que me salva; ¿quién contenderá conmigo? Juntémonos. ¿Quién es el adversario de mi causa? Acérquese a mí.
9He aquí que Jehová el Señor me ayudará; ¿quién hay que me condene? He aquí que todos ellos se envejecerán como ropa de vestir, serán comidos por la polilla.
10¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová, y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios.
11He aquí que todos vosotros encendéis fuego, y os rodeáis de teas; andad a la luz de vuestro fuego, y de las teas que encendisteis. De mi mano os vendrá esto; en dolor seréis sepultados.

La Significación de Isaías 50: Reflexiones sobre el Exilio y la Esperanza

“Di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y de esputos.” Isaías 50: 6.

Introducción a Isaías 50

El capítulo 50 del libro de Isaías posee una importancia transitoria que va más allá de su brevedad. Dirigido a los hijos de Israel en el exilio, especialmente a aquellos que sienten que Dios los ha abandonado, este pasaje resalta la cercanía y el compromiso inquebrantable de Dios hacia su pueblo.

Un Mensaje de Esperanza

En los versículos 1-3, Dios se dirige a su pueblo, afirmando que no lo ha vendido como esclavo ni se ha divorciado de Sión, su madre. Esto subraya que el camino de regreso a Él permanece abierto. La ironía en estas declaraciones es notable: si los hijos han sido “vendidos”, es por su propio pecado y no por una decisión hecha por Dios. Este enfoque invita a la reflexión sobre el libre albedrío y la responsabilidad de cada individuo en su relación con el Creador.

La Identidad del Siervo

A continuación, se presenta la voz del Siervo (50:4-9), cuya identidad ha sido objeto de muchas interpretaciones. Algunos sugieren que se refiere a Isaías, otros a Jeremías, o incluso a Israel mismo, personificado en su sufrimiento. Este siervo, en su papel, otorga sabiduría y guía a los cansados, sosteniéndose firme en la obediencia a la voz del Señor, a pesar del abuso y la adversidad que enfrenta.

Isaías 50 destaca que el camino del siervo puede ser doloroso, pero está fundamentado en la certeza de que Dios lo sostendrá y vindicará (50:7-9). Así, se establece una clara distinción entre los que obedecen y confían en Dios, y aquellos que tratan de crear su propia luz en medio de la oscuridad. Este mensaje sigue siendo relevante y guía a los creyentes en su lucha por la fe y la obediencia.

 Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!

Loading