PLAN A
Reflexión # 163. Domingo 12 - Julio 2026
Pasos para realizar hoy:
1). Ver el siguiente video explicativo: 4.º mandamiento: Recuerda el Sabbat
2). Lee y escucha: | Deuteronomio 11
Lee y escucha: Deuteronomio 11 Texto)
Deuteronomio 11
La grandeza de Jehová
1Amarás, pues, a Jehová tu Dios, y guardarás sus ordenanzas, sus estatutos, sus decretos y sus mandamientos, todos los días.
2Y comprended hoy, porque no hablo con vuestros hijos que no han sabido ni visto el castigo de Jehová vuestro Dios, su grandeza, su mano poderosa, y su brazo extendido,
3y sus señales, y sus obras que hizo en medio de Egipto a Faraón rey de Egipto, y a toda su tierra;
4y lo que hizo al ejército de Egipto, a sus caballos y a sus carros; cómo precipitó las aguas del Mar Rojo sobre ellos, cuando venían tras vosotros y Jehová los destruyó hasta hoy;
5y lo que ha hecho con vosotros en el desierto, hasta que habéis llegado a este lugar;
6y lo que hizo con Datán y Abiram, hijos de Eliab hijo de Rubén; cómo abrió su boca la tierra, y los tragó con sus familias, sus tiendas, y todo su ganado, en medio de todo Israel.
7Mas vuestros ojos han visto todas las grandes obras que Jehová ha hecho.
Bendiciones de la Tierra Prometida
8Guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que seáis fortalecidos, y entréis y poseáis la tierra a la cual pasáis para tomarla;
9y para que os sean prolongados los días sobre la tierra, de la cual juró Jehová a vuestros padres, que había de darla a ellos y a su descendencia, tierra que fluye leche y miel.
10La tierra a la cual entras para tomarla no es como la tierra de Egipto de donde habéis salido, donde sembrabas tu semilla, y regabas con tu pie, como huerto de hortaliza.
11La tierra a la cual pasáis para tomarla es tierra de montes y de vegas, que bebe las aguas de la lluvia del cielo;
12tierra de la cual Jehová tu Dios cuida; siempre están sobre ella los ojos de Jehová tu Dios, desde el principio del año hasta el fin.
13Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma,
14yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite.
15Daré también hierba en tu campo para tus ganados; y comerás, y te saciarás.
16Guardaos, pues, que vuestro corazón no se infatúe, y os apartéis y sirváis a dioses ajenos, y os inclinéis a ellos;
17y se encienda el furor de Jehová sobre vosotros, y cierre los cielos, y no haya lluvia, ni la tierra dé su fruto, y perezcáis pronto de la buena tierra que os da Jehová.
18Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos.
19Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes,
20y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas;
21para que sean vuestros días, y los días de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra.
22Porque si guardareis cuidadosamente todos estos mandamientos que yo os prescribo para que los cumpláis, y si amareis a Jehová vuestro Dios, andando en todos sus caminos, y siguiéndole a él,
23Jehová también echará de delante de vosotros a todas estas naciones, y desposeeréis naciones grandes y más poderosas que vosotros.
24Todo lugar que pisare la planta de vuestro pie será vuestro; desde el desierto hasta el Líbano, desde el río Eufrates hasta el mar occidental será vuestro territorio.
25Nadie se sostendrá delante de vosotros; miedo y temor de vosotros pondrá Jehová vuestro Dios sobre toda la tierra que pisareis, como él os ha dicho.
26He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición:
27la bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os prescribo hoy,
28y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido.
29Y cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra a la cual vas para tomarla, pondrás la bendición sobre el monte Gerizim, y la maldición sobre el monte Ebal,
30los cuales están al otro lado del Jordán, tras el camino del occidente en la tierra del cananeo, que habita en el Arabá frente a Gilgal, junto al encinar de More.
31Porque vosotros pasáis el Jordán para ir a poseer la tierra que os da Jehová vuestro Dios; y la tomaréis, y habitaréis en ella.
32Cuidaréis, pues, de cumplir todos los estatutos y decretos que yo presento hoy delante de vosotros.
3). Lee y escucha: | Salmos 104
Lee y escucha: | Salmos 104 (Texto)
Salmos 104
Dios cuida de su creación
1Bendice, alma mía, a Jehová. Jehová Dios mío, mucho te has engrandecido; Te has vestido de gloria y de magnificencia.
2El que se cubre de luz como de vestidura, Que extiende los cielos como una cortina,
3Que establece sus aposentos entre las aguas, El que pone las nubes por su carroza, El que anda sobre las alas del viento;
4El que hace a los vientos sus mensajeros, Y a las flamas de fuego sus ministros.
5El fundó la tierra sobre sus cimientos; No será jamás removida.
6Con el abismo, como con vestido, la cubriste; Sobre los montes estaban las aguas.
7A tu reprensión huyeron; Al sonido de tu trueno se apresuraron;
8Subieron los montes, descendieron los valles, Al lugar que tú les fundaste.
9Les pusiste término, el cual no traspasarán, Ni volverán a cubrir la tierra.
10Tú eres el que envía las fuentes por los arroyos; Van entre los montes;
11Dan de beber a todas las bestias del campo; Mitigan su sed los asnos monteses.
12A sus orillas habitan las aves de los cielos; Cantan entre las ramas.
13El riega los montes desde sus aposentos; Del fruto de sus obras se sacia la tierra.
14El hace producir el heno para las bestias, Y la hierba para el servicio del hombre, Sacando el pan de la tierra,
15Y el vino que alegra el corazón del hombre, El aceite que hace brillar el rostro, Y el pan que sustenta la vida del hombre.
16Se llenan de savia los árboles de Jehová, Los cedros del Líbano que él plantó.
17Allí anidan las aves; En las hayas hace su casa la cigüeña.
18Los montes altos para las cabras monteses; Las peñas, madrigueras para los conejos.
19Hizo la luna para los tiempos; El sol conoce su ocaso.
20Pones las tinieblas, y es la noche; En ella corretean todas las bestias de la selva.
21Los leoncillos rugen tras la presa, Y para buscar de Dios su comida.
22Sale el sol, se recogen, Y se echan en sus cuevas.
23Sale el hombre a su labor, Y a su labranza hasta la tarde.
24¡Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría; La tierra está llena de tus beneficios.
25He allí el grande y anchuroso mar, En donde se mueven seres innumerables, Seres pequeños y grandes.
26Allí andan las naves; Allí este leviatán que hiciste para que jugase en él.
27Todos ellos esperan en ti, Para que les des su comida a su tiempo.
28Les das, recogen; Abres tu mano, se sacian de bien.
29Escondes tu rostro, se turban; Les quitas el hálito, dejan de ser, Y vuelven al polvo.
30Envías tu Espíritu, son creados, Y renuevas la faz de la tierra.
31Sea la gloria de Jehová para siempre; Alégrese Jehová en sus obras.
32El mira a la tierra, y ella tiembla; Toca los montes, y humean.
33A Jehová cantaré en mi vida; A mi Dios cantaré salmos mientras viva.
34Dulce será mi meditación en él; Yo me regocijaré en Jehová.
35Sean consumidos de la tierra los pecadores, Y los impíos dejen de ser. Bendice, alma mía, a Jehová. Aleluya
4). Lee y escucha: | Isaías 39
Lee y escucha: | Isaías 39 (Texto)
Isaías 39
Ezequías recibe a los enviados de Babilonia
1En aquel tiempo Merodac-baladán hijo de Baladán, rey de Babilonia, envió cartas y presentes a Ezequías; porque supo que había estado enfermo, y que había convalecido.
2Y se regocijó con ellos Ezequías, y les mostró la casa de su tesoro, plata y oro, especias, ungüentos preciosos, toda su casa de armas, y todo lo que se hallaba en sus tesoros; no hubo cosa en su casa y en todos sus dominios, que Ezequías no les mostrase.
3Entonces el profeta Isaías vino al rey Ezequías, y le dijo: ¿Qué dicen estos hombres, y de dónde han venido a ti? Y Ezequías respondió: De tierra muy lejana han venido a mí, de Babilonia.
4Dijo entonces: ¿Qué han visto en tu casa? Y dijo Ezequías: Todo lo que hay en mi casa han visto, y ninguna cosa hay en mis tesoros que no les haya mostrado.
5Entonces dijo Isaías a Ezequías: Oye palabra de Jehová de los ejércitos:
6He aquí vienen días en que será llevado a Babilonia todo lo que hay en tu casa, y lo que tus padres han atesorado hasta hoy; ninguna cosa quedará, dice Jehová.
7De tus hijos que saldrán de ti, y que habrás engendrado, tomarán, y serán eunucos en el palacio del rey de Babilonia.
8Y dijo Ezequías a Isaías: La palabra de Jehová que has hablado es buena. Y añadió: A lo menos, haya paz y seguridad en mis días.
Lecciones de la Vida de Ezequías: Una Mirada a la Cronología y la Fe
Reflexión: Isaías 39: 8
“Y dijo Ezequías a Isaías: La palabra de Jehová que has hablado es buena. Y añadió: A lo menos, haya paz y seguridad en mis días.” Isaías 39: 8
Introducción a la Vida de Ezequías
La historia del rey Ezequías es fascinante y rica en enseñanzas. En ella, encontramos momentos de crisis y revelaciones de fe. En una de las meditaciones más profundas, se discute su enfermedad casi mortal, su recuperación Divina (Sanidad), y los errores que cometió tras recibir a los emisarios babilonios. Esta narrativa nos invita a reflexionar sobre la complejidad de la fidelidad y el orgullo.
La Cronología de los Acontecimientos
Determinar la cronología de los eventos del reinado de Ezequías presenta un desafío. La invasión de Senaquerib, al parecer, ocurrió en 701 a.C., el decimocuarto año de su reinado. Sin embargo, 2 Reyes 18:1 nos dice que subió al trono en el año 727 a.C. Esto sugiere que Ezequías pudo haber sido regente al lado de su padre Acaz antes de gobernar solo. Este tipo de regencias era común en la histórica convivencia de los reinos de Judá e Israel.
Las Enseñanzas de su Historia
Una lectura cuidadosa de 2 Reyes 18 nos revela que, después de años de prosperidad, Ezequías cae enfermo y es milagrosamente sanado. Su posterior alarde frente a los babilonios no suena a la sabiduría esperada de un rey que había experimentado salvación Divina. A lo largo de la historia, su actitud refleja la lucha humana entre la confianza en Dios y la tentación del orgullo. Aunque Ezequías aprendió a depender del SEÑOR tras enfrentar la invasión asiria, su historia sirve como un recordatorio de la importancia de la humildad en la fe.
Preguntas para reflexionar y comentar:
Cuando Ezequías recibe sanidad y luego cae en orgullo, ¿qué te revela eso sobre tu propia tendencia a olvidar la gracia después de la victoria?
La regencia y la compleja cronología de su reinado muestran que la vida no siempre es lineal. ¿En qué área de tu historia personal sientes que Dios ha estado obrando “entre líneas”, incluso cuando no lo ves claramente?
Ezequías celebra la Palabra de Jehová aun sabiendo que el juicio vendrá después de sus días. ¿Qué decisiones tomas hoy que podrían influir en generaciones futuras, aunque tú no veas su fruto?
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
¿Quieres ver el Plan B de lectura bíblica?
![]()
