PLAN A
Reflexión # 189. Viernes 07 - Agosto 2026
Pasos para realizar hoy:
1). Lee y escucha: | Josué 4
Lee y escucha: Josué 4 Texto)
Josué 4
Las doce piedras tomadas del Jordán
1Cuando toda la gente hubo acabado de pasar el Jordán, Jehová habló a Josué, diciendo:
2Tomad del pueblo doce hombres, uno de cada tribu,
3y mandadles, diciendo: Tomad de aquí de en medio del Jordán, del lugar donde están firmes los pies de los sacerdotes, doce piedras, las cuales pasaréis con vosotros, y levantadlas en el lugar donde habéis de pasar la noche.
4Entonces Josué llamó a los doce hombres a los cuales él había designado de entre los hijos de Israel, uno de cada tribu.
5Y les dijo Josué: Pasad delante del arca de Jehová vuestro Dios a la mitad del Jordán, y cada uno de vosotros tome una piedra sobre su hombro, conforme al número de las tribus de los hijos de Israel,
6para que esto sea señal entre vosotros; y cuando vuestros hijos preguntaren a sus padres mañana, diciendo: ¿Qué significan estas piedras?
7les responderéis: Que las aguas del Jordán fueron divididas delante del arca del pacto de Jehová; cuando ella pasó el Jordán, las aguas del Jordán se dividieron; y estas piedras servirán de monumento conmemorativo a los hijos de Israel para siempre.
8Y los hijos de Israel lo hicieron así como Josué les mandó: tomaron doce piedras de en medio del Jordán, como Jehová lo había dicho a Josué, conforme al número de las tribus de los hijos de Israel, y las pasaron al lugar donde acamparon, y las levantaron allí.
9Josué también levantó doce piedras en medio del Jordán, en el lugar donde estuvieron los pies de los sacerdotes que llevaban el arca del pacto; y han estado allí hasta hoy.
10Y los sacerdotes que llevaban el arca se pararon en medio del Jordán hasta que se hizo todo lo que Jehová había mandado a Josué que dijese al pueblo, conforme a todas las cosas que Moisés había mandado a Josué; y el pueblo se dio prisa y pasó.
11Y cuando todo el pueblo acabó de pasar, también pasó el arca de Jehová, y los sacerdotes, en presencia del pueblo.
12También los hijos de Rubén y los hijos de Gad y la media tribu de Manasés pasaron armados delante de los hijos de Israel, según Moisés les había dicho;
13como cuarenta mil hombres armados, listos para la guerra, pasaron hacia la llanura de Jericó delante de Jehová.
14En aquel día Jehová engrandeció a Josué a los ojos de todo Israel; y le temieron, como habían temido a Moisés, todos los días de su vida.
15Luego Jehová habló a Josué, diciendo:
16Manda a los sacerdotes que llevan el arca del testimonio, que suban del Jordán.
17Y Josué mandó a los sacerdotes, diciendo: Subid del Jordán.
18Y aconteció que cuando los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová subieron de en medio del Jordán, y las plantas de los pies de los sacerdotes estuvieron en lugar seco, las aguas del Jordán se volvieron a su lugar, corriendo como antes sobre todos sus bordes.
19Y el pueblo subió del Jordán el día diez del mes primero, y acamparon en Gilgal, al lado oriental de Jericó.
20Y Josué erigió en Gilgal las doce piedras que habían traído del Jordán.
21Y habló a los hijos de Israel, diciendo: Cuando mañana preguntaren vuestros hijos a sus padres, y dijeren: ¿Qué significan estas piedras?
22declararéis a vuestros hijos, diciendo: Israel pasó en seco por este Jordán.
23Porque Jehová vuestro Dios secó las aguas del Jordán delante de vosotros, hasta que habíais pasado, a la manera que Jehová vuestro Dios lo había hecho en el Mar Rojo, el cual secó delante de nosotros hasta que pasamos;
24para que todos los pueblos de la tierra conozcan que la mano de Jehová es poderosa; para que temáis a Jehová vuestro Dios todos los días.
2). Lee y escucha: | Salmos 142
Lee y escucha: | Salmos 142 Texto)
Salmos 142
Petición de ayuda en medio de la prueba
1Con mi voz clamaré a Jehová;
Con mi voz pediré a Jehová misericordia.
2Delante de él expondré mi queja;
Delante de él manifestaré mi angustia.
3Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conociste mi senda.
En el camino en que andaba, me escondieron lazo.
4Mira a mi diestra y observa, pues no hay quien me quiera conocer;
No tengo refugio, ni hay quien cuide de mi vida.
5Clamé a ti, oh Jehová;
Dije: Tú eres mi esperanza,
Y mi porción en la tierra de los vivientes.
6Escucha mi clamor, porque estoy muy afligido.
Líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo.
7Saca mi alma de la cárcel, para que alabe tu nombre;
Me rodearán los justos,
Porque tú me serás propicio.
2). Lee y escucha: | Salmos 143
Lee y escucha: | Salmos 143 Texto)
Salmos 143
Súplica de liberación y dirección
1Oh Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos;
Respóndeme por tu verdad, por tu justicia.
2Y no entres en juicio con tu siervo;
Porque no se justificará delante de ti ningún ser humano.
3Porque ha perseguido el enemigo mi alma;
Ha postrado en tierra mi vida;
Me ha hecho habitar en tinieblas como los ya muertos.
4Y mi espíritu se angustió dentro de mí;
Está desolado mi corazón.
5Me acordé de los días antiguos;
Meditaba en todas tus obras;
Reflexionaba en las obras de tus manos.
6Extendí mis manos a ti,
Mi alma a ti como la tierra sedienta. Selah
7Respóndeme pronto, oh Jehová, porque desmaya mi espíritu;
No escondas de mí tu rostro,
No venga yo a ser semejante a los que descienden a la sepultura.
8Hazme oír por la mañana tu misericordia,
Porque en ti he confiado;
Hazme saber el camino por donde ande,
Porque a ti he elevado mi alma.
9Líbrame de mis enemigos, oh Jehová;
En ti me refugio.
10Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios;
Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.
11Por tu nombre, oh Jehová, me vivificarás;
Por tu justicia sacarás mi alma de angustia.
12Y por tu misericordia disiparás a mis enemigos,
Y destruirás a todos los adversarios de mi alma,
Porque yo soy tu siervo.
3) Ver el siguiente video explicativo: Iniquidad
4). Lee y escucha: | Isaías 65
Lee y escucha: | Isaías 65 (Texto)
Isaías 65
Castigo de los rebeldes
1Fui buscado por los que no preguntaban por mí; fui hallado por los que no me buscaban. Dije a gente que no invocaba mi nombre: Heme aquí, heme aquí.
2Extendí mis manos todo el día a pueblo rebelde, el cual anda por camino no bueno, en pos de sus pensamientos;
3pueblo que en mi rostro me provoca de continuo a ira, sacrificando en huertos, y quemando incienso sobre ladrillos;
4que se quedan en los sepulcros, y en lugares escondidos pasan la noche; que comen carne de cerdo, y en sus ollas hay caldo de cosas inmundas;
5que dicen: Estate en tu lugar, no te acerques a mí, porque soy más santo que tú; éstos son humo en mi furor, fuego que arde todo el día.
6He aquí que escrito está delante de mí; no callaré, sino que recompensaré, y daré el pago en su seno
7por vuestras iniquidades, dice Jehová, y por las iniquidades de vuestros padres juntamente, los cuales quemaron incienso sobre los montes, y sobre los collados me afrentaron; por tanto, yo les mediré su obra antigua en su seno.
8Así ha dicho Jehová: Como si alguno hallase mosto en un racimo, y dijese: No lo desperdicies, porque bendición hay en él; así haré yo por mis siervos, que no lo destruiré todo.
9Sacaré descendencia de Jacob, y de Judá heredero de mis montes; y mis escogidos poseerán por heredad la tierra, y mis siervos habitarán allí.
10Y será Sarón para habitación de ovejas, y el valle de Acor para majada de vacas, para mi pueblo que me buscó.
11Pero vosotros los que dejáis a Jehová, que olvidáis mi santo monte, que ponéis mesa para la Fortuna, y suministráis libaciones para el Destino;
12yo también os destinaré a la espada, y todos vosotros os arrodillaréis al degolladero, por cuanto llamé, y no respondisteis; hablé, y no oísteis, sino que hicisteis lo malo delante de mis ojos, y escogisteis lo que me desagrada.
13Por tanto, así dijo Jehová el Señor: He aquí que mis siervos comerán, y vosotros tendréis hambre; he aquí que mis siervos beberán, y vosotros tendréis sed; he aquí que mis siervos se alegrarán, y vosotros seréis avergonzados;
14he aquí que mis siervos cantarán por júbilo del corazón, y vosotros clamaréis por el dolor del corazón, y por el quebrantamiento de espíritu aullaréis.
15Y dejaréis vuestro nombre por maldición a mis escogidos, y Jehová el Señor te matará, y a sus siervos llamará por otro nombre.
16El que se bendijere en la tierra, en el Dios de verdad se bendecirá; y el que jurare en la tierra, por el Dios de verdad jurará; porque las angustias primeras serán olvidadas, y serán cubiertas de mis ojos.
Cielos nuevos y tierra nueva
17Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento.
18Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado; porque he aquí que yo traigo a Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo.
19Y me alegraré con Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor.
20No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito.
21Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y comerán el fruto de ellas.
22No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma; porque según los días de los árboles serán los días de mi pueblo, y mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos.
23No trabajarán en vano, ni darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos.
24Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído.
25El lobo y el cordero serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey; y el polvo será el alimento de la serpiente. No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte, dijo Jehová.
La Respuesta de Dios a la Oración de Isaías
Lee y escucha: | Isaías 65: 17 (Texto)
“Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra…” Isaías 65:17.
La Clamor de Isaías y la Proximidad de Dios
Isaías, en un anhelo profundo, exclamó: «¡Ojalá rasgaras los cielos, y descendieras!» (Isaías 64:1). A través de las Escrituras, Dios responde a esta súplica de manera reveladora en Isaías 65. El SEÑOR asegura que no está tan distante como el profeta podría pensar; a lo largo de la tumultuosa historia de Israel, Dios ha sido una constante presencia, revelándose repetidamente a un pueblo que, a menudo, no busca su cercanía (65:1).
La Rebeldía del Pueblo y el Juicio Divino
Sin embargo, el pueblo ha mostrado una obstinada rebeldía, eligiendo seguir sus propias ideas, contraviniendo la búsqueda de Dios (65:2). Este comportamiento manifiesta un deseo consciente de mantener la distancia, como si dijeran: «¡Soy demasiado sagrado para ti!» (65:5). Esta actitud nos recuerda que muchos en la actualidad todavía piensan que su propia sabiduría supera y es más alta que la de Dios, llevando a una falta de sumisión ante Su Palabra.
¿Qué haces tú cuando la verdad, la Palabra de Dios contradice lo que tú piensas: te rindes… o te justificas?
La Esperanza para el Remanente Escogido
A pesar de la advertencia de juicio, Dios revela un plan esperanzador para aquellos que en humildad buscan su rostro. Promete un «cielo nuevo y una tierra nueva» (65:17) para el remanente que le sigue en fe. Este mensaje de renovación y bendición se distingue claramente de aquellos que desobedecen, quienes enfrentan la reprobación (65:12). Dios invita a una relación genuina y alienta a sus fieles a tener esperanza en Su promesa de un futuro glorioso.
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
