PLAN A
Reflexión # 184. Domingo 02 - Agosto 2026
Pasos para realizar hoy:
1) Ver el siguiente video explicativo: Repaso del libro de Deuteronomio
2). Lee y escucha: | Deuteronomio 33
Lee y escucha: Deuteronomio 33 Texto)
Deuteronomio 33
Moisés bendice a las doce tribus de Israel
1Esta es la bendición con la cual bendijo Moisés varón de Dios a los hijos de Israel, antes que muriese.
2Dijo: Jehová vino de Sinaí, Y de Seir les esclareció; Resplandeció desde el monte de Parán, Y vino de entre diez millares de santos, Con la ley de fuego a su mano derecha.
3Aun amó a su pueblo; Todos los consagrados a él estaban en su mano; Por tanto, ellos siguieron en tus pasos, Recibiendo dirección de ti,
4Cuando Moisés nos ordenó una ley, Como heredad a la congregación de Jacob.
5Y fue rey en Jesurún, Cuando se congregaron los jefes del pueblo Con las tribus de Israel.
6Viva Rubén, y no muera; Y no sean pocos sus varones.
7Y esta bendición profirió para Judá. Dijo así: Oye, oh Jehová, la voz de Judá, Y llévalo a su pueblo; Sus manos le basten, Y tú seas su ayuda contra sus enemigos.
8A Leví dijo: Tu Tumim y tu Urim sean para tu varón piadoso, A quien probaste en Masah, Con quien contendiste en las aguas de Meriba,
9Quien dijo de su padre y de su madre: Nunca los he visto; Y no reconoció a sus hermanos, Ni a sus hijos conoció; Pues ellos guardaron tus palabras, Y cumplieron tu pacto.
10Ellos enseñarán tus juicios a Jacob, Y tu ley a Israel; Pondrán el incienso delante de ti, Y el holocausto sobre tu altar.
11Bendice, oh Jehová, lo que hicieren, Y recibe con agrado la obra de sus manos; Hiere los lomos de sus enemigos, Y de los que lo aborrecieren, para que nunca se levanten.
12A Benjamín dijo: El amado de Jehová habitará confiado cerca de él; Lo cubrirá siempre, Y entre sus hombros morará.
13A José dijo: Bendita de Jehová sea tu tierra, Con lo mejor de los cielos, con el rocío, Y con el abismo que está abajo.
14Con los más escogidos frutos del sol, Con el rico producto de la luna,
15Con el fruto más fino de los montes antiguos, Con la abundancia de los collados eternos,
16Y con las mejores dádivas de la tierra y su plenitud; Y la gracia del que habitó en la zarza Venga sobre la cabeza de José, Y sobre la frente de aquel que es príncipe entre sus hermanos.
17Como el primogénito de su toro es su gloria, Y sus astas como astas de búfalo; Con ellas acorneará a los pueblos juntos hasta los fines de la tierra; Ellos son los diez millares de Efraín, Y ellos son los millares de Manasés.
18A Zabulón dijo: Alégrate, Zabulón, cuando salieres; Y tú, Isacar, en tus tiendas.
19Llamarán a los pueblos a su monte; Allí sacrificarán sacrificios de justicia, Por lo cual chuparán la abundancia de los mares, Y los tesoros escondidos de la arena.
20A Gad dijo: Bendito el que hizo ensanchar a Gad; Como león reposa, Y arrebata brazo y testa.
21Escoge lo mejor de la tierra para sí, Porque allí le fue reservada la porción del legislador. Y vino en la delantera del pueblo; Con Israel ejecutó los mandatos y los justos decretos de Jehová.
22A Dan dijo: Dan es cachorro de león Que salta desde Basán.
23A Neftalí dijo: Neftalí, saciado de favores, Y lleno de la bendición de Jehová, Posee el occidente y el sur.
24A Aser dijo: Bendito sobre los hijos sea Aser; Sea el amado de sus hermanos, Y moje en aceite su pie.
25Hierro y bronce serán tus cerrojos, Y como tus días serán tus fuerzas.
26No hay como el Dios de Jesurún, Quien cabalga sobre los cielos para tu ayuda, Y sobre las nubes con su grandeza.
27El eterno Dios es tu refugio, Y acá abajo los brazos eternos; El echó de delante de ti al enemigo, Y dijo: Destruye.
28E Israel habitará confiado, la fuente de Jacob habitará sola En tierra de grano y de vino; También sus cielos destilarán rocío.
29Bienaventurado tú, oh Israel. ¿Quién como tú, Pueblo salvo por Jehová, Escudo de tu socorro, Y espada de tu triunfo? Así que tus enemigos serán humillados, Y tú hollarás sobre sus alturas.
3). Lee y escucha: | Salmos 132
Lee y escucha: | Salmos 132 Texto)
Lee y escucha: | Salmos 132
1Acuérdate, oh Jehová, de David, Y de toda su aflicción;
2De cómo juró a Jehová, Y prometió al Fuerte de Jacob:
3No entraré en la morada de mi casa, Ni subiré sobre el lecho de mi estrado;
4No daré sueño a mis ojos, Ni a mis párpados adormecimiento,
5Hasta que halle lugar para Jehová, Morada para el Fuerte de Jacob.
6He aquí en Efrata lo oímos; Lo hallamos en los campos del bosque.
7Entraremos en su tabernáculo; Nos postraremos ante el estrado de sus pies.
8Levántate, oh Jehová, al lugar de tu reposo, Tú y el arca de tu poder.
9Tus sacerdotes se vistan de justicia, Y se regocijen tus santos.
10Por amor de David tu siervo No vuelvas de tu ungido el rostro.
11En verdad juró Jehová a David, Y no se retractará de ello: De tu descendencia pondré sobre tu trono.
12Si tus hijos guardaren mi pacto, Y mi testimonio que yo les enseñaré, Sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre.
13Porque Jehová ha elegido a Sion; La quiso por habitación para sí.
14Este es para siempre el lugar de mi reposo; Aquí habitaré, porque la he querido.
15Bendeciré abundantemente su provisión; A sus pobres saciaré de pan.
16Asimismo vestiré de salvación a sus sacerdotes, Y sus santos darán voces de júbilo.
17Allí haré retoñar el poder de David; He dispuesto lámpara a mi ungido.
18A sus enemigos vestiré de confusión, Mas sobre él florecerá su corona.
3). Lee y escucha: | Salmos 133
Lee y escucha: | Salmos 133 Texto)
Lee y escucha: | Salmos 133
La bienaventuranza del amor fraternal
1¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía!
2Es como el buen óleo sobre la cabeza, El cual desciende sobre la barba, La barba de Aarón, Y baja hasta el borde de sus vestiduras;
3Como el rocío de Hermón, Que desciende sobre los montes de Sion; Porque allí envía Jehová bendición, Y vida eterna.
3). Lee y escucha: | Salmos 134
Lee y escucha: | Salmos 134 Texto)
Lee y escucha: | Salmos 134
Exhoratación a los guardas del templo
1Mirad, bendecid a Jehová, Vosotros todos los siervos de Jehová, Los que en la casa de Jehová estáis por las noches.
2Alzad vuestras manos al santuario, Y bendecid a Jehová.
3Desde Sion te bendiga Jehová, El cual ha hecho los cielos y la tierra.
4). Lee y escucha: | Isaías 60
Lee y escucha: | Isaías 60 (Texto)
Isaías 60
La futura gloria de Sion
1Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.
2Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.
3Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.
4Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos.
5Entonces verás, y resplandecerás; se maravillará y ensanchará tu corazón, porque se haya vuelto a ti la multitud del mar, y las riquezas de las naciones hayan venido a ti.
6Multitud de camellos te cubrirá; dromedarios de Madián y de Efa; vendrán todos los de Sabá; traerán oro e incienso, y publicarán alabanzas de Jehová.
7Todo el ganado de Cedar será juntado para ti; carneros de Nebaiot te serán servidos; serán ofrecidos con agrado sobre mi altar, y glorificaré la casa de mi gloria.
8¿Quiénes son éstos que vuelan como nubes, y como palomas a sus ventanas?
9Ciertamente a mí esperarán los de la costa, y las naves de Tarsis desde el principio, para traer tus hijos de lejos, su plata y su oro con ellos, al nombre de Jehová tu Dios, y al Santo de Israel, que te ha glorificado.
10Y extranjeros edificarán tus muros, y sus reyes te servirán; porque en mi ira te castigué, mas en mi buena voluntad tendré de ti misericordia.
11Tus puertas estarán de continuo abiertas; no se cerrarán de día ni de noche, para que a ti sean traídas las riquezas de las naciones, y conducidos a ti sus reyes.
12Porque la nación o el reino que no te sirviere perecerá, y del todo será asolado.
13La gloria del Líbano vendrá a ti, cipreses, pinos y bojes juntamente, para decorar el lugar de mi santuario; y yo honraré el lugar de mis pies.
14Y vendrán a ti humillados los hijos de los que te afligieron, y a las pisadas de tus pies se encorvarán todos los que te escarnecían, y te llamarán Ciudad de Jehová, Sion del Santo de Israel.
15En vez de estar abandonada y aborrecida, tanto que nadie pasaba por ti, haré que seas una gloria eterna, el gozo de todos los siglos.
16Y mamarás la leche de las naciones, el pecho de los reyes mamarás; y conocerás que yo Jehová soy el Salvador tuyo y Redentor tuyo, el Fuerte de Jacob.
17En vez de bronce traeré oro, y por hierro plata, y por madera bronce, y en lugar de piedras hierro; y pondré paz por tu tributo, y justicia por tus opresores.
18Nunca más se oirá en tu tierra violencia, destrucción ni quebrantamiento en tu territorio, sino que a tus muros llamarás Salvación, y a tus puertas Alabanza.
19El sol nunca más te servirá de luz para el día, ni el resplandor de la luna te alumbrará, sino que Jehová te será por luz perpetua, y el Dios tuyo por tu gloria.
20No se pondrá jamás tu sol, ni menguará tu luna; porque Jehová te será por luz perpetua, y los días de tu luto serán acabados.
21Y tu pueblo, todos ellos serán justos, para siempre heredarán la tierra; renuevos de mi plantío, obra de mis manos, para glorificarme.
22El pequeño vendrá a ser mil, el menor, un pueblo fuerte. Yo Jehová, a su tiempo haré que esto sea cumplido pronto.
La Gloria Restauradora de Isaías 60
Lee y escucha: | Isaías 60: 1 (Texto)
“Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.” Isaías 60:1
Un Cambio de Perspectiva
El capítulo 59 de Isaías presenta una imagen sombría y desoladora de un pueblo que clama por transformación, incapaz de salir de su propia oscuridad. Sin embargo, el capítulo 60 surge como un rayo de esperanza, convirtiéndose en un faro de gloria y restauración. Aquí, se nos invita a contemplar la ciudad de Sion no como una Jerusalén reconstruida por los exiliados, sino como la manifestación final del reino de Dios en la tierra.
La Luz Eterna del SEÑOR
Isaías 60:1 nos instruye: «¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado!» Esta proclamación resuena en la promesa divina de que el Señor mismo será nuestra luz eterna. Esta idea trasciende cualquier esperanza terrenal; al declarar que ya no habrá más sol ni luna, invita a los fieles a reconocer una gloria que eclipsa todo lo conocido. La manifestación de la gloria divina se extiende desde Jerusalén hacia todas las naciones, iluminando a aquellos que buscan el camino correcto.
Una Sion Inclusiva y Eterna
Este capítulo no solo ofrece un vislumbre de la transformación celestial, sino que también establece que Sion será un hogar para todos, incluyendo a aquellos de naciones lejanas. Isaías 60:3 subraya que la luz del SEÑOR guiará a las naciones y a los reyes. Sin embargo, la advertencia permanece: «la nación o el reino que no te sirva, perecerá» (60:12). La invitación es clara; es un llamado a unirse en obediencia al Santo de Israel.
Finalmente, la promesa de paz y justicia en Isaías 60:17-19 nos asegura que la violencia cederá, y habrá un reino duradero, donde el pueblo poseerá la tierra para siempre. Este pasaje finaliza la repetición del ciclo de rebelión, trayendo con él una esperanza eterna.
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
