PLAN A

Reflexión # 137. Martes 16- Junio 2026

Pasos para realizar hoy:

1). Lee y escucha: | Números 21

Números 21

1Cuando el cananeo, el rey de Arad, que habitaba en el Neguev, oyó que venía Israel por el camino de Atarim, peleó contra Israel, y tomó de él prisioneros.
2Entonces Israel hizo voto a Jehová, y dijo: Si en efecto entregares este pueblo en mi mano, yo destruiré sus ciudades.
3Y Jehová escuchó la voz de Israel, y entregó al cananeo, y los destruyó a ellos y a sus ciudades; y llamó el nombre de aquel lugar Horma.

La serpiente de bronce

4Después partieron del monte de Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom; y se desanimó el pueblo por el camino.
5Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano.
6Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel.
7Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos pecado por haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo.
8Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre una asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá.
9Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre una asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía.

Los israelitas rodean la tierra de Moab

10Después partieron los hijos de Israel y acamparon en Obot.
11Y partiendo de Obot, acamparon en Ije-abarim, en el desierto que está enfrente de Moab, al nacimiento del sol.
12Partieron de allí, y acamparon en el valle de Zered.
13De allí partieron, y acamparon al otro lado de Arnón, que está en el desierto, y que sale del territorio del amorreo; porque Arnón es límite de Moab, entre Moab y el amorreo.
14Por tanto se dice en el libro de las batallas de Jehová: Lo que hizo en el Mar Rojo, Y en los arroyos de Arnón;
15Y a la corriente de los arroyos Que va a parar en Ar, Y descansa en el límite de Moab.
16De allí vinieron a Beer: este es el pozo del cual Jehová dijo a Moisés: Reúne al pueblo, y les daré agua.
17Entonces, cantó Israel este cántico: Sube, oh pozo; a él cantad;
18Pozo, el cual cavaron los señores. Lo cavaron los príncipes del pueblo, Y el legislador, con sus báculos. Del desierto vinieron a Matana,
19y de Matana a Nahaliel, y de Nahaliel a Bamot;
20y de Bamot al valle que está en los campos de Moab, y a la cumbre de Pisga, que mira hacia el desierto. Israel derrota a Sehón

Israel derrota a Sehón

21Entonces envió Israel embajadores a Sehón rey de los amorreos, diciendo:
22Pasaré por tu tierra; no nos iremos por los sembrados, ni por las viñas; no beberemos las aguas de los pozos; por el camino real iremos, hasta que pasemos tu territorio.
23Mas Sehón no dejó pasar a Israel por su territorio, sino que juntó Sehón todo su pueblo y salió contra Israel en el desierto, y vino a Jahaza y peleó contra Israel.
24Y lo hirió Israel a filo de espada, y tomó su tierra desde Arnón hasta Jaboc, hasta los hijos de Amón; porque la frontera de los hijos de Amón era fuerte.
25Y tomó Israel todas estas ciudades, y habitó Israel en todas las ciudades del amorreo, en Hesbón y en todas sus aldeas.
26Porque Hesbón era la ciudad de Sehón rey de los amorreos, el cual había tenido guerra antes con el rey de Moab, y tomado de su poder toda su tierra hasta Arnón.
27Por tanto dicen los proverbistas: Venid a Hesbón, Edifíquese y repárese la ciudad de Sehón.
28Porque fuego salió de Hesbón, Y llama de la ciudad de Sehón, Y consumió a Ar de Moab, A los señores de las alturas de Arnón.
29¡Ay de ti, Moab! Pereciste, pueblo de Quemos. Fueron puestos sus hijos en huida, Y sus hijas en cautividad, Por Sehón rey de los amorreos.
30Mas devastamos el reino de ellos; Pereció Hesbón hasta Dibón, Y destruimos hasta Nofa y Medeba. Israel derrota a Og de Basán

Israel derrota a Og de Basán

31Así habitó Israel en la tierra del amorreo.
32También envió Moisés a reconocer a Jazer; y tomaron sus aldeas, y echaron al amorreo que estaba allí.
33Y volvieron, y subieron camino de Basán; y salió contra ellos Og rey de Basán, él y todo su pueblo, para pelear en Edrei.
34Entonces Jehová dijo a Moisés: No le tengas miedo, porque en tu mano lo he entregado, a él y a todo su pueblo, y a su tierra; y harás de él como hiciste de Sehón rey de los amorreos, que habitaba en Hesbón.
35E hirieron a él y a sus hijos, y a toda su gente, sin que le quedara uno, y se apoderaron de su tierra.

2). Lee y escucha: | Salmos 69

Salmos 69

Un grito de angustia

1Sálvame, oh Dios, Porque las aguas han entrado hasta el alma.
2Estoy hundido en cieno profundo, donde no puedo hacer pie; He venido a abismos de aguas, y la corriente me ha anegado.
3Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido; Han desfallecido mis ojos esperando a mi Dios.
4Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; Se han hecho poderosos mis enemigos, los que me destruyen sin tener por qué. ¿Y he de pagar lo que no robé?
5Dios, tú conoces mi insensatez, Y mis pecados no te son ocultos.
6No sean avergonzados por causa mía los que en ti confían, oh Señor Jehová de los ejércitos; No sean confundidos por mí los que te buscan, oh Dios de Israel.
7Porque por amor de ti he sufrido afrenta; Confusión ha cubierto mi rostro.
8Extraño he sido para mis hermanos, Y desconocido para los hijos de mi madre.
9Porque me consumió el celo de tu casa; Y los denuestos de los que te vituperaban cayeron sobre mí.
10Lloré afligiendo con ayuno mi alma, Y esto me ha sido por afrenta.
11Puse además cilicio por mi vestido, Y vine a serles por proverbio.
12Hablaban contra mí los que se sentaban a la puerta, Y me zaherían en sus canciones los bebedores.
13Pero yo a ti oraba, oh Jehová, al tiempo de tu buena voluntad; Oh Dios, por la abundancia de tu misericordia, Por la verdad de tu salvación, escúchame.
14Sácame del lodo, y no sea yo sumergido; Sea yo libertado de los que me aborrecen, y de lo profundo de las aguas.
15No me anegue la corriente de las aguas, Ni me trague el abismo, Ni el pozo cierre sobre mí su boca.
16Respóndeme, Jehová, porque benigna es tu misericordia; Mírame conforme a la multitud de tus piedades.
17No escondas de tu siervo tu rostro, Porque estoy angustiado; apresúrate, óyeme.
18Acércate a mi alma, redímela; Líbrame a causa de mis enemigos.
19Tú sabes mi afrenta, mi confusión y mi oprobio; Delante de ti están todos mis adversarios.
20El escarnio ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado. Esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo; Y consoladores, y ninguno hallé.
21Me pusieron además hiel por comida, Y en mi sed me dieron a beber vinagre.
22Sea su convite delante de ellos por lazo, Y lo que es para bien, por tropiezo.
23Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, Y haz temblar continuamente sus lomos.
24Derrama sobre ellos tu ira, Y el furor de tu enojo los alcance.
25Sea su palacio asolado; En sus tiendas no haya morador.
26Porque persiguieron al que tú heriste, Y cuentan del dolor de los que tú llagaste.
27Pon maldad sobre su maldad, Y no entren en tu justicia.
28Sean raídos del libro de los vivientes, Y no sean escritos entre los justos.
29Mas a mí, afligido y miserable, Tu salvación, oh Dios, me ponga en alto.
30Alabaré yo el nombre de Dios con cántico, Lo exaltaré con alabanza.
31Y agradará a Jehová más que sacrificio de buey, O becerro que tiene cuernos y pezuñas;
32Lo verán los oprimidos, y se gozarán. Buscad a Dios, y vivirá vuestro corazón,
33Porque Jehová oye a los menesterosos, Y no menosprecia a sus prisioneros.
34Alábenle los cielos y la tierra, Los mares, y todo lo que se mueve en ellos.
35Porque Dios salvará a Sion, y reedificará las ciudades de Judá; Y habitarán allí, y la poseerán.
36La descendencia de sus siervos la heredará, Y los que aman su nombre habitarán en ella

3). Lee y escucha: | Isaías 11

Isaías 11

Reinado justo del Mesías

1Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces.
2Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.
3Y le hará entender diligente en el temor de Jehová. No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos;
4sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío.
5Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura.
6Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará.
7La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja.
8Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora.
9No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.
10Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa.
11Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Jehová alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aún quede en Asiria, Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar.
12Y levantará pendón a las naciones, y juntará los desterrados de Israel, y reunirá los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra.
13Y se disipará la envidia de Efraín, y los enemigos de Judá serán destruidos. Efraín no tendrá envidia de Judá, ni Judá afligirá a Efraín;
14sino que volarán sobre los hombros de los filisteos al occidente, saquearán también a los de oriente; Edom y Moab les servirán, y los hijos de Amón los obedecerán.
15Y secará Jehová la lengua del mar de Egipto; y levantará su mano con el poder de su espíritu sobre el río, y lo herirá en sus siete brazos, y hará que pasen por él con sandalias.
16Y habrá camino para el remanente de su pueblo, el que quedó de Asiria, de la manera que lo hubo para Israel el día que subió de la tierra de Egipto.

3). Lee y escucha: | Isaías 12

Isaías 12

Cántico de acción de gracias

1En aquel día dirás: Cantaré a ti, oh Jehová; pues aunque te enojaste contra mí, tu indignación se apartó, y me has consolado.
2He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí.
3Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación.
4Y diréis en aquel día: Cantad a Jehová, aclamad su nombre, haced célebres en los pueblos sus obras, recordad que su nombre es engrandecido.
5Cantad salmos a Jehová, porque ha hecho cosas magníficas; sea sabido esto por toda la tierra.
6Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.

4). Ver el siguiente video explicativo: Mesías
El Mesías en Isaías: Un Reinado Ideal

Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa.”
Isaías 11:10

Introducción a Isaías 11-12

El libro de Isaías es fundamental para entender la profecía y el mensaje del antiguo testamento. Isaías 1-12 forma la primera parte importante del libro, culminando con una visión del rey ideal en los capítulos 11 y 12. Aquí se expone una imagen clara de cómo el SEÑOR será adorado en Sion, destacando eventos cruciales y su relación teológica.

La Caída de Asiria y el Reino de Dios

El relato del capítulo 10 describe rápidamente la caída de Asiria, que se presenta como un poderoso bosque derribado por el hacha de Dios. Sin embargo, el enfoque cambia al establecimiento del reino de Dios a través de la promesa de un renuevo que brotará del tronco de Isaí (Isaías 11:1). Este pasaje teológico señala la llegada del Mesías, cuya unción será fundamental para la salvación del pueblo de Dios.

Características del Reino del Mesías

La profecía de Isaías menciona que el Mesías será fortalecido de manera única por el Espíritu de Dios. Su reinado se caracterizará por la justicia y la paz, representando la antítesis de la corrupción de la nación. La regla del Mesías es ideal, previsto para eliminar la muerte y la destrucción (Isaías 11:7-9). La reunión del pueblo del pacto indica la restauración y el cumplimiento de la promesa de Dios, donde cada nación buscará su presencia (Isaías 11:10).

Conclusión: La Salvación en Dios

Finalmente, la alabanza en capítulo 12 reconoce al «Santo de Israel» y la salvación que emana de su presencia. Este pasaje es un recordatorio de la esperanza que se encuentra en el Mesías, quien es el símbolo de la salvación Divina: «¡Dios es mi salvación!» (Isaías 12:2-3). Isaías, por lo tanto, no solo presenta una profecía, sino también una invitación a confiar en la soberanía y la justicia del SEÑOR.

Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!

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