PLAN A
Reflexión # 116. Martes 26 - Mayo 2026
Pasos para realizar hoy:
1). Lee y escucha: | Levítico 26
Lee y escucha: Levítico 26 (Texto)
Levítico 26
Bendiciones de la obediencia
1No haréis para vosotros ídolos, ni escultura, ni os levantaréis estatua, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella; porque yo soy Jehová vuestro Dios.
2Guardad mis días de reposo, y tened en reverencia mi santuario. Yo Jehová.
3Si anduviereis en mis decretos y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra,
4yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto.
5Vuestra trilla alcanzará a la vendimia, y la vendimia alcanzará a la sementera, y comeréis vuestro pan hasta saciaros, y habitaréis seguros en vuestra tierra.
6Y yo daré paz en la tierra, y dormiréis, y no habrá quien os espante; y haré quitar de vuestra tierra las malas bestias, y la espada no pasará por vuestro país.
7Y perseguiréis a vuestros enemigos, y caerán a espada delante de vosotros.
8Cinco de vosotros perseguirán a ciento, y ciento de vosotros perseguirán a diez mil, y vuestros enemigos caerán a filo de espada delante de vosotros.
9Porque yo me volveré a vosotros, y os haré crecer, y os multiplicaré, y afirmaré mi pacto con vosotros.
10Comeréis lo añejo de mucho tiempo, y pondréis fuera lo añejo para guardar lo nuevo.
11Y pondré mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominará;
12y andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo.
13Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para que no fueseis sus siervos, y rompí las coyundas de vuestro yugo, y os he hecho andar con el rostro erguido.
Consecuencias de la desobediencia
14Pero si no me oyereis, ni hiciereis todos estos mis mandamientos,
15y si desdeñareis mis decretos, y vuestra alma menospreciare mis estatutos, no ejecutando todos mis mandamientos, e invalidando mi pacto,
16yo también haré con vosotros esto: enviaré sobre vosotros terror, extenuación y calentura, que consuman los ojos y atormenten el alma; y sembraréis en vano vuestra semilla, porque vuestros enemigos la comerán.
17Pondré mi rostro contra vosotros, y seréis heridos delante de vuestros enemigos; y los que os aborrecen se enseñorearán de vosotros, y huiréis sin que haya quien os persiga.
18Y si aun con estas cosas no me oyereis, yo volveré a castigaros siete veces más por vuestros pecados.
19Y quebrantaré la soberbia de vuestro orgullo, y haré vuestro cielo como hierro, y vuestra tierra como bronce.
20Vuestra fuerza se consumirá en vano, porque vuestra tierra no dará su producto, y los árboles de la tierra no darán su fruto.
21Si anduviereis conmigo en oposición, y no me quisiereis oír, yo añadiré sobre vosotros siete veces más plagas según vuestros pecados.
22Enviaré también contra vosotros bestias fieras que os arrebaten vuestros hijos, y destruyan vuestro ganado, y os reduzcan en número, y vuestros caminos sean desiertos.
23Y si con estas cosas no fuereis corregidos, sino que anduviereis conmigo en oposición,
24yo también procederé en contra de vosotros, y os heriré aún siete veces por vuestros pecados.
25Traeré sobre vosotros espada vengadora, en vindicación del pacto; y si buscareis refugio en vuestras ciudades, yo enviaré pestilencia entre vosotros, y seréis entregados en mano del enemigo.
26Cuando yo os quebrante el sustento del pan, cocerán diez mujeres vuestro pan en un horno, y os devolverán vuestro pan por peso; y comeréis, y no os saciaréis.
27Si aun con esto no me oyereis, sino que procediereis conmigo en oposición,
28yo procederé en contra de vosotros con ira, y os castigaré aún siete veces por vuestros pecados.
29Y comeréis la carne de vuestros hijos, y comeréis la carne de vuestras hijas.
30Destruiré vuestros lugares altos, y derribaré vuestras imágenes, y pondré vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros ídolos, y mi alma os abominará.
31Haré desiertas vuestras ciudades, y asolaré vuestros santuarios, y no oleré la fragancia de vuestro suave perfume.
32Asolaré también la tierra, y se pasmarán por ello vuestros enemigos que en ella moren;
33y a vosotros os esparciré entre las naciones, y desenvainaré espada en pos de vosotros; y vuestra tierra estará asolada, y desiertas vuestras ciudades.
34Entonces la tierra gozará sus días de reposo, todos los días que esté asolada, mientras vosotros estéis en la tierra de vuestros enemigos; la tierra descansará entonces y gozará sus días de reposo.
35Todo el tiempo que esté asolada, descansará por lo que no reposó en los días de reposo cuando habitabais en ella.
36Y a los que queden de vosotros infundiré en sus corazones tal cobardía, en la tierra de sus enemigos, que el sonido de una hoja que se mueva los perseguirá, y huirán como ante la espada, y caerán sin que nadie los persiga.
37Tropezarán los unos con los otros como si huyeran ante la espada, aunque nadie los persiga; y no podréis resistir delante de vuestros enemigos.
38Y pereceréis entre las naciones, y la tierra de vuestros enemigos os consumirá.
39Y los que queden de vosotros decaerán en las tierras de vuestros enemigos por su iniquidad; y por la iniquidad de sus padres decaerán con ellos.
40Y confesarán su iniquidad, y la iniquidad de sus padres, por su prevaricación con que prevaricaron contra mí; y también porque anduvieron conmigo en oposición,
41yo también habré andado en contra de ellos, y los habré hecho entrar en la tierra de sus enemigos; y entonces se humillará su corazón incircunciso, y reconocerán su pecado.
42Entonces yo me acordaré de mi pacto con Jacob, y asimismo de mi pacto con Isaac, y también de mi pacto con Abraham me acordaré, y haré memoria de la tierra.
43Pero la tierra será abandonada por ellos, y gozará sus días de reposo, estando desierta a causa de ellos; y entonces se someterán al castigo de sus iniquidades; por cuanto menospreciaron mis ordenanzas, y su alma tuvo fastidio de mis estatutos.
44Y aun con todo esto, estando ellos en tierra de sus enemigos, yo no los desecharé, ni los abominaré para consumirlos, invalidando mi pacto con ellos; porque yo Jehová soy su Dios.
45Antes me acordaré de ellos por el pacto antiguo, cuando los saqué de la tierra de Egipto a los ojos de las naciones, para ser su Dios. Yo Jehová.
46Estos son los estatutos, ordenanzas y leyes que estableció Jehová entre sí y los hijos de Israel en el monte de Sinaí por mano de Moisés.
2) Ver el siguiente video explicativo: Bendición y maldición
3). Lee y escucha: | Salmos 37
Salmos 37 (Texto)
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Salmos 37
El camino de los malos
1No te impacientes a causa de los malignos,
Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
2Porque como hierba serán pronto cortados,
Y como la hierba verde se secarán.
3Confía en Jehová, y haz el bien;
Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.
4Deléitate asimismo en Jehová,
Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
5Encomienda a Jehová tu camino,
Y confía en él; y él hará.
6Exhibirá tu justicia como la luz,
Y tu derecho como el mediodía.
7Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.
No te alteres con motivo del que prospera en su camino,
Por el hombre que hace maldades.
8Deja la ira, y desecha el enojo;
No te excites en manera alguna a hacer lo malo.
9Porque los malignos serán destruidos,
Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.
10Pues de aquí a poco no existirá el malo;
Observarás su lugar, y no estará allí.
11Pero los mansos heredarán la tierra,
Y se recrearán con abundancia de paz.
12Maquina el impío contra el justo,
Y cruje contra él sus dientes;
13El Señor se reirá de él;
Porque ve que viene su día.
14Los impíos desenvainan espada y entesan su arco,
Para derribar al pobre y al menesteroso,
Para matar a los de recto proceder.
15Su espada entrará en su mismo corazón,
Y su arco será quebrado.
16Mejor es lo poco del justo,
Que las riquezas de muchos pecadores.
17Porque los brazos de los impíos serán quebrados;
Mas el que sostiene a los justos es Jehová.
18Conoce Jehová los días de los perfectos,
Y la heredad de ellos será para siempre.
19No serán avergonzados en el mal tiempo,
Y en los días de hambre serán saciados.
20Mas los impíos perecerán,
Y los enemigos de Jehová como la grasa de los carneros
Serán consumidos; se disiparán como el humo.
21El impío toma prestado, y no paga;
Mas el justo tiene misericordia, y da.
22Porque los benditos de él heredarán la tierra;
Y los malditos de él serán destruidos.
23Por Jehová son ordenados los pasos del hombre,
Y él aprueba su camino.
24Cuando el hombre cayere, no quedará postrado,
Porque Jehová sostiene su mano.
25Joven fui, y he envejecido,
Y no he visto justo desamparado,
Ni su descendencia que mendigue pan.
26En todo tiempo tiene misericordia, y presta;
Y su descendencia es para bendición.
27Apártate del mal, y haz el bien,
Y vivirás para siempre.
28Porque Jehová ama la rectitud,
Y no desampara a sus santos.
Para siempre serán guardados;
Mas la descendencia de los impíos será destruida.
29Los justos heredarán la tierra,
Y vivirán para siempre sobre ella.
30La boca del justo habla sabiduría,
Y su lengua habla justicia.
31La ley de su Dios está en su corazón;
Por tanto, sus pies no resbalarán.
32Acecha el impío al justo,
Y procura matarlo.
33Jehová no lo dejará en sus manos,
Ni lo condenará cuando le juzgaren.
34Espera en Jehová, y guarda su camino,
Y él te exaltará para heredar la tierra;
Cuando sean destruidos los pecadores, lo verás.
35Vi yo al impío sumamente enaltecido,
Y que se extendía como laurel verde.
36Pero él pasó, y he aquí ya no estaba;
Lo busqué, y no fue hallado.
37Considera al íntegro, y mira al justo;
Porque hay un final dichoso para el hombre de paz.
38Mas los transgresores serán todos a una destruidos;
La posteridad de los impíos será extinguida.
39Pero la salvación de los justos es de Jehová,
Y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia.
40Jehová los ayudará y los librará;
Los libertará de los impíos, y los salvará,
Por cuanto en él esperaron.
4). Lee y escucha: | Eclesiastés 10
Eclesiastés 10 (Texto)
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Eclesiastés 10
Excelencia de la sabiduría
1Las moscas muertas hacen heder y dar mal olor al perfume del perfumista; así una pequeña locura, al que es estimado como sabio y honorable.
2El corazón del sabio está a su mano derecha, mas el corazón del necio a su mano izquierda.
3Y aun mientras va el necio por el camino, le falta cordura, y va diciendo a todos que es necio.
4Si el espíritu del príncipe se exaltare contra ti, no dejes tu lugar; porque la mansedumbre hará cesar grandes ofensas.
5Hay un mal que he visto debajo del sol, a manera de error emanado del príncipe:
6la necedad está colocada en grandes alturas, y los ricos están sentados en lugar bajo.
7Vi siervos a caballo, y príncipes que andaban como siervos sobre la tierra.
8El que hiciere hoyo caerá en él; y al que aportillare vallado, le morderá la serpiente.
9Quien corta piedras, se hiere con ellas; el que parte leña, en ello peligra.
10Si se embotare el hierro, y su filo no fuere amolado, hay que añadir entonces más fuerza; pero la sabiduría es provechosa para dirigir.
11Si muerde la serpiente antes de ser encantada, de nada sirve el encantador.
12Las palabras de la boca del sabio son llenas de gracia, mas los labios del necio causan su propia ruina.
13El principio de las palabras de su boca es necedad; y el fin de su charla, nocivo desvarío.
14El necio multiplica palabras, aunque no sabe nadie lo que ha de ser; ¿y quién le hará saber lo que después de él será?
15El trabajo de los necios los fatiga; porque no saben por dónde ir a la ciudad.
16¡Ay de ti, tierra, cuando tu rey es muchacho, y tus príncipes banquetean de mañana!
17¡Bienaventurada tú, tierra, cuando tu rey es hijo de nobles, y tus príncipes comen a su hora, para reponer sus fuerzas y no para beber!
18Por la pereza se cae la techumbre, y por la flojedad de las manos se llueve la casa.
19Por el placer se hace el banquete, y el vino alegra a los vivos; y el dinero sirve para todo.
20Ni aun en tu pensamiento digas mal del rey, ni en lo secreto de tu cámara digas mal del rico; porque las aves del cielo llevarán la voz, y las que tienen alas harán saber la palabra.
Renovación y Abundancia: Reflexiones sobre Levítico 26:10
Reflexión: Levítico 26:10
“Y comeréis las viejas provisiones, y sacaréis las viejas por causa de las nuevas.” Levítico 26:10
La Llamada a la Renovación
Reflexionar sobre Levítico 26:10 nos invita a enfrentar la idea de la abundancia y la renovación en nuestras vidas. Este versículo nos desafía a liberarnos de las viejas provisiones, aquellas que ya no nos sirven, y a abrirnos a lo nuevo que Dios puede estar ofreciendo. En un mundo que frecuentemente se aferra al pasado, este mensaje cobra especial relevancia.
Abundancia y Oportunidades
La renovación puede manifestarse en diferentes aspectos de nuestra vida diaria, desde las relaciones personales hasta nuevas oportunidades de crecimiento y servicio. La idea de “sacar las viejas provisiones” se puede interpretar como un recordatorio de que, al igual que Dios proveyó a Israel en el desierto, también está proveyendo en nuestras vidas actuales. Sin embargo, es esencial que estemos dispuestos a dejar atrás lo que no es esencial para poder recibir las bendiciones que Él nos tiene reservadas.
Obediencia y Bendiciones
Además, Levítico 26:10 nos recuerda la importancia de la obediencia a Dios, que conlleva bendiciones. Nuestras decisiones diarias deben reflejar nuestra fidelidad a los principios Divinos. La promesa de abundancia está inextricablemente ligada a nuestra disposición a seguir el camino que Dios establece, guiándonos a una vida más plena y satisfactoria. Este versículo no es solo un mensaje de esperanza, sino también un llamado a la acción y a reflexionar sobre cómo podemos vivir en la abundancia que Dios desea para nosotros.
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
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