PLAN A
Reflexión # 112. Viernes 22 - Mayo 2026
1) La Ofrenda que Nos Igualó: Éxodo 30:15 y el Misterio del Corazón
1). Lee y escucha: | Levítico 22
Lee y escucha: Levítico 22 (Texto)
Levítico 22
Santidad de las ofrendas
1Habló Jehová a Moisés, diciendo:
2Di a Aarón y a sus hijos que se abstengan de las cosas santas que los hijos de Israel me han dedicado, y no profanen mi santo nombre. Yo Jehová.
3Diles: Todo varón de toda vuestra descendencia en vuestras generaciones, que se acercare a las cosas sagradas que los hijos de Israel consagran a Jehová, teniendo inmundicia sobre sí, será cortado de mi presencia. Yo Jehová.
4Cualquier varón de la descendencia de Aarón que fuere leproso, o padeciere flujo, no comerá de las cosas sagradas hasta que esté limpio. El que tocare cualquiera cosa de cadáveres, o el varón que hubiere tenido derramamiento de semen,
5o el varón que hubiere tocado cualquier reptil por el cual será inmundo, u hombre por el cual venga a ser inmundo, conforme a cualquiera inmundicia suya;
6la persona que lo tocare será inmunda hasta la noche, y no comerá de las cosas sagradas antes que haya lavado su cuerpo con agua.
7Cuando el sol se pusiere, será limpio; y después podrá comer las cosas sagradas, porque su alimento es.
8Mortecino ni despedazado por fiera no comerá, contaminándose en ello. Yo Jehová.
9Guarden, pues, mi ordenanza, para que no lleven pecado por ello, no sea que así mueran cuando la profanen. Yo Jehová que los santifico.
10Ningún extraño comerá cosa sagrada; el huésped del sacerdote, y el jornalero, no comerán cosa sagrada.
11Mas cuando el sacerdote comprare algún esclavo por dinero, éste podrá comer de ella, así como también el nacido en su casa podrá comer de su alimento.
12La hija del sacerdote, si se casare con varón extraño, no comerá de la ofrenda de las cosas sagradas.
13Pero si la hija del sacerdote fuere viuda o repudiada, y no tuviere prole y se hubiere vuelto a la casa de su padre, como en su juventud, podrá comer del alimento de su padre; pero ningún extraño coma de él.
14Y el que por yerro comiere cosa sagrada, añadirá a ella una quinta parte, y la dará al sacerdote con la cosa sagrada.
15No profanarán, pues, las cosas santas de los hijos de Israel, las cuales apartan para Jehová;
16pues les harían llevar la iniquidad del pecado, comiendo las cosas santas de ellos; porque yo Jehová soy el que los santifico.
17También habló Jehová a Moisés, diciendo:
18Habla a Aarón y a sus hijos, y a todos los hijos de Israel, y diles: Cualquier varón de la casa de Israel, o de los extranjeros en Israel, que ofreciere su ofrenda en pago de sus votos, o como ofrendas voluntarias ofrecidas en holocausto a Jehová,
19para que sea aceptado, ofreceréis macho sin defecto de entre el ganado vacuno, de entre los corderos, o de entre las cabras.
20Ninguna cosa en que haya defecto ofreceréis, porque no será acepto por vosotros.
21Asimismo, cuando alguno ofreciere sacrificio en ofrenda de paz a Jehová para cumplir un voto, o como ofrenda voluntaria, sea de vacas o de ovejas, para que sea aceptado será sin defecto.
22Ciego, perniquebrado, mutilado, verrugoso, sarnoso o roñoso, no ofreceréis éstos a Jehová, ni de ellos pondréis ofrenda encendida sobre el altar de Jehová.
23Buey o carnero que tenga de más o de menos, podrás ofrecer por ofrenda voluntaria; pero en pago de voto no será acepto.
24No ofreceréis a Jehová animal con testículos heridos o magullados, rasgados o cortados, ni en vuestra tierra lo ofreceréis.
25Ni de mano de extranjeros tomarás estos animales para ofrecerlos como el pan de vuestro Dios, porque su corrupción está en ellos; hay en ellos defecto, no se os aceptarán.
26Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
27El becerro o el cordero o la cabra, cuando naciere, siete días estará mamando de su madre; mas desde el octavo día en adelante será acepto para ofrenda de sacrificio encendido a Jehová.
28Y sea vaca u oveja, no degollaréis en un mismo día a ella y a su hijo.
29Y cuando ofreciereis sacrificio de acción de gracias a Jehová, lo sacrificaréis de manera que sea aceptable.
30En el mismo día se comerá; no dejaréis de él para otro día. Yo Jehová.
31Guardad, pues, mis mandamientos, y cumplidlos. Yo Jehová.
32Y no profanéis mi santo nombre, para que yo sea santificado en medio de los hijos de Israel. Yo Jehová que os santifico,
33que os saqué de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios. Yo Jehová.
2) Ver el siguiente video explicativo: ¿Estás evitando el libro de Levítico?
3). Lee y escucha: | Salmos 33
Salmos 33 (Texto)
Dale clic aquí para leer Salmos 33
Salmos 33
Alabanzas al Creador y Preservador
1Alegraos, oh justos, en Jehová;
En los íntegros es hermosa la alabanza.
2Aclamad a Jehová con arpa;
Cantadle con salterio y decacordio.
3Cantadle cántico nuevo;
Hacedlo bien, tañendo con júbilo.
4Porque recta es la palabra de Jehová,
Y toda su obra es hecha con fidelidad.
5El ama justicia y juicio;
De la misericordia de Jehová está llena la tierra.
6Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos,
Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.
7El junta como montón las aguas del mar;
El pone en depósitos los abismos.
8Tema a Jehová toda la tierra;
Teman delante de él todos los habitantes del mundo.
9Porque él dijo, y fue hecho;
El mandó, y existió.
10Jehová hace nulo el consejo de las naciones,
Y frustra las maquinaciones de los pueblos.
11El consejo de Jehová permanecerá para siempre;
Los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.
12Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová,
El pueblo que él escogió como heredad para sí.
13Desde los cielos miró Jehová;
Vio a todos los hijos de los hombres;
14Desde el lugar de su morada miró
Sobre todos los moradores de la tierra.
15El formó el corazón de todos ellos;
Atento está a todas sus obras.
16El rey no se salva por la multitud del ejército,
Ni escapa el valiente por la mucha fuerza.
17Vano para salvarse es el caballo;
La grandeza de su fuerza a nadie podrá librar.
18He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen,
Sobre los que esperan en su misericordia,
19Para librar sus almas de la muerte,
Y para darles vida en tiempo de hambre.
20Nuestra alma espera a Jehová;
Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.
21Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón,
Porque en su santo nombre hemos confiado.
22Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros,
Según esperamos en ti.
4). Lee y escucha: | Eclesiastés 6
Eclesiastés 6 (Texto)
Dale clic aquí para leer Eclesiastés 6
Eclesiastés 6
1Hay un mal que he visto debajo del cielo, y muy común entre los hombres:
2El del hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad, y mal doloroso.
3Aunque el hombre engendrare cien hijos, y viviere muchos años, y los días de su edad fueren numerosos; si su alma no se sació del bien, y también careció de sepultura, yo digo que un abortivo es mejor que él.
4Porque éste en vano viene, y a las tinieblas va, y con tinieblas su nombre es cubierto.
5Además, no ha visto el sol, ni lo ha conocido; más reposo tiene éste que aquél.
6Porque si aquél viviere mil años dos veces, sin gustar del bien, ¿no van todos al mismo lugar?
7Todo el trabajo del hombre es para su boca, y con todo eso su deseo no se sacia.
8Porque ¿qué más tiene el sabio que el necio? ¿Qué más tiene el pobre que supo caminar entre los vivos?
9Más vale vista de ojos que deseo que pasa. Y también esto es vanidad y aflicción de espíritu.
10Respecto de lo que es, ya ha mucho que tiene nombre, y se sabe que es hombre y que no puede contender con Aquel que es más poderoso que él.
11Ciertamente las muchas palabras multiplican la vanidad. ¿Qué más tiene el hombre?
12Porque ¿quién sabe cuál es el bien del hombre en la vida, todos los días de la vida de su vanidad, los cuales él pasa como sombra? Porque ¿quién enseñará al hombre qué será después de él debajo del sol?
Reflexionando sobre Salmo 33:12 y nuestra Identidad como Nación
Reflexión: Salmo 33:12
“Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová, el pueblo que él escogió como herencia para sí.” Salmo 33:12.
¿Qué significa ser parte de una nación que reconoce a Jehová?
Al reflexionar sobre el Salmo 33:12, es importante preguntarnos qué implica ser parte de una nación que glorifica a Dios. En un mundo donde muchas sociedades se distancian de los principios Divinos, este versículo nos recuerda el valor de mantener nuestra identidad como creyentes. La bienaventuranza que aquí se menciona no solo se trata de un rasgo colectivo, sino que tiene profundas implicaciones personales y comunitarias.
La relación personal con Dios
El Salmo nos invita a examinar nuestra propia relación con Dios. Como parte de una nación que reconoce a Jehová, debemos cuestionarnos: ¿Estamos buscando a Dios en nuestra vida cotidiana? ¿Nuestras decisiones y acciones reflejan su carácter y enseñanzas? La paz duradera y el bienestar que promete el versículo no son simplemente condiciones externas, sino que surgen de una conexión íntima con el Creador.
Agentes de cambio en nuestras comunidades
Finalmente, el Salmo 33:12 nos desafía a ser auténticos agentes de cambio en nuestras comunidades. Promover la justicia, la rectitud y la fidelidad a Dios son acciones que pueden contribuir a fortalecer nuestra identidad personal y nacional. Al vivir según estos principios, no solo glorificamos a Jehová, sino que también cosechamos las bendiciones que provienen de vivir una vida centrada en su voluntad. Este versículo nos recuerda que la verdadera felicidad y prosperidad son el resultado de esta relación comprometida con Dios.
Amigo/as, ¡Feliz y bendecida lectura de la Palabra y, además, feliz noche!
¿Quieres ver el Plan B de lectura bíblica?
![]()
